Pese a menos visitantes, restaurantes rurales en Mazatlán buscan sostener empleos y proveedores
La presidenta de Canirac, Rosa Cecilia Osuna Guerrero, expone que algunos negocios han optado por trasladar sus operaciones a la zona urbana de Mazatlán
Ante la disminución de visitantes en las comunidades rurales a raíz de temas de inseguridad y violencia, así como las dificultades económicas para mantener abiertos sus establecimientos, algunos restaurantes han trasladado sus operaciones a Mazatlán, donde buscan conservar empleos y mantener vínculos comerciales con sus lugares de origen.
Rosa Cecilia Osuna Guerrero, presidenta de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados en Mazatlán, reconoció que la situación ha provocado pérdidas de empleos y una reducción en la afluencia de clientes en la zona rural.
Sin embargo, destacó la resiliencia que algunos negocios muestran al buscar alternativas para continuar con sus actividades y sostener parte de la economía de sus comunidades.
“Desafortunadamente sí, hay empleos que se han perdido, pero también empleos que se han recuperado acá en Mazatlán por la apertura justamente de lugares que de zonas rurales se han venido a operar”, comentó.
La representante del gremio gastronómico señaló que algunos empresarios han procurado mantener la compra de productos elaborados en sus comunidades de origen, como una manera de respaldar a sus proveedores y conservar fuentes de ingreso en esas localidades.
Como ejemplo, mencionó el caso de restaurantes de La Noria, donde algunos negocios continúan adquiriendo productos de la zona y mantienen parte de su actividad económica en la comunidad, pese a que trasladaron sus operaciones a Mazatlán.
“La verdad que mis respetos para ellos, han sido súper creativos para mantener empleos en zonas rurales”, manifestó.
No obstante, otros establecimientos no cuentan con los recursos económicos necesarios para trasladar sus operaciones al puerto, por lo que permanecen en sus comunidades de origen y enfrentan mayores dificultades para sostenerse ante la falta de visitantes.
Esta situación ha repercutido en sus plantillas laborales, con pérdida de empleos y dificultades para mantener sus negocios en funcionamiento.
Por otro lado, la presidenta de Canirac indicó que el organismo también contribuye mediante la difusión de los establecimientos agremiados que operan en las comunidades, con el propósito de promover sus servicios y atraer visitantes aunque reconoció que la afluencia turística en esos puntos no se encuentra en los mismos niveles que antes, por lo que algunos empresarios enfrentan dificultades para sostener sus negocios y sus plantillas laborales.
“No tenemos la misma cantidad de gente, no tenemos la misma cantidad de empleados, pero esto va a dar la voltereta”, declaró.
Sobre la posibilidad de visitar las comunidades rurales, Osuna Guerrero consideró que cada persona decide a dónde acudir de acuerdo con la confianza que tenga para desplazarse, por lo que llamó a considerar las condiciones particulares de cada destino.
“Es decisión de cada quien visitar o no la zona rural y también de la certidumbre que sienta cada quien de visitar cualquier zona”, señaló.
De esta forma, Osuna Guerrero reiteró que, pese al panorama complicado para algunos establecimientos, existen empresarios que buscan alternativas para continuar operando, conservar fuentes de trabajo y mantener el movimiento económico entre Mazatlán y las comunidades rurales.