Vigilancia en bicicleta ayuda, pero inseguridad es un problema a largo plazo: sacerdote
El Vicario General de la Diócesis de Mazatlán considera positiva la presencia de militares y guardias nacionales en bicicleta, aunque señaló que los resultados de las estrategias de seguridad no serán inmediatos
MAZATLÁN._ La dotación de bicicletas a elementos del Ejército Mexicano y Guardia Nacional ayuda un poco para que quienes quieren cometer un delito vean que hay vigilancia, pero el problema de la inseguridad es a largo plazo, consideró el Vicario General de la Diócesis de Mazatlán, Jaime Aguilar Martínez.
“Por lo que yo he estado entendiendo, actualmente la cuestión de los militares es únicamente de vigilancia, no es de que ya vieron algo negativo y tienen que correr para apresarlos y llevarlos ante un juez, eso parece ser que no”, comentó en entrevista este domingo.
“Quizá para muchas personas, porque quisiéramos que hubiera un poquito más como de fuerza con respecto a los delitos que se van cometiendo en nuestras comunidades, en la ciudad, en las colonias, eso es lo que muchos de nosotros quisiéramos, pero no es por ahí por lo que se ven las estrategias por parte de Seguridad, no se ve esa cuestión”.
El Padre Aguilar Martínez añadió que se ha fijado que revisan mucho a las personas que circulan en motocicletas y últimamente ha habido muchos retenes de militares en casi toda la ciudad y si ven algún vehículo sospechoso, sobre todo los que tienen los vidrios más polarizados, los detienen para revisión, así como a los que circulan a alta velocidad.
“Por lo menos pienso que es como que una alarmita (el que ahora elementos del Ejército y la Guardia Nacional anden vigilando en bicicleta), en el sentido de que ya ven a alguien, ve la bicicleta, a un militar o uno de la Guardia Nacional, no sé a quién se los hayan dado, pues ya por lo menos prevea el otro que quiere cometer el delito pues (que) aquí anda alguien que está vigilando”, dijo.
“Para mí es positivo esa partecita, no está abarcando todo desde luego, porque la otra vez les comentaba: no sabemos toda la estrategia que ellos tienen, en qué consiste, en qué cosa los han adiestrado, en qué cosa los han capacitado. ¿Para qué? No lo sabemos nosotros porque no es nuestra área, incluso de la ciudadanía, nos afecta en el sentido que somos los que padecemos los atropellos, la delincuencia y demás, nos afecta muchísimo”.
El Vicario General de la Diócesis de Mazatlán, que comprende todo el sur de Sinaloa, recalcó que hace tiempo decían algunos gobernantes que no se puede poner un policía en cada familia, casa o calle para que todos estén custodiados y vigilados, pues no es tan fácil.
El sábado 3 de octubre, el Gobierno de Mazatlán entregó en comodato al Ejército Mexicano y la Guardia Nacional 50 bicicletas para brindar vigilancia principalmente en el paseo costero y el Centro Histórico.
En las 50 bicicletas se invirtieron 457 mil pesos, 9 mil 140 pesos por cada una de ellas, de acuerdo con lo que dio a conocer el propio Municipio.
Tras ya dos años de crisis de inseguridad en Sinaloa, Aguilar Martínez también manifestó que no va a haber frutos inmediatamente de las acciones de seguridad que se han implementando, ya es un problema a largo plazo.
“Volvemos a la misma cuestión, no es que inmediatamente haya frutos, no los va a haber, el problema es que esto es a largo plazo, cómo le podemos hacer para tratar de limpiar por ejemplo una casa que está abandonada, una casa que tiene destruidas tantas cosas, cómo le puedo hacer, entonces tengo que empezar poco a poquito y no se va ver inmediatamente”, continuó.
“Ya hasta que termine todo de limpiar y demás y después voy a ver ahí fallas: que ya una columna no va a funcionar, que en esta parte no hay luz, que en esta se requiera cambiar piso, a veces reestructurar todo, entonces yo a veces así veo que son muchas las situaciones estas respecto a la violencia, es tanto y son muchos ámbitos y son muchas situaciones que hay que ver aquí que no se pueden abarcar tan fácilmente y ese es el problema, no es tan fácil y esto no se va a ver, no sé cuándo”.
El sacerdote recalcó que se quisiera que el resultado se viera al día siguiente, que quisiera que una pastilla quitara el dolor de cabeza o de pies, pero si ese no es el problema, por lo que se tiene que ver cómo hacerle para atender toda la cuestión de la inseguridad que se vive actualmente.