Viven la fiesta de la fe más grande de México
"El festejo guadalupano en el puerto mueve a cientos de familias, que acuden a los templos para dar gracias por los favores recibidos"
Fernanda González / Verenice Peraza
MAZATLÁN._ Toda una fiesta guadalupana se vivió en los atrios de la Catedral Basílica de la Inmaculada Concepción, del Centro de la ciudad; en el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, ubicado en la Colonia 12 de Mayo, así como en la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen, en la Juárez.
Cientos de familias acudieron con sus hijos vestidos de “juandieguitos” y “lupitas” para tomarse la foto del recuerdo.
Buscaban venerar a la Virgen de Guadalupe y cada quien lo hizo a su manera.
Desde muy temprano, estos tres templos recibieron a cientos de feligreses que acudieron a darle gracias a la Morenita del Tepeyac, por favores recibidos.
Como es ya es tradición, el 12 de diciembre las mamás vistieron a sus hijos de manta, sombrero y el huacal, para recordar al indio Juan Diego cuando caminaba por el monte y se le apareció la Virgen de Guadalupe.
Los puestos de fotografía con la verenada imagen eran variados, en algunos había caballos con paisajes similar al cerro del Tepeyac, otros solo con la imagen de la Morenita, donde los precios variaban entre los 30, 50 y hasta 70 pesos.
Pero no todo era la pose para la fotografía, en el lugar se colocaron puestos de comida típica de la región como tacos suaves, menudo, pastel de atún y ricos postres.
Y aunque el movimiento por ratos se observaba lento, el flujo de los fieles católicos aumentó conforme pasaron las horas.
En el interior de la Catedral Basílica y del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, el altar lucía muy colorido y oloroso a flores de las diferentes especies, que los mismos feligreses iban colocando. El mismo panorama se vivió en la parroquia de Nuestra Señora del Carmen.
No faltaron las ofrendas florales que los feligreses depositaban a los pies de la Morenita del Tepeyac.
Entre puestos y
embotellamiento
La cita de cada año de los devotos con su Patrona, la Virgen de Guadalupe, se desarrolló en un ambiente de fiesta y mucho color, esto como parte del día de la Emperatriz de América.
La romería instalada en tramos de las calles Benito Juárez y 21 de Marzo provocó el cierre de éstas ya por la tarde, y por ende embotellamientos en vialidades aledañas.
Pese a que el Oficial Mayor del Ayuntamiento, Jorge Patrón Unger, dijo que los vendedores ambulantes serían regulados por la fiesta de la Patrona de México, durante la noche estas calles se convirtieron en zona peatonal para quienes esperaban la última misa en la Catedral Basílica de la Inmaculada Concepción.
Más de 30 vendedores ambulantes se instalaron entre las calles mencionadas.
Las maniobras de Tránsito y de la Jumapam en calle Ángel Flores, esquina con Aquiles Serdán y Melchor Ocampo, entorpecieron el tráfico, y los camiones urbanos tuvieron que cambiar su rutas, tomando como vías alternas la Teniente Azueta, Ángel Flores y Leandro Valle.