Sinaloa enfrenta una crisis hídrica como nuevo clima, advierte Conselva
En el marco del día Mundial de la Educación Ambiental, el organismo refleja en su reporte la nueva realidad del colapso porque hay menos agua en las presas y la población aumentó, y no hay un programa real que cambie conductas en la sociedad
En un reciente reporte de Conselva, se advierte que se está llegando a un punto de quiebre hidrológicamente hablando y que en Sinaloa se está manifestando en la baja capacidad de almacenamiento de las presas, advirtió Luis Bojórquez, director de programas del organismo.
“Para estas fechas estamos llegando al nivel histórico de las presas y es muy temprano, en enero y las presas ya están muy bajas. Lo que quiere decir que para mayo, junio, los meses fuertes de la sequía, el sector productor de alimentos y de las ciudades estaremos sufriendo severidad. Lo que queremos decir es que tenemos que prepararnos para un nuevo clima por efecto del cambio climático, se va a convertir en un nuevo clima y que nos exige adaptarnos con el agua”.
Agregó que la restauración de la cuenca ya debe ser de índole nacional, no solo local, y desde los empresarios que deberían interesarse en invertir para proteger el agua como el recurso primario para la actividad productiva y el Gobierno obligatoriamente por el interés colectivo y por tanto, debe aplicar políticas públicas para asegurarlo.
“Las condiciones pueden cambiar de un momento a otro y cada año se comporta diferente en ciclos de lluvias, pero estamos hablando de que ya ahorita hay mucha incertidumbre. Como Conselva ya estamos incorporando modelos de escenarios de cambios climáticos para saber cómo nos va a ir en Mazatlán en los próximos años y prepararse desde ahorita de sequía, de reducción de agua. Va a ver menos agua, menos precipitación y somos más. Entonces hay menos oferta de agua y más demanda, sacamos las cuentas y no nos dan”, alertó.
En cuanto al nivel de las presas, señaló que para el 2 de enero estaban al 35 por ciento, para el 11 de enero en 33 por ciento, a nivel estatal, exceptuando la Presa Picachos y que a diferencia del centro y norte, Mazatlán aún no ha sentido los efectos de este nuevo clima.
“Afortunadamente la Presa Picachos tiene agua, pero porque se hace menos uso al haber un distrito de riego mucho menor a diferencia del norte, y que por lo mismo, se está buscando que no se llegue a la crisis del centro y norte del Estado”.
En cuanto a la política pública de educación ambiental actual que no cuenta con un programa que cambie conductas por soluciones y solo toma solo como indicadores el número de charlas, de escuelas, cursos o eventos en lugar de tener cifras de comunidades que dejaron de talar el mangle y están revirtiendo ciertas conductas, expuso Luis Bojórquez.
“El indicador debe ser que tanto estoy logrando cambiar en la sociedad ciertas conductas que ellos tienen de cierta problemática y lo convierten en una solución, la educación ambiental tiene sentido cuando soluciona problemas ambientales. Entonces eso deberían evaluar las políticas públicas ambientales”.
En el marco del Día Mundial de la Educación Ambiental, Conselva señala a una sociedad que ha intentado a través de diferentes iniciativas desde la sociedad civil aumentar la participación de la población para que sean parte de las soluciones a la problemática del daño ambiental y que como consecuencia se vive una crisis hídrica, lamentó el experto en el tema.
Cuestionó que sea lo que no está funcionando.
“Que la ciudadanía realmente se active y participe de forma efectiva, que no solo está presente en foros, consultas o charlas, sino que lo haga con conocimiento y realmente sumar con un granito de arena a la solución de la problemática y ese es el gran reto que tenemos aquí en Mazatlán. Hacer educación ambiental que transforme la forma de pensar los problemas ambientales”.
Aclaró que educarse significa cambiar la forma de ver el mundo y de cómo entender todo el impacto ambiental que a diario se genera, desde que se toma agua, consumir alimentos, con el uso vehículo para moverse, usar el transporte público, en todo se deja una huella ambiental.
“Pero, tenemos que pensar que puedo hacer yo en lo individual, en mi centro de trabajo, en mi escuela, para hacer algo por el problema que me está afectando a mí. Es ahí donde desde el punto de vista de cómo le están haciendo las instituciones la educación ambiental es como desde Conselva, hemos tratado de cambiar cómo se hace la educación en Gobiernos y desde la sociedad civil”.
De hecho, comentó que falta capacitación preparada y por ello están instruyendo e incidiendo con asesoría en los consejos municipales de desarrollo sustentable, a través de Ecología y al Instituto municipal de Planeación.
“Estamos incidiendo en las áreas de educación ambiental para cambiar los eventos de socialización y socialización por programas que vayan a generar cambios en cuanto a la activación de la problemática, es decir tenemos problemas focalizados como la basura en el mangle que provoca que los vecinos quieren deforestar, sobre todo en temporada de lluvias, que es un problema socioambiental y entender porque lo quieren cortar y explicarles porque no. Entonces las jornadas de limpieza hacen sentido entre la gente que les va a ayudar en las inundaciones”.
Sobre el colapso del desbalance hídrico que debe preocupar a todos, indicó que climáticamente hablando si se tarda más en aplicarse con acciones para revertir la sequía, podría llegarse a un punto de no retorno y la recuperación no va a ser viable.
Y agregó que el reporte menciona que continuar con las mismas acciones de mitigación que se están llevando ahorita se están volviendo inviable la reparación en los costos sociales y políticos, ambientales, económicos de tratar de regresar el ecosistema a su estado previo a la degradación que se está viviendo.
Anticipó que se está creando un programa de educación ambiental municipal al estar establecido como una meta en el que ya se trabaja en el diagnóstico de expertos conocedores de las problemáticas ambientales para buscar el cambio de la sociedad para atender el problema, y que Conselva como consejero está buscando cambiar el chip, incluso entre los mismos funcionarios municipales del método que hasta ahora han usado tratando de educar.