Asesinan al periodista Carlos Castro, en Poza Rica, Veracruz; es el decimoquinto con Sheinbaum
Periodistas de la región denuncian que le fue retirada la protección que le otorgaba el Gobierno estatal tras haber recibido amenazas
El periodista Carlos Castro fue asesinado a balazos la noche del 8 de enero de 2026 mientras se encontraba en un establecimiento de comida propiedad de su familia en Poza Rica, Veracruz.
El ataque ocurrió alrededor de las 19:00 horas en el restaurante TrogueBirria, ubicado en la avenida 20 de Noviembre, colonia Cazones.
Sujetos armados ingresaron al inmueble y dispararon de forma directa contra el comunicador, quien se encontraba en el lugar.
Tras el reporte de detonaciones de arma de fuego, elementos de la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz activaron el operativo denominado Código Rojo.
Personal de la Fiscalía General del Estado de Veracruz acudió al sitio para realizar el levantamiento del cuerpo e iniciar la investigación correspondiente.
Hasta el 9 de enero de 2026 no se reportaron personas detenidas por estos hechos.
Durante la conferencia matutina encabezada por la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo desde Acapulco, las autoridades federales abordaron el caso.
Rosa Icela Rodríguez Velázquez, titular de la Secretaría de Gobernación, lamentó el asesinato y confirmó que Castro había contado con medidas de protección en 2024 por parte del Mecanismo Estatal de Protección a Periodistas.
“Primero lamentar el hecho del asesinato de este periodista. Decir que, efectivamente, esta persona tenía en el 2024 medidas de protección de parte del Mecanismo Estatal de Protección a Periodistas”, señaló.
Rodríguez Velázquez explicó que el periodista abandonó las medidas tras salir de Veracruz.
“Él abandonó las medidas, digamos, porque se fue del Estado, abandonó, se fue un tiempo y regresó y ya no hubo una solicitud sobre eso. Eso es lo que nos informan por parte del Estado”, indicó.
La Secretaria de Gobernación subrayó que, tras el homicidio, las instancias de protección federal y estatal activaron mecanismos de coordinación para acompañar las investigaciones y a los familiares de la víctima.
“El mecanismo federal y el mecanismo estatal están ahora en coordinación para, en coordinación con la familia, en coordinación con sus compañeros, para la investigación, de manera que no haya impunidad, en coadyuvancia con la Fiscalía del Estado para la investigación”, afirmó.
Añadió que las autoridades federales se mantendrían atentas al desarrollo del caso.
“Están avanzando las investigaciones por parte de la Secretaría de Gobernación. Estaremos pendientes para la atención de este caso”, sostuvo.
Omar García Harfuch, Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, señaló que la dependencia ayudaría a la Fiscalía estatal para dar con los responsables.
“La Secretaría de Gobernación y yo hemos estado en comunicación con la Gobernadora Rocío Nahle, vamos a coadyuvar a la Fiscalía de Veracruz para dar con los responsables”, dijo García Harfuch.
Carlos Castro, de 26 años, se desempeñaba como director del portal Código Norte Veracruz.
A lo largo de su trayectoria, Castro colaboró en distintos medios de comunicación de la región norte de Veracruz, entre ellos Vanguardia, Noreste, La Opinión de Poza Rica y Enfoque.
El periodista se especializaba en la cobertura de nota roja, denuncias ciudadanas y eventos sociales en la región.
En el momento del ataque, Castro administraba el restaurante junto a su familia.
Compañeros de Castro señalaron que el periodista contaba con antecedentes de amenazas y que, en 2024, la Comisión Estatal de Atención y Protección a Periodistas le había otorgado medidas de protección, las cuales supuestamente le fueron retiradas meses antes del crimen.
Las amenazas lo obligaron en su momento a dejar temporalmente Poza Rica.
El gremio periodístico local denunció abandono por parte de las autoridades y exigió mayor protección para quienes ejercen la labor informativa en la región.
La CEAPP condenó el homicidio mediante un comunicado en el que reclamó una investigación exhaustiva.
“Quienes integran este Organismo Autónomo exigen a las autoridades competentes que el caso sea investigado de manera exhaustiva y que se dé con los responsables conforme a derecho”, expresó.
El Observatorio sobre Libertad de Expresión y Violencia contra los Periodistas también condenó enérgicamente el asesinato de Castro.
El organismo exigió una investigación pronta, exhaustiva y profesional que considere como línea principal la actividad periodística de Castro, así como el cumplimiento y seguimiento de las medidas de protección previamente otorgadas.
El asesinato de Castro se suma a una serie de agresiones contra comunicadores en Veracruz, entidad considerada una de las más peligrosas para ejercer el periodismo en México.
Entre 2005 y 2024, la CEAPP registró 31 asesinatos y cuatro desapariciones de periodistas en el estado.
Durante la actual administración de Rocío Nahle García como Gobernadora de Veracruz, Castro es el segundo periodista asesinado.
El primer caso fue el de Avisak Douglas en mayo de 2025, quien trabajaba como fotógrafa en la campaña de Movimiento Ciudadano en Juan Rodríguez Clara.
Además, sigue sin resolverse la desaparición de Miguel Ángel Anaya Castillo, periodista de Pánuco, visto por última vez en abril de 2025 tras denunciar intimidaciones.
En el contexto nacional, la organización Reporteros Sin Fronteras ha señalado que México es el segundo país más peligroso del mundo para ejercer el periodismo, solo después de la Franja de Gaza.
RSF reporta más de 150 periodistas asesinados y 28 desaparecidos en el País desde el inicio del siglo 21.
Según el informe de RSF de 2025, publicado en diciembre de ese año, nueve periodistas fueron asesinados en México durante 2025, la mayoría tras denunciar vínculos entre autoridades y crimen organizado.
En lo que va del sexenio federal, el Centro de Investigación y Capacitación Propuesta Cívica destacó que 12 periodistas han sido asesinados en México, y advirtió sobre el aumento de agresiones físicas cometidas por funcionarios públicos, en especial por elementos policiales.
El organismo también alertó sobre el uso del derecho penal como medio para intimidar a periodistas, así como el incremento del hostigamiento digital en contra de quienes ejercen la labor informativa.
Castro era el decimoquinto comunicador asesinado en lo que iba del Gobierno encabezado por Claudia Sheinbaum Pardo.