Realizan en Mazatlán bazar para impulsar a mujeres sobrevivientes de violencia

Carlos Robles
07 mayo 2026

El Centro Regional de Justicia para las Mujeres llevó a cabo el Bazar Violeta Mujeres Empoderadas, en busca de reconstruir su independencia económica

MAZATLÁN._ En la búsqueda de fortalecer el empoderamiento económico de mujeres que han enfrentado situaciones de violencia y brindarles espacios para promover sus emprendimientos, se llevó a cabo la primera edición del Bazar Violeta Mujeres Empoderadas, organizado por el Centro Regional de Justicia para las Mujeres en Mazatlán en el Tianguis de la Flores Magón.

Como parte de una campaña impulsada por el Centro de Justicia para las Mujeres en Sinaloa y la Secretaría de las Mujeres en el estado, se realizó esta actividad, la cual se desarrolló de manera simultánea en los municipios de Culiacán, Guasave y Ahome, siendo Mazatlán una de las sedes participantes.

Así lo dio a conocer la coordinadora del CRJM en Mazatlán, María Guadalupe Ortiz Cuadras, quien señaló que esta jornada es de gran importancia para brindar una oportunidad para exhibir y comercializar productos y servicios elaborados por mujeres que han sido víctimas de violencia en el puerto.

Destacó que esta estrategia de apoyo busca fortalecer su independencia económica y ayudarlas a reconstruir sus vidas después de atravesar situaciones de violencia familiar, psicológica o patrimonial.

“La intención es apoyarlas a que se empoderen económicamente con lo que ellas emprenden o aprendieron a hacer dentro de los Centros de Justicia. Muchas de estas mujeres iniciaron un proceso judicial o todavía se encuentran en un proceso psicológico tratando de salir del círculo de violencia en el que estuvieron por mucho tiempo”, comentó.

“El objetivo es que se autoempleen y puedan salir adelante, porque cuando son dependientes económicamente de la pareja es difícil que puedan empezar a independizarse”.

La coordinadora regional del CRJM explicó que este tipo de actividades buscan generar oportunidades para que las mujeres comienzan a autoemplearse y desarrollar proyectos propios que les permitan obtener ingresos.

Además, señaló que muchas de las usuarias llegan al centro enfrentando problemas derivados de la dependencia económica hacia sus parejas, situación que en muchos casos dificulta que puedan romper ciclos de violencia.

“Todo en esta vida es una costumbre, y así como te acostumbras a no trabajar, también te puedes acostumbrar a trabajar y después ya no quieres dejar de hacerlo. La mujer termina empoderada no solamente económicamente, sino psicológica y jurídicamente”, declaró.

Durante este bazar participaron cerca de 15 mujeres emprendedoras con una amplia variedad de productos artesanales, alimentos y servicios, entre los cuales se encontraban velas aromáticas, tortillas de harina, salsas caseras, esquites, bolsas de manta pintadas a mano, manualidades tejidas, productos naturistas, artículos cosméticos y decoraciones con globos.

Asimismo, algunas participantes ofrecieron servicios de colocación de pestañas, uñas, tratamientos de cejas y terapias alternativas, demostrando las distintas habilidades y oficios que han desarrollado.

Ortiz Cuadras destacó que además del aspecto económico, el bazar también representa un proceso de fortalecimiento emocional y psicológico para las usuarias, ya que muchas comienzan a recuperar la confianza en sí mismas y en sus capacidades.

En este sentido, explicó que el empoderamiento que se impulsa desde el Centro de Justicia para las Mujeres es integral, ya que además del apoyo para el emprendimiento, las usuarias reciben atención psicológica, jurídica y acompañamiento.

“De lo que se trata es de impulsarlas y enseñarles que sí se puede salir adelante después de una situación de violencia. Todo es poco a poco, y va desde la atención psicológica, donde ellas empiezan a recuperar autoestima y a decir: ‘sí puedo, hago esto y lo vendo’. El empoderamiento no es solamente económico, sino también psicológico y jurídico”, comentó.

Finalmente, Ortiz Cuadras hizo un llamado a la ciudadanía a respaldar este tipo de iniciativas, consumiendo productos elaborados por mujeres emprendedoras y apoyando acciones que contribuyan a que más mujeres puedan salir adelante y reconstruir sus proyectos de vida.