‘Estados Unidos sí sabe que es inocente’, afirma esposa de Fernando Farías Laguna
Mónica Gámez, esposa de Fernando Farías Laguna, afirmó que Estados Unidos sabe que el ex Contraalmirante es inocente y dijo desconocer qué habló con agentes del FBI durante su reclusión en Argentina
Mónica Gámez, esposa del ex Contraalmirante Fernando Farías Laguna, sostuvo que Estados Unidos sabe que su esposo es inocente, aunque aclaró que desconoce los detalles de la reunión que el ex marino sostuvo con agentes del FBI mientras estaba recluido en Argentina.
En entrevista radiofónica con la periodista Azucena Uresti, realizada este jueves, señaló que “Estados Unidos sí sabe que es inocente”.
Ante la pregunta de Uresti sobre cómo tenía certeza de ello, planteó que, si las autoridades estadounidenses consideraran culpable a Farías, habrían solicitado su entrega.
Gámez señaló que, desde su perspectiva, el hecho de que Estados Unidos no haya requerido a su esposo constituye un elemento para considerar que no lo responsabiliza por los hechos que se investigan en México.
“Si fuera culpable estuviera allá hace mucho a cambio de información, o no. Pero digo, no lo quieren, no lo quieren, no lo quiso, fue por algo”, dijo.
La entrevista ocurrió mientras en el penal del Altiplano se reanudaba la audiencia de vinculación a proceso de Fernando Farías —acusado de delincuencia organizada con la finalidad de cometer delitos en materia de hidrocarburos, en un esquema criminal conocido públicamente como “huachicol fiscal”—, luego de que el miércoles la jueza decretara un nuevo receso.
El proceso se desarrolla de manera privada debido a que la autoridad argumentó que se trata de un asunto de seguridad nacional que podría poner en riesgo otros procesos.
Gámez no pudo preguntarle sobre la reunión con el FBI
La esposa de Farías explicó que no pudo preguntarle directamente sobre el encuentro con agentes estadounidenses porque su visita al Altiplano fue interrumpida a los 15 minutos, pese a que estaba prevista para durar 45 minutos.
Relató que durante la visita llevó fotografías de los hijos de Farías, quienes llevan tiempo sin verlo. Después de mostrarle las imágenes a través del vidrio, un oficial ingresó y le preguntó qué le había enseñado.
Tras responder que eran fotografías de sus hijos, el funcionario le indicó que saliera y posteriormente le informó que la visita había sido cancelada.
Por esa razón, Gámez dijo que no tuvo oportunidad de preguntarle a su esposo qué ocurrió durante la reunión con los agentes estadounidenses ni qué información les proporcionó.
En la entrevista, Uresti planteó que, según lo señalado previamente por el abogado argentino Félix Helou, agentes del FBI se reunieron durante aproximadamente una hora con Farías cuando estaba preso en Argentina y solicitaron que sus abogados no estuvieran presentes. Helou había considerado que esa petición podía indicar que el encuentro estaba relacionado con cuestiones políticas y no jurídicas.
También se había señalado que la intervención estadounidense habría estado relacionada con una gestión para trasladar a Farías de Argentina a México, mediante una ruta que contemplaría su paso por Estados Unidos; sin embargo, cuando Uresti preguntó a Gámez si durante la reunión se produjo una negociación para llevar a su esposo a México, ella evitó confirmarlo.
“Pues eso sí, no sé, no sé, la verdad no le pregunté que... o sea, no puedo decir eso, no puedo decir eso, la verdad”, respondió.
De esta manera, Gámez sostuvo que tiene la convicción de que Estados Unidos considera inocente a su esposo, pero no confirmó que la reunión con el FBI hubiera tenido como propósito negociar su traslado de Argentina a México ni afirmó que Farías hubiera proporcionado información a los agentes estadounidenses.
Asegura que Farías avisó a Rafael Ojeda
Durante la entrevista, Gámez también insistió en que Farías fue quien informó a su tío político, el entonces secretario de Marina Rafael Ojeda, sobre hechos relacionados con el huachicol fiscal.
Explicó que el entonces vicealmirante Rubén Guerrero Alcántar se acercó a Farías debido a su relación familiar con Ojeda y le pidió que consiguiera una cita con el secretario de Marina para informarle de lo que estaba ocurriendo.
Gámez afirmó que Farías transmitió la información a su tío y consiguió el encuentro, aunque no participó en esa reunión.
“Mi esposo ni siquiera fue a la reunión, o sea, no estuvo presente en esa reunión, nomás consiguió la cita”, afirmó.
Gámez sostuvo que existen comunicaciones entre Farías y Ojeda que respaldan su versión. Dijo que conserva mensajes de WhatsApp, llamadas y otras comunicaciones y que un perito ya tiene el teléfono de su esposo para verificar que los mensajes son reales y corresponden a 2024.
Señaló que su abogado determinará cuándo utilizar esas pruebas, debido a que considera que por ahora no es prudente hacerlas públicas porque podrían afectar el proceso.
De acuerdo con Gámez, Farías alertó sobre la situación en más de una ocasión. Estimó que fueron al menos dos o tres veces y que en cada comunicación agregó información sobre los hechos que estaba denunciando.
Pide una investigación sin diferencias
La esposa de Farías sostuvo que la investigación debe realizarse bajo los mismos criterios para todas las personas mencionadas en la carpeta. Cuestionó que su esposo permanezca recluido mientras otros personajes mencionados en la misma investigación no enfrenten una situación similar.
Gámez dijo que no busca favores ni privilegios para Farías, sino que el proceso se desarrolle bajo las mismas condiciones para todos los involucrados. También consideró que Rafael Ojeda debería ser llamado a declarar para determinar si las afirmaciones de ella y de su esposo sobre las comunicaciones y denuncias son verdaderas.
“Por eso yo en ocasión pasada pedí un piso parejo. No queremos favores ni privilegios, simplemente piso parejo”, sostuvo.
También afirmó que, desde su perspectiva, Farías no tenía el nivel de decisión necesario para controlar las operaciones relacionadas con las aduanas, pues nunca estuvo destinado en ellas. Por ello, consideró que las investigaciones deben dirigirse hacia quienes tenían mayor capacidad de decisión.
Denuncia hostigamiento y amenazas
La entrevista también abordó el señalamiento que Gámez hizo el miércoles sobre el seguimiento de una camioneta blanca después de su llegada a Hermosillo.
La esposa de Farías relató que, al salir del aeropuerto y dirigirse hacia la casa de sus padres, observó una camioneta tipo van blanca que comenzó a seguirla. Dijo que el vehículo la acompañó durante parte del trayecto y que, cuando cambió bruscamente de carril, el conductor realizó un retorno y se dirigió nuevamente hacia Hermosillo.
La noche del miércoles, personal de la Agencia Ministerial de Investigación Criminal, el Ministerio Público y la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora acudieron con ella para recibir su denuncia. Gámez informó que entregó grabaciones de cámaras de seguridad que permiten identificar la hora en que pasó por determinados puntos y obtener imágenes del vehículo.
También señaló que las autoridades le ofrecieron seguridad en caso de que tenga que salir de su domicilio y que permanecerán pendientes de su situación.
El miércoles, la Fiscalía de Sonora había informado que buscaba contactar a Gámez para conocer directamente los hechos y, en su caso, recibir su denuncia formal, además de realizar posteriormente un análisis de riesgo para determinar las medidas de protección correspondientes.