Reconoce Rector panorama financiero complicado en la UAS

Carlos Robles
18 marzo 2026

Jesús Madueña Molina detalló que en términos prácticos, se trata de una presión acumulada que obliga a administrar con mayor rigor cada peso con el cual la institución dispone

Una etapa de alta presión financiera es la que actualmente atraviesa la Universidad Autónoma de Sinaloa, lo que ha obligado a su administración a tomar decisiones estructurales de fondo, particularmente en materia de disciplina presupuestal, reforma laboral y ajustes internos.

Así lo informó el Rector de esta institución, Jesús Madueña Molina, el cual reconoció que el actual panorama económico no es sencillo, pues para poder cerrar el ejercicio financiero anterior, la universidad tuvo que recurrir a recursos correspondientes a este año, lo que implicó un desbalance que condiciona la operatividad funcional.

Madueña Molina detalló que en términos prácticos, se trata de una presión acumulada que obliga a administrar con mayor rigor cada peso con el cual la institución dispone.

“Para poder terminar el año pasado tuvimos que sacrificar recursos de este año, alrededor de mil 500 millones de pesos, por lo que como ven, el tema financiero está complicado”, comentó.

Dentro de este contexto, expresó que la UAS ha priorizado el cumplimiento de obligaciones que durante años representaron una carga significativa, entre las cuales se destacan los adeudos con el Instituto Mexicano del Seguro Social, donde ya se cubrieron más de 400 millones de pesos.

Además, se consiguió un convenio con el Infonavit, el cual implicó pagos iniciales y un esquema para liquidar el resto en un corto plazo, sumándose a esto el compromiso con el Gobierno del Estado de Sinaloa, derivado de un préstamo superior a los 60 millones de pesos, del cual ya se han comenzado a cubrir amortizaciones mensuales.

“Ya pagamos más de 400 millones de pesos al Seguro Social, así como también con Infonavit hicimos un convenio, dimos 135 millones y estamos pagando el resto en 12 meses”, señaló.

“También estamos cubriendo un préstamo estatal de 662 millones de pesos, del cual en febrero pagamos 146 millones y este mes corresponde cubrir 126 millones más”, agregó.

Madueña Molina comentó que esta acciones han reducido considerablemente el margen de maniobra de la universidad, sin embargo, la administración ha optado por enfrentar estos compromisos en lugar de postergarlos, bajo una lógica de ordenamiento institucional que permita dar certidumbre a futuro.

En este sentido, señaló que la UAS ha establecido una coordinación estrecha con la Secretaría de Educación Pública a nivel Federal, con la finalidad de construir una ruta financiera viable para el 2026, donde la universidad ha presentado un diagnóstico detallado de su situación, así como un plan de reingeniería orientado a corregir inercias administrativas y fortalecer su sostenibilidad.

“El tema financiero lo hemos estado avanzando muy fuertemente en México con las autoridades de la SEP. Hemos tenido mesas de trabajo donde presentamos cómo vemos el 2026 y la reingeniería que estamos implementando. Vamos a ocupar mucho el apoyo del Gobierno Federal”, comentó.

El Rector destacó que uno de los puntos centrales de este proceso es la implementación de una reforma laboral, la cual responde en gran medida a exigencias del ámbito federal.

Además, explicó que durante años la universidad operó bajo esquemas que ya no son sostenibles en el contexto actual, como la falta de pago de ciertos impuestos o condiciones específicas en el sistema de jubilaciones.

En este sentido, comentó que a partir del 2022 la institución inició su regularización fiscal ante el Servicio de Administración Tributaria, logrando ponerse al corriente en sus obligaciones, paso que marca un cambio de paradigma en la administración universitaria, la cual ahora se alinea con las disposiciones generales que rigen el resto de las instituciones públicas.

Por otro lado, en lo que se refiere al sistema de pensiones, uno de los temas más sensibles entre los trabajadores y jubilados de la UAS, Madueña Molina destacó que se ha comenzado a implementar un esquema en el que trabajadores jubilados con doble percepción, aportan nuevamente al sistema.

De tal manera que destacó como esta medida, aunque polémica, busca garantizar la viabilidad de las jubilaciones en el largo plazo, evitando un eventual colapso financiero.

Madueña Molina dejó claro que estas decisiones no son optativas, sino necesarias, donde la reforma laboral es una condición indispensable para acceder a mayores apoyos federales y para mantener en funcionamiento a la institución en condiciones de estabilidad.

En materia de ajustes internos, comentó que la UAS ha emprendido una política de contención del gasto y optimización de recursos, lo que implica una revisión constante de procesos administrativos, reorientación de partidas presupuestales y una mayor vigilancia en el uso de los recursos públicos.

A pesar de este escenario, la administración universitaria ha optado por mantener un criterio de responsabilidad social en lo que respecta a los estudiantes, al aprobar que durante 2026 no habrá incremento en las cuotas, ni siquiera en proporción a la inflación, lo que representa un esfuerzo significativo considerando las condiciones financieras.

“El Consejo Universitario acordó que este año hay cero incremento, ni siquiera la inflación y es un compromiso que vamos a mantener”, declaró.

Madueña Molina destacó que esta decisión busca proteger el acceso a la educación superior, evitando que factores económicos se conviertan en una barrera para los jóvenes.

Sin embargo, el Rector de la UAS no descartó que en el futuro sea necesario revisar esta política, dependiendo de la evolución de las finanzas institucionales.