Una tragedia que unió a tres familias

15 agosto 2017

"Durante 13 días la desaparición de Cindy, Érika y José Antonio cimbró a los mazatlecos; hoy vincularían a proceso a detenidos"

Después de vivir quizá los 13 días más difíciles de sus vidas, la incertidumbre terminó para las familias de Érika, Cindy y Juan Antonio, no así el dolor y la impotencia.

El caso de las trabajadoras del IMSS y de su acompañante sacudió a la sociedad mazatleca en ese lapso.

Hoy está programada la segunda audiencia de juicio oral de los cuatro detenidos por este triple crimen, uno de los más impactantes en el puerto, para ver si los vinculan o no a proceso por estos tres crímenes.

En una noche, la del sábado 29 de julio, sus vidas se enlazaron. Hoy se sabe que un día después los tres fueron asesinados y quemados en La Amapa, Villa Unión.

Cindy Cázarez Siqueiros, de 31 años, dejó a un hijo de 2 años.

Durante más de 12 años Cindy colaboró en Urgencias del Hospital General de Zona 3 del Seguro Social. Era madre entregada y puntual en su jornadas, así la recuerdan.

Su vida se ligó a Érika Montes de Oca Zamora, de 30 años, a través del Instituto, pero a los meses se separaron. Érika llegó del IMSS Obregón, Sonora, a Mazatlán, de aquí la asignaron a la clínica de Costa Rica, Culiacán, donde había vacantes, por eso en cada descanso venía a visitar a su familia.

El 29 de julio vio a su mamá por la mañana, avisó que saldría con Cindy en la noche; y su plan del domingo era comer con su papá, con don Víctor Manuel, también empleado del IMSS, pero a esa cita no llegó. Nadie la volvió a ver con vida.

Érika era soltera, alegre y trabajadora.

La tragedia inició el 30 de julio, el día que las enfermeras no llegaron a sus casas. Sus familias no tuvieron descanso... vivieron en la incertidumbre.

De acuerdo con las declaraciones de sus familias, ellas conocieron a Juan Antonio López Palomares en el bar donde estaban esa noche. Juntos llegaron a una vivienda del Fraccionamiento del Bosque, ahí un grupo armado privó de su libertad al joven de 24 años, y a las enfermeras las retuvo en la vivienda.

A él lo llevaron a un predio en La Amapa, Villa Unión, y lo entregaron a otro grupo armado, ahí mismo lo asesinaron. Por las enfermeras regresaron el mismo día por la noche, también las llevaron al predio donde estaba Juan Antonio y les dieron muerte. Los cuerpos fueron encontrados el 5 de agosto.

Juan Antonio era padre de familia, se casó en 2013, y tenía un hijo de cuatro años. Vivía en La Urraca, de día era operador de UberBER, y de noche ayudaba a sus papás a vender tacos en su comunidad.

 

Día 1

El domingo 30 de agosto, las enfermeras Cindy, de 31 años; Érika, de 31; y Juan Antonio, de 24, ya no llegaron a sus casas. Una noche antes avisaron a sus familias que saldrían a un antro en la Zona Dorada.

Día 2

Las familias de las mujeres revelaron que viajaban en un vehículo Jetta blanco y pidieron colaboración para encontrarlas. Cada familia inició, por separado, su propia búsqueda.

Día 3

Las familias de Érika y Cindy denunciaron el 1 de agosto su desaparición en la Unidad Especial de la Vicefiscalía de la zona sur; ahí supieron que un tercero estaba implicado: Juan Antonio López.

Día 4

Las enfermeras cumplieron cuatro días sin comunicarse con sus familias y los mensajes de búsqueda por Facebook se multiplicaron de inmediato, la búsqueda seguía por redes y en volantes por la ciudad.

Día 5

Amigos y compañeros de las enfermeras oraron en el auditorio del IMSS, con la esperanza de hallarlas.

Día 6

Sus compañeros de trabajo y amigos les dejaron mensajes en sus cuentas personales de Facebook.

Día 7

Las autoridades encontraron tres cuerpos carbonizados cerca de la comunidad La Amapa, en Villa Unión. Ahí se presumió que se trataba de los tres jóvenes desaparecidos.

Día 8

Familiares de Érika y Cindy negaron que fueran ellas las víctimas, ese día la familia de José Antonio decidió hacer pública también la desaparición del joven.

Día 9

Las familias de los tres jóvenes fueron enviadas a Culiacán para una prueba avanzada de ADN; ese mismo día compañeros y amigos de las enfermeras encabezaron una manifestación afuera de la Policía Investigadora para exigir acelerar la búsqueda y respuestas.

Día 10

En un acto desesperado, compañeros y familiares de los tres desaparecidos marcharon del Seguro “nuevo” a la base de la Policía Investigadora, donde exigieron respuestas y justicia ante el silencio de las autoridades.

Día 11

La búsqueda de las enfermeras y de Juan Antonio seguía por parte de sus familias; la autoridad les aseguraba que el caso estaba casi resuelto y que les informarían pronto lo que pasó.

Día 12

De la Viscefiscalía de la zona sur se informó que desconocían, todavía, cuántos cuerpos se habían localizado en Villa Unión.

Día 13

La Fiscalía General citó a las familias de los tres jóvenes en Culiacán, había noticias, fue todo lo que adelantó. Esa día el fiscal Juan José Ríos Estavillo informó el hallazgo de los cuerpos de las enfermeras y de Juan Antonio, sin dar más detalles, y comunicó de cuatro detenidos.

Día 14

Los implicados se reservaron el derecho a declarar, pero en la lectura del caso se reveló que un grupo armado se llevó a Juan Antonio del Fraccionamiento Del Bosque, donde estaba con las enfermeras, y ante el reclamo de una de ellas, también las retuvieron; los tres fueron asesinados el 30 de julio. A los cuatro se les acusa de feminicidio, robo de vehículo, privación de la libertad y homicidio.