Semarnat plantea intervención integral para mejorar desfogue del Arroyo Jabalines
Delegado de la dependencia en Sinaloa considera necesario evaluar trabajos de limpieza, desazolve y dragado en el sistema Arroyo Jabalines-Estero del Infiernillo, sin afectar de forma indiscriminada el manglar
MAZATLÁN._ Ante los problemas de inundación que se han presentado en Mazatlán, la solución para el Arroyo Jabalines no debe limitarse al retiro de mangle, sino a contemplar una intervención integral que permita recuperar su cauce y mejorar la salida del agua hacia el Estero del Infiernillo.
Así lo expresó Renato Ocampo Alcántar, delegado de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales en Sinaloa, quien señaló que el sistema conformado por el Arroyo Jabalines y el Estero del Infiernillo tiene una función importante para el desfogue de los escurrimientos provenientes de buena parte de la zona norte de Mazatlán, por lo que consideró necesario revisar las condiciones en las que actualmente se encuentra.
Ocampo Alcántar explicó que el Arroyo Jabalines cumple una función importante como vaso regulador para el desfogue del agua proveniente de la zona norte del puerto, sin embargo, ante los años transcurridos sin trabajos importantes de mantenimiento, consideró necesario evaluar las condiciones actuales del cauce para determinar las acciones requeridas, entre ellas labores de limpieza, retiro de azolve y dragado.
“Es importante el vaso regulador del Arroyo Jabalines para la salida de agua de toda la parte norte de Mazatlán. En algún momento se hizo un dragado muy importante, pero estamos hablando de 2011. Quiere decir que hace 15 años no se draga el Estero del Infiernillo y tiene mucho azolve y mucha basura”, dijo.
El funcionario relacionó las condiciones actuales del cauce con los problemas de desfogue que se presentan durante episodios de precipitaciones intensas y señaló que las recientes inundaciones volvieron a evidenciar la necesidad de atender esta zona.
“La inundación que se vivió aquí en Mazatlán hace días fue muy importante; yo no la había visto a ese nivel. El tema no es ir a tirar mangle, el tema es que le demos cuerpo a todo el estero del Infiernillo para que esa agua pueda salir”, expresó.
“Hay otras soluciones que son más integrales que solamente ir a quitar el mangle”.
El representante de la Semarnat en Sinaloa explicó que para determinar las acciones necesarias deberán realizarse los estudios correspondientes, de manera que cualquier trabajo esté técnicamente sustentado y permita mejorar la capacidad hidráulica sin ocasionar daños innecesarios al ecosistema.
Asimismo, mencionó que entre las acciones que podrían requerirse se encuentra el retiro de basura, desazolve y recuperación del cauce por donde debe circular el agua hasta encontrar salida hacia el Puente Juárez.
“La idea no es agarrar un machete y estar tumbando todo el mangle. Eso no puede ser. Pero si en el cauce que se le tiene que dar hay un poquito de mangle, entonces se tendrá que hacer lo necesario”, declaró.
El delegado insistió en que una eventual intervención no significa eliminar indiscriminadamente la vegetación existente, sino encontrar un equilibrio entre la conservación ambiental y la protección de las familias que habitan alrededor de estos cuerpos de agua.
Por otro lado, Ocampo Alcántar señaló que otro elemento que debe considerarse es el crecimiento que Mazatlán ha registrado alrededor del Arroyo Jabalines y el Estero del Infiernillo.
En este sentido, explicó que actualmente ambos cuerpos de agua se encuentran prácticamente dentro de la mancha urbana y rodeados por viviendas y fraccionamientos, situación que obliga a considerar tanto su importancia ecológica como su función para el manejo de los escurrimientos.
“¿Es parte de un ecosistema el Arroyo Jabalines? Sí, y entonces hay que cuidarlo, pero hay que cuidar también a la ciudadanía que está alrededor. Aquí lo importante es que tenemos que privilegiar la seguridad de los ciudadanos sin hacer el menor daño al ecosistema. Eso es lo importante, buscar el equilibrio”, manifestó.
El funcionario consideró que el desarrollo urbano, social y económico no necesariamente debe entrar en conflicto con la conservación ambiental, siempre que las intervenciones se realicen bajo criterios técnicos y ambientales.
Por tal motivo, rechazó que la intención sea ingresar maquinaria para eliminar completamente la vegetación o transformar radicalmente el entorno.
“No se trata también de agarrar y meter máquinas a limpiar y dejar una laguna como en otras partes se ha hecho. Nadie está diciendo que se va a hacer eso”, externó.
Ocampo Alcántar reconoció como legítima la preocupación de grupos ambientalistas respecto a posibles afectaciones al manglar, pero aseguró que Semarnat tampoco permitirá una intervención que represente un daño indiscriminado al ecosistema.
“Nadie está diciendo que se le va a poner en la torre al entorno ecológico del Arroyo Jabalines. Eso no se puede permitir y no lo vamos a permitir”, afirmó.
Ayuntamiento aún no presenta solicitud
En lo que respecta a una posible intervención por parte del Gobierno municipal, Ocampo Alcántar indicó que hasta el momento no se ha presentado formalmente una solicitud ante Semarnat, aunque sí existió comunicación con las autoridades durante una situación de emergencia para explicarles el procedimiento que debían seguir.
Precisó que la legislación en materia de Protección Civil contempla mecanismos para que las autoridades municipales y estatales realicen trabajos cuando exista un riesgo para la población.
Uno de ellos es el denominado aviso de emergencia, mediante el cual pueden ejecutarse determinadas acciones para salvaguardar a la ciudadanía, sin que esto represente una autorización para intervenir indiscriminadamente el ecosistema.
“Es un aviso de emergencia, no es una solicitud de autorización. Claro, ese aviso de emergencia está acotado, por lo que no pueden llegar a tirar todo”, explicó.
El delegado añadió que, dependiendo de las circunstancias, las autoridades pueden notificar previamente o hasta cuatro días después de realizar los trabajos necesarios ante una emergencia.
Sin embargo, destacó que el Ayuntamiento de Mazatlán ha mantenido comunicación con la dependencia federal para conocer cómo realizar este tipo de intervenciones procurando reducir los impactos.
Finalmente, Ocampo Alcántar destacó que la discusión sobre el Jabalines no debería centrarse exclusivamente en si se retira o permanece el mangle, sino en recuperar la funcionalidad del sistema completo para permitir el desfogue del agua, retirar basura y azolve y, al mismo tiempo, conservar en la mayor medida posible el ecosistema.