Se pone en marcha una edición más de El Juego de la Estrellas en Mazatlán
Estrellas del regional mexicano se apoderaron tanto del terreno de juego como del animo de los asistentes
En medio de un ambiente donde la música hizo vibrar al público entre Aplausos, y el diamante se convirtió en un escenario de auténtica fiesta, se puso en marcha la octava edición del Juego de las Estrellas en em estadio Teodoro Mariscal, en donde el regional mexicano se apoderó tanto del terreno de juego como del animo de los asistentes.
Desde temprana hora, el recinto comenzó a llenarse de familias, aficionados y seguidores del género grupero, quienes acudieron no solo a presenciar un partido de exhibición entre grandes exponentes de este genero, sino que además buscaban ser parte de una experiencia que combinó deporte, espectáculo y gran cercanía con sus artistas favoritos.
La ceremonia inaugural dio con un acto protocolario encabezada por Manuel Ignacio Pérez Gastélum, director general adjunto de Grupo RSN, acompañado por la cantante Diana Reyes, quien aportó el toque especial como madrina del evento.
En representación del gobierno municipal, hizo acto de presencia Alí René Zamudio Garza, secretario de Desarrollo Económico y Turismo, al refrendar el respaldo institucional a este tipo de encuentros que fortalecen la vida cultural y turística del puerto.
Uno de los momentos más emotivos llegó con el homenaje a la agrupación Pequeños Musical, originaria de Guadalajara, Jalisco, la cual ha construido una trayectoria de casi 36 años, siendo uno se los grupos más queridos por el público mazatleco.
Sobre el escenario, entre aplausos y muestras de afecto, uno de sus vocalistas, Aldo Franco agradeció el reconocimiento y destacó el valor de compartir con colegas y con un público que ha mantenido vivo el género a lo largo de las décadas, con un mensaje cargado de gratitud y camaradería, que terminó por encender aún más el ambiente festivo.
“Recibimos este reconocimiento, el cual agradecemos infinitamente y pues no queda más que decirles que les queremos mucho a todos nuestros compañeros músicos que están aquí presentes y a todo el público que ama la música de nuestro género grupero, mil gracias y pásenla bien”, comentó
“Gracias a todos los compañeros músicos, sabemos que nos gusta mucho también compartir la música de todos y cada uno de ustedes, somos grandes admiradores también de todos ustedes. Vamos a pasar una tarde como solo se sabe hacer aquí en Mazatlán, ¡Arriba Mazatlán!”, añadió.
Fue a las 18:30 horas cuando comenzó la música en vivo, con presentaciones que mantuvieron al público atento y participativo para que media hora después, el diamante cobrara vida con el arranque del encuentro entre los equipos Azul y Amarillo, integrados por músicos que, por una noche, cambiaron los micrófonos por los guantes y los instrumentos por los bates.
Lejos de la formalidad de una competencia profesional, el juego se convirtió en un espacio de convivencia donde las risas, jugadas improvisadas y momentos espontáneos marcaron el ritmo del partido, mientras que desde el escenario se seguían interpretando éxitos que el público coreaba sin a todo pulmón, dejando ver la cercanía entre artistas y asistentes, intercambiando saludos, tomándose fotos y provocando gestos de complicidad reforzaron el carácter familiar del evento.
La respuesta de la gente fue inmediata, donde cada batazo, cada canción y cada aparición sobre el escenario generaron una conexión constante, confirmando que este formato en donde la música y el deporte se entrelazan, tiene un lugar especial en el gusto del público mazatleco.