Son la prevención y atención a jóvenes el eje de la estrategia nacional de seguridad: Torruco Garza
El subsecretario de Prevención de las Violencias, Miguel Torruco Garza, afirmó que la estrategia nacional de seguridad prioriza la atención de las causas de la violencia mediante programas de educación, cultura, deporte y salud mental dirigidos a niñas, niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad
La estrategia nacional de seguridad está orientada a la atención de las causas de la violencia, con énfasis en la educación, la cultura y el deporte como herramientas para alejar a los jóvenes de entornos delictivos, informó el subsecretario de Prevención de las Violencias de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Miguel Torruco Garza.
En su más reciente visita a Mazatlán, en la comunidad de Villa Unión, Torruco Garza afirmó que esta estrategia del Gobierno Federal en materia de seguridad está enfocada en atender las causas estructurales de la violencia, siendo prioridad la prevención y la atención integral de niñas, niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad.
“Hay que darles un camino donde puedan ejercer sus derechos constitucionales. Ahí habrá fuerza del Estado mexicano, es un programa directamente de la Presidenta de la República, en coordinación con los tres niveles de gobierno”, comentó.
El subsecretario explicó que el eje principal de esta política pública consiste en ofrecer alternativas de desarrollo que permitan reducir los factores de riesgo que llevan a la población juvenil a incorporarse a actividades delictivas.
Para ello, detalló que se impulsan programas sociales, deportivos, culturales y de atención psicológica, orientados a fortalecer el entorno comunitario y ampliar las oportunidades de crecimiento personal y profesional.
“A través de las jornadas de paz y de ‘Jóvenes Unen al Barrio’, vamos identificando de puerta en puerta qué jóvenes podemos invitar, donde se les pueda dar atención mental, espacios deportivos, culturales y jornadas de lectura”, externó.
En el ámbito educativo, el funcionario federal indicó que se desarrollan acciones preventivas en escuelas de distintos niveles, mediante pláticas, talleres y dinámicas dirigidas a concientizar a estudiantes sobre los riesgos asociados al uso de armas, la violencia y la integración a grupos delictivos.
Asimismo, informó que este trabajo en territorio busca generar cambios de conciencia desde edades tempranas, al considerar que la formación de una cultura de paz es un proceso gradual pero fundamental para lograr resultados sostenibles.
De igual forma destacó que el programa de desarme voluntario incluye actividades dirigidas a niñas y niños, en las que se promueve el intercambio de juguetes con apariencia de armas por artículos recreativos, deportivos o educativos.
Además, explicó que estas acciones tienen como finalidad reducir la normalización de la violencia desde la infancia y fomentar valores de convivencia pacífica, respeto y resolución no violenta de conflictos.
“Se están haciendo pláticas directamente con los estudiantes, haciendo conciencia de qué es lo que podría pasar en caso de que tomen una decisión incorrecta. Un menor puede encontrar un arma en casa y pensar que es un juguete.
“Por eso, con programas como el de Desarme Voluntario, invitamos a los niños a entregar pistolas de agua y se les dan juguetes o balones, es cambiar la forma de pensar desde edades tempranas”.
Finalmente, Torruco Garza dirigió un mensaje a los jóvenes que se encuentran en riesgo o que ya forman parte de contextos delictivos, asegurando que existen alternativas reales para construir un proyecto de vida distinto.
“Hay esperanza, hay futuro para ellos, y a pesar de cualquier adversidad ya tenemos grandes ejemplos en México que han salido adelante a través del deporte, la cultura, el camino positivo de la vida.
“Por eso queremos que sean los próximos campeones mundiales, los próximos premios Nobel. La potencialidad que tenemos se va a atender desde las causas y se va a potencializar”.
De esta forma, el funcionario destacó que la educación, el deporte y la cultura son herramientas fundamentales para abrir oportunidades y fortalecer el desarrollo personal, por lo que la estrategia federal busca no solamente contener la violencia, sino transformarla desde sus raíces, generando condiciones que permitan a las nuevas generaciones desarrollarse en entornos más seguros y con mejores perspectivas de futuro.