Ariadna Montiel asume la dirigencia nacional de Morena
El partido eligió por unanimidad a su nueva presidenta durante su VIII Congreso Nacional Extraordinario, marcado por tensiones internas y señalamientos internacionales contra figuras del movimiento como Rubén Rocha Moya
Morena eligió por unanimidad a Ariadna Montiel Reyes como la nueva presidenta nacional del partido.
La decisión fue tomada este domingo durante su Octavo Congreso Nacional Extraordinario celebrado en la Ciudad de México, cónclave marcado por las acusaciones del gobierno de Estados Unidos contra el Gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, por presuntos vínculos con el narcotráfico.
El congreso también designó a Óscar del Cueto García, ex titular de la Unidad Interinstitucional de la Secretaría de Bienestar, como nuevo secretario de Finanzas del partido.
La sesión arrancó cerca de las 08:00 horas con la llegada progresiva de más de mil 800 congresistas acreditados a la sede capitalina, donde la base militante esperaba a la cúpula con una demanda concreta: piso parejo en la próxima contienda interna para la selección de candidatos.
Alfonso Durazo Montaño, presidente del Consejo Nacional de Morena y Gobernador de Sonora, encabezó la declaratoria de instalación y reconoció abiertamente el momento complejo que atraviesa el partido.
En el presidium destacó la silla vacía de Rocha Moya, cuya ausencia concentró parte de la atención del encuentro ante los señalamientos que enfrenta desde el gobierno de EU.
“La manera en que resolvamos nuestras diferencias será observada por el pueblo”, advirtió Durazo Montaño en su mensaje a la militancia.
El también Mandatario sonorense llamó a cerrar filas y priorizar el proyecto político colectivo.
“Debemos cuidar la victoria y honrar la confianza del pueblo. Es momento de poner la causa del partido por encima de cualquier interés personal”, expresó.
Ante los señalamientos externos, fue contundente: “La voluntad de ningún morenista está a la venta de ningún señalamiento”.
Durazo Montaño reconoció que los conflictos internos son inherentes a los movimientos políticos de gran calado.
“Ningún proyecto de transformación está exento de las tensiones propias de toda disputa por el poder político”, señaló.
También advirtió sobre el entorno internacional.
“Empiezan a sentirse los embates de tiempos geopolíticos altamente complejos”.
Pese a ello, se mostró confiado en el desempeño electoral del partido.
“En 2027 vamos a mantenernos como la primera fuerza política de México”, aseguró.
En el exterior de la sede, militantes de base y miembros de los recién formados Comités Seccionales exigieron transparencia en el proceso de designación de candidatos.
Dulce, militante de la alcaldía Cuauhtémoc, demandó que los funcionarios en activo que aspiren a un cargo renuncien de forma previa, pues su posición institucional les otorga ventaja sobre ciudadanos sin experiencia en el ejercicio público.
Según la militante, en junio arrancará la inscripción de aspirantes, aunque aún no quedaba claro qué perfiles podrían participar en las encuestas de selección.
Ignacio Téllez, militante capitalino, exigió que en el siguiente proceso se evite el “dedazo” y que los candidatos provengan de la base del partido.
“Que los candidatos sean de la militancia de Morena, que los que se postulen salgan a las calles”, afirmó.
Con la elección de Montiel Reyes, Morena inicia una nueva etapa de conducción interna de cara a los comicios de 2027, en un entorno en que el escándalo de Sinaloa y las exigencias de democratización desde la base amenazan con tensionar la cohesión del partido en el poder.