Recibe abuela de Juan Enrique donativo de lectores para gastos médicos y alimentación
Lectores anónimos de Noroeste Mazatlán realizaron un donativo de 3 mil 500 pesos para el bienestar de Juan Enrique, niño de 9 años con discapacidad y crisis epilépticas que requieren atención médica constante
Como parte de una muestra de solidaridad por parte de los lectores anónimos de Noroeste, este sábado se hizo entrega del donativo económico de 3 mil 500 pesos para el bienestar de Juan Enrique, niño de 9 años que enfrenta una condición de discapacidad y crisis epilépticas que requieren atención médica constante.
Las aportaciones de mil y 2 mil 500 pesos donadas por dos lectores anónimos de este diario fueron recibidas en las oficinas de Noroeste y posteriormente entregadas a su abuela, Carmen Vallejo, quien agradeció el respaldo y explicó que el recurso permitirá cubrir necesidades urgentes del menor.
De acuerdo con Carmen Vallejo, el dinero se destinará principalmente en la compra de los medicamentos indispensables que requiere Juan Enrique, así como alimento para poder llevar este duro tratamiento.
“Muchas gracias por este apoyo, la verdad es que sí estamos necesitados de este apoyo y Dios me bendiga a todos los que nos han apoyado, que cuando gusten pueden venir a ver a mi nieto, a su casa para que vean nuestra realidad”, comentó.
“Vamos a comprarle un medicamento que le falta al niño y comida, que es lo principal que se requiere”.
La abuela comentó que en caso de contar con un remanente, se buscará adquirir algunas láminas para reforzar el techo de la vivienda que le permita al pequeño tener una vida más digna y segura en su hogar.
Vallejo expresó su gratitud reconociendo que la ayuda representa un alivio inmediato ante la difícil situación económica que atraviesa la familia, explicando que los gastos médicos constantes los obliga a tomar decisiones complicadas entre cubrir la alimentación o adquirir los fármacos.
La abuela también compartió la condición de salud de Juan Enrique, la cual se ha agravado en los últimos meses, pues destacó que el pequeño anteriormente caminaba, corría y jugaba, pero ahora se encuentra en una silla de ruedas debido a la debilidad física derivada de sus padecimientos.
“Se le han venido los ataques y ahora necesita de esa silla de ruedas. Antes caminaba, corría y brincaba, y ahorita ya no. Se trata de levantar y se cae. Es muy difícil verlo así”, expresó.
El caso del menor fue dado a conocer a través de este medio, lo que motivó a la respuesta solidaria de la comunidad, pues además de los medicamentos especializados, la familia requiere pañales, un colchón, alimentos y mejoras básicas en su vivienda para garantizar condiciones dignas.
En este sentido, el llamado a la ciudadanía mazatleca continúa abierto para quienes deseen sumarse con donativos económicos, alimentos o insumos médicos, por lo que los interesados pueden acudir a las oficinas de Noroeste Mazatlán, ubicadas en Río Presidio Amazonas 602-A, fraccionamiento Campo Bello, o comunicarse al teléfono 6699 15 52 00.
Es así como a través de estas acciones impulsadas por los lectores, se refleja el compromiso social y la empatía de la comunidad hacia familias que enfrentan situaciones de alta vulnerabilidad.