Por insostenibilidad venden barcos camaroneros y congeladoras en Mazatlán
La flota se oxida y las congeladoras cierran en los muelles por falta de créditos, baja producción y precios, señalan empresarios pesqueros
El muelle del Parque Industrial Pesquero Alfredo Bonfil está a poco de convertirse en un comentario de barcos oxidados y hundidos, que ya no saldrán más porque no tienen para repararlos y venderlos o meterlos a la pesca, así se encuentran más del 50 por ciento de una flota de 500 camaroneros y que era la más grande de Latinoamérica generando a cientos o miles de desempleados.
Jesús Omar Lizárraga, presidente de la Unión de Armadores del Litoral del Pacífico, confirmó que el sector desde hace ocho años no tienen acceso a créditos para poder reparar en los astilleros los barcos, el diésel marino anda por las nubes y encima no hay suficiente producción y mucho menos precio ante la importación de camarón que les está desplazando del mercado mexicano.
Incluso, adelantó que abajo de los 500 barcos que formaban la flota camaronera de Mazatlán, menos de 200 podrán salir la próxima temporada y el resto poco a poco se están revendiendo.
“No hay créditos, no hay suficiente producción, los costos de operación están muy altos, o sea, que para invertir y salir un primer viaje, pues desafortunadamente no todos los productores tenemos la cantidad de dinero considerable para poder habituar una embarcación y salir a pescar”, enumeró los retos a qué se enfrentan para hacer un primer viaje de capturas.
Se hablaba de que otros países tienen interés en comprar barcos mexicanos, pero, dijo que ha sido mínima la posibilidad de venta.
“Sabemos de que hay algunas embarcaciones que se han podido vender fuera de México, pero pues son mínimas. Recordemos que Mazatlán, es el municipio de pesca camaronera más importante de México y pues México también, en general, es un productor más importante en diferentes especies, más que otros países, entonces va a ser difícil poder acomodar la flota pesquera en los países vecinos”.
Describiendo que son muchas las embarcaciones paradas oxidándose en los muelles del Parque Industrial Pesquero y que a partir de los últimos ocho años se incrementó.
“Es mucha infraestructura que se ha estado perdiendo y pues la lucha sigue de querer acomodar algunas embarcaciones, que desafortunadamente han sido muy pocas. Bueno, lo estamos viendo ahí que pues están parados todas las embarcaciones, esperemos que no sea así, no me gustaría llamarle un cementerio de barcos”.
Desafortunadamente, reiteró que el sector camaronero le está tocando ver los barcos hundirse porque no tienen capacidad financiera para repararlos como necesitan.
“Estamos viviendo esa realidad, están las embarcaciones amarradas en los muelles pesqueros, algunas cuantas ya hundidas en el muelle pesquero y pues yo creo que es una tendencia”, lamentó el dirigente pesquero.
Dijo que tienen casi ocho años buscando las condiciones y desafortunadamente no la han encontrado.
“Como organización, siempre mantenemos la esperanza pues de buscar el cómo sí, de buscar la solución, de seguir tocando puertas y hasta el momento lo hemos estado haciendo frecuentemente y lo seguiremos haciendo mientras nos permitan hacerlo”.
En cuanto a la próxima temporada de capturas del camarón, estimó que cada vez más embarcaciones van a quedarse amarradas.
“Y pues esperemos que no sea así, pero pues yo creo que cada vez va a seguir creciendo la problemática de las embarcaciones con ciertos incidentes en los muelles”.
En cuanto a la venta de embarcaciones, dijo que dependiendo de las condiciones de cada embarcación es como se están evaluando el precio.
“Es dependiendo de las condiciones, del tamaño, de la edad de la embarcación, todo varía, pero hay de todos los precios y la gente pues desafortunadamente ha perdido la esperanza de que la situación mejore”.
Mientras que las plantas congeladoras que operaban antes de que les redujeron programas de subsidios al diésel y al equipamiento del sector, la producción cayó y el trabajo también se desplomó de 11 sitios a solo seis, que limpian y enmaquetan el camarón en Mazatlán.
Incluso las empleadas han tenido que emigrar a zonas pesqueras de la zona norte y Baja California Sur.