Agentes del FBI y DEA se reunieron con Vicealmirante Farías Laguna en Argentina, revelan abogados

Carlos Álvarez
20 agosto 2026

La defensa afirma que desconocen qué temas se abordaron en la entrevista con los agentes de Estados Unidos

Félix Helou, abogado que encabeza la defensa en Argentina del ex Vicealmirante Fernando Farías Laguna, confirmó que agentes del Buró Federal de Investigaciones (FBI) y de la Administración para el Control de las Drogas (DEA) sostuvieron una reunión con el ex mando naval mexicano, procesado por su presunta participación en una red de contrabando de combustible conocida como huachicol fiscal.

En entrevista con la periodista Azucena Uresti, aseguró desconocer los temas que los agentes estadounidenses abordaron con su representado, detenido el 23 de abril de 2026 en Buenos Aires, Argentina, y recluido en el complejo penitenciario federal de Ezeiza mientras aguarda su envío a México.

El encuentro se realizó en medio de los trámites para el traslado de Farías Laguna a territorio mexicano, procedimiento del que, según la defensa, sus abogados no fueron notificados, dado que el proceso abierto en Argentina aún no concluye.

La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que la entrega del ex mando naval no está en riesgo, según lo informado por representantes de la Fiscalía General de la República durante la reunión del Gabinete de Seguridad del Gobierno de México.

“Quisiera que lo informara la Fiscalía, pero lo que nos dijeron es que él solicitó un asunto jurídico en Argentina y que por eso se retrasó la llegada a México”, expresó, quien pidió a la FGR detallar los pormenores del procedimiento para no incurrir en alguna irregularidad procesal.

“Hoy en el Gabinete, los representantes de la Fiscal que vienen al Gabinete nos dijeron que no está en duda su traslado”, agregó.

Según lo publicado por Grupo Reforma, el Gobierno de Argentina determinó entregar a Farías Laguna a las autoridades mexicanas bajo la figura jurídica de la deportación, luego de que el exfuncionario ingresó a ese país con documentación falsa mientras era prófugo de la justicia mexicana. La defensa había buscado frenar el procedimiento mediante una solicitud de asilo político, con el argumento de que la vida del ex mando naval corre peligro en México y con una audiencia originalmente prevista para el 27 del mismo mes y año, pero las autoridades argentinas resolvieron acelerar su retorno.

La FGR imputa a Farías Laguna el delito de delincuencia organizada con la finalidad de cometer delitos en materia de hidrocarburos, acusaciones que el ex funcionario naval rechaza.

El caso se destapó tras el decomiso de 10 millones de litros de combustible en Tamaulipas; en septiembre de ese mismo año, su hermano, el Vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna, fue detenido junto con otras 13 personas por operar una red de huachicol fiscal a través de aduanas del norte del País.

Ambos son sobrinos políticos de José Rafael Ojeda Durán, ex Secretario de Marina

El inminente traslado coincidió con la estancia en Argentina de Omar García Harfuch, Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, quien acudió a ese país a la Conferencia Internacional para el Control de Drogas organizada por la DEA.

La defensa del ex mando naval sostiene que este nunca formó parte de la red de contrabando, sino que actuó como alertador interno.

Según esa versión, Farías Laguna conserva registros de conversaciones de WhatsApp con Ojeda Durán, entonces titular de la Semar, con las que busca acreditar que reportó oportunamente las irregularidades que se le atribuyen.

Los abogados refieren que el 31 de mayo de 2024 el ex funcionario sostuvo una reunión en Villa Coapa con el Contralmirante Fernando Rubén Guerrero, denunciante original del contrabando de 31 buques de combustible en Altamira y Tampico, Tamaulipas.

Durante ese encuentro, Guerrero le advirtió que su nombre y el de su hermano estaban siendo vinculados con la trama criminal para facilitar las operaciones en las aduanas.

Tras esa conversación, según la defensa, el ex mando naval aseguró que estaban usurpando su identidad, contactó de inmediato al titular de la Semar para informarle de la situación y fungió como enlace directo entre Guerrero y el alto mando naval.

Los litigantes enfatizan que esa actuación lo convierte en denunciante, al haber cumplido con el deber reglamentario de informar a la superioridad cualquier presunción de delito, lo que descartaría su complicidad en la estructura delictiva.