Amago de Trump de frenar exportaciones de diésel pega a México en pleno pico de demanda
Pese al aporte de la refinería Dos Bocas, la producción nacional sigue siendo insuficiente para cubrir la demanda interna. El consumo creció 32% por el repunte del transporte de carga y pasaje
Por Noé Cruz Serrano
El amago del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de suspender las exportaciones de diésel durante un periodo de 90 días llegaría en un momento crítico para México: el consumo interno del combustible sigue al alza y la producción nacional resulta insuficiente para cubrir las necesidades del mercado.
En los primeros siete meses del año, el consumo del carburante en el país —utilizado fundamentalmente por el transporte público federal de carga y pasaje— registró un incremento de 32.3 por ciento.
Tan solo entre mayo y julio, las ventas promedio de Petróleos Mexicanos (el único productor nacional) alcanzaron los 318.5 mil barriles diarios, una cifra que no se registraba desde el bimestre mayo-junio de 2022.
Este repunte responde al crecimiento del parque vehicular que utiliza diésel y del número de terminales de autotransporte federal de carga y pasaje, que entre 2019 y 2025 se incrementó de 970 a mil 013.
Entre enero y julio de 2026, las unidades de pasaje (incluido el sector turístico) aumentaron de 193 mil 203 a 194 mil 994 vehículos. En el sector de carga —que engloba unidades motrices, de arrastre y grúas industriales— el número de vehículos se elevó de un millón 513 mil 884 a un millón 546 mil 673 en el mismo periodo, de acuerdo con las Estadísticas Mensuales del Sector Infraestructura, Comunicaciones y Transportes de la SICT correspondientes a julio de 2026.
Brecha entre oferta y demanda nacional
El núcleo del problema radica en que el aumento de la demanda de diésel en México no puede ser cubierta con producción propia. De concretarse el veto estadounidense a las ventas al exterior, México tendría que acudir a otros mercados internacionales y asumir los precios vigentes.
Mientras la demanda aumentó 32.3 por ciento en los primeros siete meses del año, la producción nacional de diésel mostró un desempeño irregular: pasó de 276 mil barriles diarios a 289.4 mil en julio, lo que representa un avance de apenas 4.8 por ciento.
Para aminorar el déficit, el país importó en ese lapso un promedio de 79 mil barriles diarios de gasóleo, provenientes en su mayor parte de refinerías en Estados Unidos.
El papel de Dos Bocas
La estrategia energética del gobierno federal es apostar por incrementar la capacidad de producción en el Sistema Nacional de Refinación (SNR) mediante la entrada en operaciones de la refinería de Dos Bocas, en Paraíso, Tabasco, con el objetivo de alcanzar la autosuficiencia energética y asegurar abasto sostenible de energéticos al país.
El impacto ya es palpable: de los 289.4 mil barriles diarios de diésel producidos en julio por las siete refinerías que opera Pemex, Dos Bocas aportó el volumen más alto, con 93.3 mil barriles; es decir, el 32.2% de la oferta nacional.
Sin embargo, la producción propia del carburante aún queda por debajo de las necesidades del mercado interno, por lo que Pemex continúa recurriendo al exterior para asegurar la cobertura.
Muestra de ello es que la US Energy Information Administration (EIA), órgano estadístico del Departamento de Energía de Estados Unidos, situó las exportaciones de diésel estadounidense hacia México en un promedio de 288 mil barriles diarios durante junio, mientras que Pemex reportó compras externas por 90.4 mil barriles en ese mismo mes.
Tensiones globales e inventarios a la baja
La eventual restricción comercial por parte de Washington responde a presiones en su propio mercado energético. Desde abril, las autoridades del sector en Estados Unidos advirtieron que los conflictos geopolíticos en Medio Oriente impactarían sus reservas y tendrían repercusiones.
Una de ellas, puede ser la caída de los inventarios del gasóleo que alcanzarían niveles por debajo de los 100 millones de barriles en este mes “y permanecer por debajo del mínimo registrado entre 2021 y 2025 y en gran parte del 2027”
La Perspectiva Energética de Corto Plazo de la EIA (septiembre de 2026) señala que la escasez global de destilados elevó los precios internos en EU por encima de los 6 dólares por galón, lo que incentiva a los exportadores estadounidenses a incrementar sus ventas de diésel hacia el exterior.
Autoridades de Estados Unidos prevén un escenario en los próximos meses de una baja producción global de combustibles destilados, lo que va a contribuir a bajos inventarios de diésel en ese país y tener altos precios, razón por la cual el presidente Donald Trump estaría tomando la decisión de suspender las exportaciones de diésel a todos los mercados que tradicionalmente surte.