Diputados aprueban obligar a candidatos a Presidencia y gubernaturas a renunciar a otra nacionalidad

Carlos Álvarez
22 septiembre 2026

La reforma prohibirá a candidatos usar pasaportes extranjeros y será aplicable desde el proceso electoral de 2028

La Cámara de Diputados aprobó el 22 de septiembre de 2026, en lo general y en lo particular, la reforma constitucional de nacionalidad única para quienes aspiren a la Presidencia de la República, a las gubernaturas y a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, por lo que la minuta pasó al Senado de la República para su análisis.

En lo general, el Pleno avaló el dictamen que reforma los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos con 344 votos a favor, 116 en contra y una abstención. En lo particular, la votación registró 334 votos a favor, 109 en contra y una abstención.

La iniciativa, enviada por la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, establece que para ocupar la titularidad del Poder Ejecutivo Federal, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno capitalina se requerirá ser ciudadano mexicano por nacimiento, hijo de padre o madre mexicanos, y no tener ni adquirir otra nacionalidad. Quien cuente con una segunda nacionalidad deberá renunciar a ella antes de solicitar su registro como candidato, en los términos que fije la ley.

La prohibición abarcará también el uso de pasaportes o documentos de identidad emitidos por un Estado extranjero, el ejercicio de derechos políticos ante otro país y el acogimiento a su protección diplomática. Las violaciones a esta disposición se sancionarán conforme al Título Cuarto de la Constitución federal y a las constituciones de las entidades federativas y de la Ciudad de México, según corresponda.

Según los artículos transitorios, las modificaciones serán aplicables a partir del proceso electoral de 2028 y no alcanzarán a quienes ya ocupen alguno de esos cargos al momento de la entrada en vigor del decreto.

El dictamen también ordena al Congreso de la Unión armonizar la Ley de Nacionalidad y la legislación electoral dentro de los 90 días naturales siguientes a la entrada en vigor de la reforma.

El 9 de septiembre de 2026, durante su conferencia matutina, Sheinbaum Pardo sostuvo que la medida no restringe los derechos políticos de la ciudadanía, ya que un mexicano podrá conservar varias nacionalidades, aunque deberá renunciar a las extranjeras si busca la Presidencia. La mandataria nacional argumentó que quien ocupe ese cargo “solamente deben jurar a la bandera de México”.

Al tratarse de una reforma constitucional, la minuta requerirá la aprobación de dos terceras partes de los senadores presentes y, posteriormente, el aval de la mayoría de los congresos estatales para su promulgación.