Regresa a Mazatlán la memoria de Carlos Emilio a nueve meses de su desaparición

Carlos Robles
22 julio 2026

Sobre el malecón, cerca de las Letras de Mazatlán, instalan la exposición textil ‘La Ruta de Carlos Emilio’

A nueve meses de la desaparición del joven duranguense Carlos Emilio Galván Valenzuela en Mazatlán, familiares y ciudadanos presentaron la exposición textil “La Ruta de Carlos Emilio”, iniciativa que busca mantener vigente la búsqueda del joven y visibilizar la problemática de las personas desaparecidas en México.

La intervención se realizó frente al Bar Terraza Valentino’s, sitio donde Carlos Emilio fue visto por última vez durante la madrugada del 5 de octubre de 2025, convirtiéndose una vez más en punto de encuentro para familiares, amigos y personas solidarias que acudieron a acompañar la actividad.

La muestra está conformada por piezas bordadas con los nombres de personas desaparecidas, elaboradas por familiares y voluntarios como una forma de preservar la memoria de quienes continúan sin ser localizados, misma que forma parte de un proyecto itinerante que ha recorrido distintas ciudades del País.

Durante la jornada, se señaló que regresar al lugar donde desapareció Carlos Emilio representa una forma de mantener viva la exigencia de verdad y justicia, además de recordar que su búsqueda continúa.

La “Ruta de Carlos Emilio” nació como una expresión de memoria colectiva impulsada por la familia del estudiante de Gastronomía, que con el paso de los meses, se ha transformado en un espacio de acompañamiento para otras familias que enfrentan situaciones similares y buscan visibilizar sus casos.

Asimismo, se destacó que el objetivo del proyecto es evitar que las desapariciones caigan en el olvido y generar conciencia sobre el impacto que estos hechos tienen en miles de familias mexicanas, quienes continúan esperando respuestas sobre el paradero de sus seres queridos.

Carlos Emilio Galván Valenzuela fue privado de su libertad en Mazatlán cuando se encontraba en el puerto para celebrar la conclusión de sus estudios universitarios y su cumpleaños número 21, y desde entonces, su familia ha realizado diversas actividades de difusión y sensibilización para mantener vigente el caso y solicitar avances en las investigaciones.

A nueve meses de su ausencia, la exposición instalada en el sitio donde se perdió su rastro volvió a colocar su nombre y su historia en el espacio público, acompañada por decenas de bordados que recuerdan que detrás de cada desaparición existe una familia que sigue buscando.