Corte de Chicago aplaza a abril de 2027 la audiencia de Ovidio Guzmán
El acusado permanece fuera del registro público del Buró de Prisiones desde julio de 2025, bajo protección federal de testigos
La audiencia de estatus de Ovidio Guzmán López, alias “El Ratón”, quedó reprogramada para el 14 de abril de 2027 a las 10:30 horas de Illinois, equivalentes a las 9:30 horas del centro de México, luego de que el Tribunal de Distrito del Norte de Illinois dejó sin efecto la comparecencia presencial fijada para el 7 de diciembre de 2026, según la notificación de registro judicial dada a conocer el 14 de octubre de 2026.
El cambio se originó por un acuerdo mutuo entre la defensa y la fiscalía, conforme al acta de minuta presentada ante la jueza Sharon Johnson Coleman. La notificación quedó identificada como documento 1135 dentro del expediente 1:09-cr-00383 y precisó que el tiempo procesal quedó excluido hasta el 14 de abril de 2027, fecha en la que se espera la comparecencia del acusado. El registro fue firmado por la secretaría del juzgado y enviado por correo a las partes.
Se trata del aplazamiento más reciente en una cadena de reprogramaciones. La misma audiencia ya se había recorrido en septiembre de 2026, cuando pasó del 28 de octubre al 7 de diciembre de ese año. Antes, la comparecencia prevista para el 10 de julio de 2026 se había movido al día 27 del mismo mes y año.
La audiencia de estatus difiere de la audiencia de sentencia: en ella, la jueza y las partes revisan el avance del proceso sin que se dicte una resolución definitiva. En el caso de “El Ratón”, la comparecencia serviría para que el Departamento de Justicia informe a la jueza si mantiene la intención de solicitar una reducción de condena, con base en el nivel de cooperación que el acusado haya brindado hasta ese momento.
El 11 de julio de 2025, Guzmán López se declaró culpable ante la corte federal de Chicago, Illinois, de dos cargos de conspiración para el tráfico de drogas y dos cargos de participación a sabiendas en una organización criminal continuada. La declaración resolvió las acusaciones presentadas por los grandes jurados del Distrito Norte de Illinois y del Distrito Sur de Nueva York.
En el acuerdo de culpabilidad, el hijo de Joaquín Guzmán Loera, alias “El Chapo”, admitió que coordinó el transporte de cocaína, heroína, fentanilo y otras drogas desde México hasta la frontera con Estados Unidos, en ocasiones en cargamentos de cientos o miles de kilogramos. Como parte del convenio, aceptó el pago de 80 millones de dólares y se comprometió a cooperar con las fiscalías del Distrito Norte de Illinois, el Distrito Sur de California y el Distrito Sur de Nueva York, así como con la Sección de Narcóticos y Drogas Peligrosas del Departamento de Justicia. Los delitos que admitió contemplan una pena máxima de cadena perpetua.
El expediente 1:09-cr-00383 concentra desde 2009 a múltiples integrantes del Cártel de Sinaloa, entre ellos Joaquín Guzmán Loera e Ismael Zambada García, alias “El Mayo”, señalados como colíderes de la organización y ya sentenciados a cadena perpetua. Al expediente se sumaron después los cuatro hijos de “El Chapo” —Ovidio, Joaquín, Iván Archivaldo y Jesús Alfredo—, identificados como “Los Chapitos”. Guzmán López figura como el acusado número 22 dentro del caso colectivo.
El 14 de julio de 2025, tres días después de declararse culpable, Guzmán López salió del registro público del Buró Federal de Prisiones. Desde entonces permanece bajo custodia en una ubicación reservada, dentro de un programa de protección para testigos colaboradores administrado por el Servicio de Alguaciles Federales.
Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) Federal, afirmó en julio de 2025 que el acusado permanecía privado de la libertad. “Sigue bajo custodia y en prisión. Fue detenido por autoridades mexicanas y entregado a Estados Unidos bajo el tratado de extradición”, declaró el funcionario federal en conferencia de prensa.
El titular de la SSPC Federal añadió que el procesado mantiene pendientes con la justicia mexicana. “Los delitos por los que se extradita son aquellos cometidos en Estados Unidos o que afectan directamente a ese país. Eso no significa que no enfrenten cargos en México. Ovidio tiene una orden de aprehensión aquí, al igual que otros objetivos prioritarios”, señaló. Para que sea juzgado en territorio nacional, el Gobierno Federal deberá solicitar su repatriación una vez concluido el proceso en Estados Unidos.
Guzmán López fue detenido por primera vez el 17 de octubre de 2019 en Culiacán, Sinaloa, en un operativo que derivó en un enfrentamiento armado conocido como “El Culiacanazo”. Integrantes del Cártel de Sinaloa bloquearon calles con vehículos incendiados, liberaron a 51 reclusos del penal de Aguaruto y retuvieron a un oficial y cuatro soldados. El entonces presidente Andrés Manuel López Obrador ordenó la cancelación del operativo y la liberación del detenido. Los hechos dejaron ocho personas muertas y dieciséis heridas.
La captura definitiva ocurrió el 5 de enero de 2023, también en Culiacán, en la localidad de Jesús María, mediante un operativo del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional. El 14 de septiembre de ese año, agentes de la Fiscalía General de la República (FGR) adscritos a Interpol lo trasladaron del penal federal del Altiplano, en el Estado de México, al Aeropuerto Internacional de Toluca, donde lo entregaron a las autoridades estadounidenses. La extradición se consumó el día 15 del mismo mes y año.
Su hermano Joaquín Guzmán López, detenido en julio de 2024 junto con Ismael Zambada García, también se declaró culpable en el Distrito Norte de Illinois y permanece recluido sin derecho a fianza, con su audiencia de estatus reprogramada para marzo de 2027. Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar continúan prófugos, con órdenes de arresto vigentes en el Distrito Norte de Illinois y el Distrito Sur de Nueva York, y por ellos Estados Unidos ofrece recompensas de hasta 10 millones de dólares.