Ejecutan a mexicano por inyección en Texas

NTX
15 noviembre 2015

"El connacional Ramiro Hernández Llanas había sido sentenciado por el homicidio de un profesor universitario, en el año de 1997"

DALLAS, Texas (NTX)._ La justicia de Texas ejecutó ayer mediante inyección letal al mexicano Ramiro Hernández Llanas, declarado culpable del homicidio de un profesor universitario en 1997. 

Hernández Llanas, de 44 años, fue declarado muerto a las 18:30 horas locales en la prisión de Huntsville, Texas. 

Por la mañana, su familia se despidió de él en una visita de cuatro horas realizada en la Unidad Carcelaria Polunsky.
 
Acudieron su madre Martha Llanas Zamora, de 75 años, y varios de sus hermanos. 

El reo mexicano, originario de Tamaulipas, fue sentenciado a la pena capital por el homicidio del ranchero y profesor universitario, Glen Lich, el 14 de octubre de 1997. 

Hernández Llanas se convirtió en el décimo mexicano al que se le aplica la pena de muerte en Estados Unidos desde que el País reactivo su aplicación en 1976, y en el segundo en ser ejecutado este año, luego de Édgar Tamayo Arias el 22 de enero pasado. 

La ejecución contravino una serie de condiciones que, de acuerdo con organismos internacionales, hacían al reo inelegible para el castigo capital. 

AI condena ejecución de mexicano en Texas Amnistía Internacional lamentó la ejecución de Ramiro Hernández Llanas, mexicano sentenciado a muerte en Estados Unidos y a quien se le aplicó la inyección letal a las 18:30 horas en Livingston, Texas. 

"No fue más que un asesinato fundado en prejuicios raciales. En la mayoría del mundo lo que sucedió hoy sería un crimen, pero las autoridades de Texas han tenido el descaro de llamarle justicia", refirió Perseo Quiroz, director ejecutivo en México de Amnistía Internacional. 

Recordó que esta organización denunció que la sentencia se basó en testimonios de "expertos" de credibilidad cuestionable. 

Además de la inclusión del un testimonio de un especialista en salud mental, que fue expulsado de la Asociación Americana de Psiquiatría, aunado a los argumentos racistas de supuestos "expertos" que se incluyeron en el proceso legal. 

"En las últimas horas previas a la ejecución de la sentencia, la organización había solicitado a Richard Perry, Gobernador de Texas, una moratoria a la sentencia para dar tiempo a que la Corte Suprema de EU se pronunciara sobre la legalidad de ejecuciones en casos de personas con discapacidad mental, como era el de Ramiro". 

Quiroz Rendón refirió que en sí misma la pena de muerte es violatoria de los derechos humanos y contraria a la justicia, y cuando es resultado de "un proceso injusto y discriminatorio se convierte en un atroz crimen cometido por las mismas autoridades que tienen como obligación proteger la vida". 

Reiteró el llamado de la organización al Congreso de EU, a fin de que discuta y apruebe que los estados de este País estén obligados a obedecer las sentencias de la Corte Internacional de Justicia.

EL CASO
Ramiro Hernández Llanas estuvo preso desde el año 2000, poco después de ser sentenciado a la pena capital.
Fue sentenciado por el homicidio del ranchero y profesor universitario, Glen Lich, en octubre de 1997.