Reclaman vecinos del Cerro del Vigía, en Mazatlán, que torres dejan drenaje colapsado y deterioro de calles
Habitantes del Cerro del Vigía alertaron ya de una alcantarilla donde ya han caído autos y algunas personas y niños estuvieron a punto de ser consumidos por el gran hueco que atraviesa la calle Batería
Los vecinos cansados de que el Cerro del Mirador, del Observatorio, Paseo del Centenario, del Vigía y de la Cruz sea una zona que ha sido descuidada y se está colapsando por las construcciones de torres, las cuales han saturado el drenaje, el agua ya no alcanza para quienes por décadas ahí viven y las autoridades se echan la bolita señalando que no cuentan con material o porque no les han llegado reportes oficiales
Luego de la primera denuncia pública hecha el pasado viernes, los vecinos desesperados porque no les atienden el reporte de tapar una alcantarilla que se encuentra en el medio de la calle Batería del Cerro del Vigía o del Observatorio Ciudadano, que representa peligro latente para quienes caminan por el lugar o pasean en bicicleta, no solo para los autos porque además les dejaron sin lámpara, solo fue a colocar un fantasma para advertir del problema que ya suma más de cuatro meses y un sinnúmero de reportes de los afectados, así que tendrán que esperar a que les surtan de material para que acusan a repararla.
Una vecina de la calle Batería, frente la alcantarilla, dijo que han realizado el reporte insistentemente ante la Jumapam por casi medio año.
“Llevamos meses haciendo el reporte. Mi esposo ha hecho dos, mi mamá y yo. Vinieron ya dos veces a verla, pusieron una placa de concreto y se hundió y la más reciente visita se justificaron que no tienen material para hacer la placa de metal. Pero no vinieron a asegurar la zona, no les importó que suceda un accidente y ya van varios carros que caen ahí y el otro día casi se cae un niño en su bicicleta”.
Comentó que por esta calle pasan deportistas haciendo ejercicio y por la noche se vuelve una boca de lobo porque se llevaron la luminaria y no la regresaron, tornándose peligroso para los vecinos y para los turistas que por aquí pasan buscando fotografiar panorámicas de la ciudad.
El grupo de vecinos se reunió para quejarse de que ese sitio tan emblemático y turístico de Mazatlán, está dividido en tres niveles de vecinos, donde en la cúspide donde está el Observatorio Ciudadano, donde viven los “ricos”, luego siguen los “medio ricos” y al final, desde dónde hicieron los señalamientos habitan los “pobres”, según la calificación a que concluyeron porque abajo está escaseando el agua, luego de que Jumapam puso la toma en un predio particular de arriba.
“Aquí en el cerro hay tres categorías de personas, los ricos, los medio ricos y los pobres que pagamos el plato”, dijeron.
Y consideraron que estas diferencias les ha afectado con el problema mayor del agua potable pues les llega a cuentagotas, como lo platicó María de la Luz Páez, quien ha tenido que madrugar antes de las 7:00 horas para almacenar y cubrir las necesidades básicas del hogar porque empieza a caer en las llaves hasta casi las 10 de la noche.
“Si yo no madrugo, yo no hacía nada en mi casa y había que esperar a las 9:30 de la noche y eso era todos los días, constantemente. Tenemos apenas una semana que se está regularizando, pero no queremos que se escasee de nuevo. Yo tengo un aljibe que no se alcanza a llenar y tenía que pedirle a los vecinos que si alcanzaron y me veían acarrear agua del vecino al mío para yo tener agua tan siquiera para los baños. Es un problema grave que nos deben resolver porque el recibo llega intacto y tenga agua o no lo debo pagar”.
Fabian Escobar advirtió que las personas han estado a punto de caer en esa alcantarilla que está demasiado profunda, porque no ha arreglado este tema pendiente para que no se sufra un accidente.
“Todos los días se pasa de manera peatonal y vehicular, entonces deben atender con diligencia los reportes. Esto es lo que uno pide, así como uno atiende y paga y se ven las repercusiones, pero aquí nosotros no vemos las repercusiones de no atender los reportes de la ciudadanía”.
Además, cuestionó que los reportes se hacen por las plataformas que se anuncia y de todas formas no hacen nada y no las atienden.
Ramón Zamudio, de los vecinos con gran activismo porque el cerro sea mejorado como sitio turístico e histórico ha impulsado proyectos como la restauración de las calles, destapar el drenaje como ocurrió por la calle Talpita y que tuvieron que salir a las calles a pedir que los atendieran.
“Si es necesario que las autoridades tomen cartas en el asunto al tiempo que tiene la red de drenaje y los tuberías de agua potable con más de 70 años y ya deben estar obsoletos. Entre la calle Jesús García y Batería está ubicado el depósito del agua que a cada rato se descompone y de ahí sube al edificio bombeado al observatorio que es particular y es bajada en gravedad, cuando no debería estar dentro de un lugar privado”, explicó.