Empresario mazatleco es detenido en San Diego por tentativa de feminicidio en CDMX
La ficha roja de Interpol y las alertas migratorias binacionales fueron los mecanismos que permitieron ubicar y detener a Jorge Octavio Cortés Jiménez
Autoridades migratorias de Estados Unidos detuvieron en San Diego, California, a Jorge Octavio Cortés Jiménez, empresario inmobiliario originario de Mazatlán, Sinaloa, luego de que la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) obtuviera una orden de aprehensión en su contra por el delito de feminicidio en grado de tentativa, cometido presuntamente contra una recepcionista de hotel el 29 de junio de 2026.
La detención se concretó tras la solicitud de una ficha roja ante la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) y el intercambio directo de información entre la FGJCDMX y autoridades migratorias estadounidenses. Cortés Jiménez permanece bajo custodia de Estados Unidos mientras se tramita su deportación a México. Hasta el momento no se ha precisado el sitio exacto donde se encuentra resguardado.
Bertha Alcalde, titular de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX), confirmó mediante un mensaje en sus redes sociales que las gestiones para trasladar al imputado a territorio mexicano se encuentran en curso y que, una vez deportado, quedará a disposición de la autoridad judicial.
Según datos de la investigación, ante indicios de que el imputado había cruzado la frontera, la Fiscalía capitalina amplió la búsqueda al exterior, solicitó la emisión de la ficha roja y pidió la activación de alertas migratorias en coordinación con autoridades federales de ambos países. Esas alertas permitieron identificarlo cuando intentaba desplazarse por territorio estadounidense, y una vez confirmada su identidad las autoridades migratorias procedieron a la detención.
La agresión ocurrió en el hotel Park Life Paradox, ubicado en Santa Fe, alcaldía Cuajimalpa. Las cámaras de seguridad del establecimiento captaron a Cortés Jiménez golpeando el mostrador de recepción, arrojando teléfonos e intentando arrebatar el celular a la trabajadora mientras ella grababa, para después agredirla físicamente y proferir insultos. Un segundo video difundido días más tarde permitió identificar con claridad el rostro del presunto agresor.
La recepcionista presentó su denuncia ante la FGJCDMX, instancia que abrió la carpeta de investigación y reunió los datos de prueba necesarios para obtener el mandamiento judicial. La institución señaló que la coordinación con autoridades nacionales e internacionales forma parte de su política para fortalecer la investigación de las violencias contra las mujeres y evitar que imputados por delitos graves eludan la acción de la justicia.
El empresario figuraba como representante legal y administrador de Grupo Universal Inmobiliario y de Industrias, firma vinculada a proyectos como Torre Triana y Coto Munich, en Mazatlán. Compradores e inversionistas lo señalaron en procedimientos civiles, mercantiles y penales por presunto incumplimiento en la entrega de departamentos vendidos en preventa. En 2025 se reportó un arresto en su contra en Sacramento, California, por un presunto caso de violencia familiar, sin que existiera resolución condenatoria. Cortés Jiménez no ha emitido postura pública respecto a ninguno de los señalamientos.
El 27 de septiembre de 2024, miles de folletos fueron arrojados desde avionetas en Culiacán, Mazatlán, Guamúchil y Los Mochis. En ese material, el empresario apareció con el alias “El Acapulco” y fue señalado como presunto vínculo inmobiliario de Los Chapitos, facción del cártel de Sinaloa que disputa el control de la entidad con Los Mayos.
Los volantes incluían números de contacto de la Novena Zona Militar, la Secretaría de Marina (SEMAR), la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, como si se tratara de material oficial, aunque fueron identificados como una estrategia de grupos del crimen organizado. El material anónimo llevaba la frase “Cártel Los Sapitos. ¿Los conoces? Denúncialos” y, en el reverso, enumeraba presuntas conductas como cobro de piso, extorsión, secuestro, tortura y fraudes inmobiliarios. Entre los nombres que acompañaban al del empresario figuraban Iván Archivaldo Guzmán Salazar, Jesús Alfredo Guzmán Salazar, Joaquín Guzmán López y el entonces gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, además de otros funcionarios y empresarios.