Obispo de Mazatlán: Jesús dignificó a la mujer y nos enseña a darle su lugar

Belizario Reyes
08 marzo 2026

En el marco del Día Internacional de la Mujer, el Obispo de la Diócesis de Mazatlán, Monseñor Mario Espinosa Contreras, destacó que el mensaje de Jesucristo es iluminar el trato digno hacia las mujeres, reconociendo su valor, honor y gratitud

Jesucristo es quien ilumina que a la mujer, se le debe tratar siempre bien, darle su lugar, darle todo el honor que merece y la gratitud, manifestó el Obispo de la Diócesis de Mazatlán, Monseñor Mario Espinosa Contreras.

En entrevista tras oficiar la misa de las 9:00 horas de este domingo en la Catedral Basílica de la Inmaculada Concepción en este puerto, agregó que el gran mensaje para las personas del sexo femenino es el que se da este día en el Evangelio con el Señor Jesucristo frente a la samaritana, pues el Señor nunca despreció a nadie, nunca amenazó a nadie y nunca lastimó a ninguna persona. Más bien a las mujeres él mismo las dignificó, las elevó y también les permitió ser sus discípulas, cosa que en ese tiempo no se aceptaba.

“No se aceptaba ni que hubiera ni discípulas ni de filósofos, ni de teólogos, ni de juristas, ni de iluminados, ni tampoco de nadie y Jesús rompe ese molde, esa mentalidad y él sí aceptó. De hecho hubo varias mujeres que lo siguieron constantemente durante tres años como discípulas, es decir, más cercanas a él”, continuó Monseñor Espinosa Contreras.

“Y eso nos habla que Jesús promovió a la mujer en ese sentido que no se aceptaba que la mujer conociera más, ni que tuviera más conocimientos o que participara en una misión y Jesús lo hizo. Él es el que nos ilumina a que a la mujer hay que siempre tratarla bien, hay que darle su lugar, darle también todo el honor que merece y la gratitud”.

En la entrevista este 8 de marzo que se conmemora el Día Internacional de la Mujer, agregó que en la Iglesia Católica en el mundo actualmente hay gran participación de la mujer, de hecho en la vida de las parroquias los agentes laicos de pastoral en gran parte son mujeres que consagran su vida, lo mismo los catequistas hay hombres catequistas, jóvenes catequistas, pero prevalentemente siempre son más mujeres.

Entonces las mujeres tienen una participación muy viva en la catequesis, en la liturgia, en la evangelización y en la acción social, continuó el Obispo de la Diócesis de Mazatlán, que comprende todo el sur de Sinaloa.

Expresó que en los diferentes ámbitos de la vida del país también ha habido apertura hacia la mujer, pero todavía sigue habiendo en el seno de los hogares maltrato y discriminación.

“Ha habido (apertura), pero todavía sigue habiendo en el seno de los hogares a veces maltrato y discriminación, eso es un reto tremendo que se tiene que estar viviendo constantemente porque mientras en los hogares no se enseñe, con el ejemplo, con las palabras y se dignifique a la mujer, y lo mismo en las escuelas, pues va a ser difícil que se logre realmente la valorización plena de la mujer de igual dignidad con el hombre.

“Se ocupa un trabajo constante en la vida familiar, escolar y laboral porque se dan muchos casos todavía de que ganan más los hombres que las mujeres a veces haciendo los mismos oficios”.