Renuevan sacerdotes de Mazatlán sus promesas de fe en la Misa Crismal

Alexis García
31 marzo 2026

El Obispo Mario Espinosa encabezó la bendición de óleos de enfermos y catecúmenos en la Catedral Basílica, como parte de las actividades de Semana Santa

En un acto de profunda devoción y compromiso espiritual, sacerdotes de la Diócesis de Mazatlán renovaron sus promesas sacerdotales durante la tradicional Misa Crismal, celebrada este martes en la Catedral Basílica de la Inmaculada Concepción.

Ante un recinto lleno, decenas de clérigos provenientes del puerto y comunidades cercanas reafirmaron su vocación de servicio a Dios, en una ceremonia litúrgica encabezada por el Obispo de Mazatlán, Mario Espinosa Contreras, quien los exhortó a mantenerse firmes en su fe y vocación.

Durante la celebración eucarística, se llevó a cabo la bendición de los óleos de los enfermos y de los catecúmenos, así como la consagración del Santo Crisma, elementos fundamentales dentro de la vida sacramental de la Iglesia y acciones a cumplir entre los eclesiásticos.

Cabe mencionar que estos aceites, utilizados en diversas ceremonias religiosas, simbolizan la presencia, la gracia y el poder del Espíritu Santo, además de representar alegría y consagración. Asimismo, se hizo una ofrenda de pan y alimento que fue bendecido por la Diócesis.

En medio de cánticos y muestras de veneración propias de las actividades de Semana Santa, el Obispo hizo un llamado a fortalecer la oración vocacional, con el objetivo de que más jóvenes se animen a seguir el camino del sacerdocio, destacando la importancia de contar con familias que fomenten valores morales y cristianos.

“En esta ocasión nos encontramos aquí para iluminar esta sagrada eucaristía, donde consagramos el Santo Crisma y bendecimos los óleos, y en la cual oramos especialmente por nuestros presbíteros que ya han muerto y por los que están en ejercicio de su ministerio”, expresó Espinosa Contreras durante su mensaje.

“Hay que recordar que el Evangelio nos presenta a nuestro señor Jesucristo en su verdadera identidad y misión; él no es tan solo el hijo de María, el hijo legal de José, es para Dios padre su hijo unigénito, y para nosotros, por la fusión del espíritu viene a ser el ungido, el consagrado para la misión de salvarnos”.

Asimismo, el jerarca católico pidió elevar oraciones por la paz en el mundo, especialmente por el fin de los conflictos en Medio Oriente, así como por el cese de la violencia en México, con la esperanza de que prevalezca la unidad entre los pueblos.

La Misa Crismal forma parte de las celebraciones más significativas dentro del calendario litúrgico de Semana Santa, el cual continuará el jueves en la Catedral con la representación de lavado de pies y la misa de última cena que tuvo Jesús con sus apóstoles.