Capturan en EdoMex a presunto sobrino de Caro Quintero y dos cómplices del Cártel de Caborca
A través del C5, se identificó en Jilotzingo a una persona lesionada y se implementó un operativo que incluyó persecución vehicular
Tres presuntos integrantes del Cártel de Caborca fueron detenidos el 11 de junio en el municipio de Jilotzingo, Estado de México, por su probable participación en delitos de extorsión y contra la salud.
Uno de los arrestados se identificó como sobrino del capo Rafael Caro Quintero, mientras que otro de los asegurados también porta ese apellido.
La detención se originó luego de que el Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Calidad Ciudadana detectó a una persona lesionada por arma de fuego en la zona, así como un vehículo presuntamente vinculado a los hechos.
Al arribar al lugar, elementos de la Secretaría de Seguridad del EdoMex localizaron la unidad señalada, que circulaba a exceso de velocidad, lo que desencadenó una persecución vehicular.
El operativo se extendió hasta la comunidad de Rancho Blanco, donde se sumaron policías municipales de Atizapán de Zaragoza.
Al término de la persecución, las autoridades aseguraron a Adal Eduardo “N”, de 24 años; José David “N”, de 26; y Luis Alfonso “N”, de 23.
Según fuentes cercanas a la investigación, los tres detenidos se identificaron como originarios de Sinaloa e integrantes del Cártel de Caborca, organización criminal que opera bajo el liderazgo histórico de Rafael Caro Quintero.
Las mismas fuentes confirmaron que uno de los asegurados se presentó como sobrino del capo, en tanto que otro comparte ese apellido.
Los arrestados estarían relacionados con actividades de extorsión y delitos contra la salud en Jilotzingo y otros puntos del Valle de México.
Durante la revisión, las autoridades aseguraron un cargador para arma de fuego abastecido con 12 cartuchos útiles, así como 18 bolsas con presunta marihuana.
El Cártel de Caborca es una facción escindida del Cártel de Sinaloa que Rafael Caro Quintero reorganizó tras su liberación en 2013 y su posterior recaptura en 2022, cuando fue entregado a autoridades de Estados Unidos para enfrentar cargos de narcotráfico y el asesinato del agente de la Drug Enforcement Administration Enrique Camarena Salazar.