Denuncia catedrático de Ibero Puebla golpiza de la Guardia Nacional durante su detención

Carlos Álvarez
19 enero 2026

Lo anterior durante su detención en el Aeropuerto Internacional de Monterrey, el 31 de diciembre de 2025, donde elementos de la Guardia Nacional lo golpearon y le fracturaron tres costillas

El catedrático colombiano Leonardo Ariel Escobar Barrios, profesor de la Universidad Iberoamericana Puebla (Ibero Puebla), acusó que elementos de la Guardia Nacional (GN) lo golpearon y le fracturaron tres costillas durante su detención el 31 de diciembre de 2025 en el Aeropuerto Internacional de Monterrey, y señaló una serie de irregularidades en su resguardo, en el registro de su arresto y en la atención que recibió durante los días en que permaneció desaparecido.

En un testimonio en video difundido por la Ibero Puebla, Escobar Barrios, profesional en Estudios Literarios, relató que viajó desde Colombia y que el 31 de diciembre de 2025 llegó al Aeropuerto Internacional de Monterrey únicamente para realizar una escala de tres horas antes de continuar hacia la Ciudad de México. Según su narración, por circunstancias que calificó de “extrañas” fue detenido por elementos de la GN, quienes lo golpearon hasta fracturarle tres costillas, lesión que, afirmó, ya fue comprobada médicamente, y posteriormente lo trasladaron a una celda del Municipio de Apodaca, donde permaneció tres días bajo custodia.

Escobar Barrios explicó que, al ser liberado por las autoridades, le devolvieron sus pertenencias, pero continuó en estado de desorientación. Indicó que intentó regresar al Aeropuerto Internacional de Monterrey para concluir su escala y retomar su viaje, pero al llegar a las instalaciones fue despojado de sus objetos personales, lo que le impidió continuar su traslado. Añadió que fue inadmitido en el Aeropuerto Internacional de Monterrey por razones que dijo desconocer, por lo que sólo pudo pasar una noche dentro del inmueble y, posteriormente, fue obligado a alejarse de las inmediaciones, lo que lo llevó a deambular durante cuatro días sin comida, sin agua y sin recibir asistencia de la población civil.

El catedrático señaló que, después de esos días, una patrulla vinculada con una clínica de rehabilitación lo localizó en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de Monterrey, lo confundió con una persona en situación de calle y lo trasladó a un centro ubicado en el Municipio de Juárez. De acuerdo con su testimonio, en ese lugar permaneció 10 días en un estado de inconsciencia, durante los cuales presentó mutismo, no habló ni proporcionó datos sobre su identidad y únicamente tomó agua. Indicó que fue hasta el 15 de enero de 2026 cuando recobró la conciencia y comenzó a planear la forma de informar quién era, debido a que no le permitían comunicarse con su familia en Colombia ni con sus allegados en México.

En su mensaje, Escobar Barrios subrayó que su detención no quedó asentada en el Registro Nacional de Detenciones, que en ningún momento se negó a llamar a sus familiares y que fueron los policías quienes le impidieron esa comunicación. Afirmó que la falta de asistencia médica se repitió a pesar de que permaneció varios días desorientado y señaló que su ingreso al albergue no fue resultado de una decisión propia. “Se ha dicho que mi asistencia a dicho albergue fue voluntaria, nunca lo fue; me ven al borde de la muerte, no tengo conciencia ni recuerdos plenos para decidir ir, afortunadamente me llevan y gracias a ellos no pierdo la vida, yo ya estaba al borde de la muerte”, expresó.

Durante la conferencia en la que se difundió el testimonio, el maestro Simón Hernández León, coordinador de la Licenciatura en Derecho y de la Clínica Jurídica Minerva Calderón de la Ibero Puebla, explicó que, hasta el momento, sólo el Instituto Nacional de Migración (INM) ha entregado elementos sobre el paso de Escobar Barrios por los filtros del Aeropuerto Internacional de Monterrey, sin que la GN ni la Policía de Apodaca hayan aportado pruebas para sustentar su versión respecto a la detención. Hernández León expuso que no existe evidencia videográfica ni registros formales sobre la forma en que fue detenido el académico ni sobre las causas del arresto, y consideró especialmente preocupante la falta de materiales en un Aeropuerto Internacional con condiciones de videovigilancia que permiten documentar el tránsito de personas, a casi 20 días de los hechos, sin que la Fiscalía de Nuevo León cuente con esos videos.

El abogado agregó que la ausencia de registro de la detención en el Registro Nacional de Detenciones representa, a su juicio, una omisión grave y un incumplimiento de la Ley Nacional de Registro de Detenciones, así como de una sentencia internacional contra México que busca prevenir detenciones arbitrarias. Señaló que se presume que el catedrático permaneció más de tres horas sin ser presentado ante un juez cívico tras su detención, aproximadamente de las 17:35 a las 20:00 horas, lapso sobre el cual no existe información clara. Indicó que, en ese periodo, la obligación de poner de manera inmediata a una persona detenida a disposición de la autoridad correspondiente no se cumplió y que las corporaciones involucradas, entre ellas la GN y la Policía de Apodaca, no han precisado qué ocurrió ni han aclarado las condiciones de traslado y resguardo.

En la misma conferencia, el rector de la Ibero Puebla, Alejandro Guevara Sanginés, destacó que el profesor colombiano tuvo la fortuna de contar con una red de apoyo que permitió su localización con vida. Al referirse al contexto nacional, sostuvo que el caso se inscribe en un escenario de incumplimiento de protocolos y de vulnerabilidad para las personas detenidas. “Tenemos como Nación una enorme área de oportunidad en donde transitemos de una nación en donde la norma es el no cumplimiento de protocolos y la indefensión de las personas, vulnerabilidad de personas, hay que enmarcar este caso, Leonardo tuvo la fortuna de contar con un apoyo importante, pero hay más de 130 mil conciudadanos que están desaparecidos en el país”, afirmó.