Y El Diablo regresó a Mazatlán, si lo quiere conocer tiene que ir a Olas Altas de noche

Sheila Arias
02 marzo 2019

"Durante las noches de Carnaval, Apolinar González de disfraza de este personaje para deleite de los turistas junto a la Cueva del Diablo"

MAZATLÁN._ Y “el diablo” regresó a Mazatlán, si lo quiere conocer tiene que ir a Olas Altas de noche.

Apolinar González, de 37 años, lo representa, y su personaje es uno de los atractivos en la fiesta de Carnaval; una fotografía con él cuesta 10 pesos al pie de la Cueva del Diablo, un emblemático y misterioso lugar del puerto, de los más visitados en temporadas de alta afluencia.

Ahí está Apolinar, en la oscuridad al pie del cerro, el camino para llegar a él está iluminado con lámparas que simulan fuego. Como el Infierno, dice.

“Mucha gente viene y se toma fotos en este lugar, un recuerdo de que vinieron a la Cueva del Diablo como aquí se le conoce. Yo vengo de la comarca lagunera, de Torreón, pero la gente me quiere ver y aquí estamos”, comentó mientras una fila de turistas esperaba la fotografía.

Apolinar se disfraza de diablo con un traje que él mismo hizo, porque cuando no se disfraza para trabajar, diseña piñatas y disfraces exóticos.

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“Es un vestuario que representa un personaje del bien y el mal, mi nombre es “Micon y me apellido Ciencia, completo es ‘Mi conciencia’ porque todos tenemos el bien y el mal dentro de nosotros y depende de nuestra conciencia querer bien o querer vivir mal”, explicó.

Este año Apolinar aprovechó el Carnaval, después de su éxito en Semana Santa 2018, cuando vino por primera vez al puerto, en esa temporada también posó en la Cueva del Diablo, y las ganancias se multiplicaron con relación a otros estados que visitó.

“Me fue súper bien, me fui contento y ahora regresé antes, en Carnaval”, declaró.

Apolinar llegó días antes de la máxima fiesta del puerto porque sabía que vendría turismo de crucero, su éxito es inmediato, los extranjeros admiran su personaje.

“Mi traje les llama mucho la atención, yo lo hice, son mallas, maquillaje, pintura, silicón, tela, cadenas de verdad, zapatos de plataforma, pezuñas de punta hecha con fieltro, porque soy artesano, hago vestuarios a eso me dedico, hago piñatas artísticas y figuras de fibra de vidrio”, agregó.

En su traje de diablo, Apolinar lleva camisa desgarrada salpicada con pintura roja; alas hechas con tela delgada y alambre; en las rodillas lleva cuernos, y sus zapatos están forrados para simular pezuñas. El cabello está alborotado lleno de falsas telarañas.

El “diablo” se quedará en Mazatlán los días de Carnaval, si lo quiere conocer, por las noches está al pie de la Cueva del Diablo, en Olas Altas.