Estudiantes en México obtienen los resultados más bajos en PISA desde 2009
En el examen de la OCDE, que mide habilidades y conocimientos de estudiantes de 15 años, nuestro país registró una caída en matemáticas y lectura. En ciencia los resultados fueron positivos. La evaluación encontró niveles de curiosidad y disposición superiores al promedio
Las habilidades y conocimientos de los estudiantes de México en matemáticas y lectura van a la baja. De acuerdo con la evaluación del Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes (PISA, por sus siglas en inglés) 2025, elaborada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), éste es el peor resultado que ha presentado el País desde 2009.
Los resultados más recientes de la prueba educativa —que ha sido criticada por los gobiernos, tanto de Andrés Manuel López Obrador como de Claudia Sheinbaum— ubicaron a México por debajo del promedio en ciencias, matemáticas, lectura y resolución de problemas computacionales.
A pesar de la baja en los puntajes, el organismo subrayó que el 80 por ciento de los estudiantes mexicanos de 15 años respondieron en la prueba PISA que están de acuerdo con sentir curiosidad sobre distintos temas, lo que está por encima del promedio de los países, que fue de 73 por ciento.
Otro dato que arrojó es que 11 por ciento de los jóvenes dijo estar de acuerdo con que la escuela ha sido una pérdida de tiempo, contra el promedio de la OCDE que es del 24 por ciento.
La prueba fue aplicada a 7 mil 843 estudiantes de 297 escuelas en México, quienes resolvieron el examen de opción múltiple de temas sobre ciencia, lectura y matemáticas. Además, contestaron un cuestionario sobre sus gustos, aspiraciones, sus casas y sus experiencias académicas.
OCDE ve resultados “algo más positivos” ante expansión educativa en México
Matemáticas fue el área que más disminuyó en la prueba de PISA en 2025. El puntaje obtenido por el país fue de 388, en tanto que para el 2022 fue de 395. En 2009 se registró el resultado más alto, con 419. Con estos datos, el organismo apuntó que casi no hubo alumnos mexicanos con un alto desempeño; es decir, que puedan modelar matemáticamente situaciones complejas y seleccionar estrategias adecuadas de resolución de problemas.
En cuanto a la comprensión, uso, reflexión e interés por los textos escritos, el puntaje pasó de 415 a 408 entre 2022 y 2025. Fue en 2009 cuando alcanzó la evaluación más alta, con 425 puntos. En la evaluación a la lectura, se encontró que pocos jóvenes comprenden textos extensos, pueden abordar conceptos abstractos o contraintuitivos y distinguir entre hechos y opiniones.
Solo en ciencias los resultados fueron positivos, al pasar de 410 a 414 puntos entre 2022 y 2025. Esta edición, además, la OCDE incluyó la evaluación de solución de problemas computacionales, en el que México obtuvo una puntuación de 453.
El informe reconoció que ante “la expansión de la educación secundaria hacia poblaciones anteriormente marginadas, los resultados se presentan algo más positivos”, por lo que “el aparente descenso en los resultados de PISA está vinculado, en parte, a la incorporación al sistema escolar de más jóvenes de 15 años”.
Las desigualdades a la luz de la prueba PISA
Los datos de la medición permiten comparar el rendimiento de estudiantes con un entorno socioeconómico similar en diferentes países.
En México, 3 de cada 10 alumnos formaron parte del cuartil internacional de los más desfavorecidos que realizaron la prueba PISA 2025, y tuvieron una puntuación promedio en ciencias de 387 puntos; sin embargo, en China y Turquía, jóvenes con un entorno similar obtuvieron puntuaciones más altas, apuntó la OCDE.
La OCDE identificó que alrededor del 12 por ciento de los estudiantes en situación de desventaja lograron situarse en el cuartil superior de rendimiento en ciencias, y los identificó como “académicamente resilientes porque, a pesar de su desventaja socioeconómica, han alcanzado la excelencia educativa en comparación con los estudiantes de su propio país”.
Según la prueba PISA 2025, el 76 por ciento de los estudiantes mexicanos afirmó esforzarse más cuando las tareas se vuelven desafiantes, lo que se ubica por encima del promedio de la OCDE, con 60 por ciento.
Estos resultados colocaron a México entre los países que en la prueba PISA tienen los puntajes más bajos en ciencias, lectura, matemáticas y la solución de problemas computacionales, junto con Brasil, Colombia, Perú y Argentina. Aquellos que obtuvieron los puntajes más altos en todas las áreas fueron China, Singapur, Corea, Estonia y Canadá.
Las críticas de los gobiernos morenistas a la prueba PISA
Los resultados de la prueba PISA han sido objeto de descalificaciones por parte de los gobiernos morenistas en México, e incluso hubo rumores de que México dejaría de participar en la evaluación durante la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador, lo que fue desmentido por las autoridades, aunque mantuvieron su postura crítica.
En diciembre de 2023, al darse a conocer los resultados de la evaluación PISA 2022 —en los que México bajó sus puntajes en ciencias, matemáticas y lectura—, López Obrador dijo que el país no toma en cuenta dichos datos, “porque todos esos parámetros se crearon en la época del predominio neoliberal“.
De acuerdo con el expresidente, los resultados no son considerados porque son emitidos por organismos que “querían impulsar supuestamente la calidad de la enseñanza, la excelencia y desaparecer la educación pública, degradándola”.
Siguiendo la línea de su antecesor, desde que era candidata presidencial Claudia Sheinbaum criticó que la educación del país se midiera con la evaluación de la OCDE pues “no debe ocurrir que para tener una buena calificación en la prueba PISA, el objetivo del sistema educativo sea elevar el nivel de la prueba PISA“.
Sobre el descenso en los resultados de la evaluación, Sheinbaum enfatizó que no ocurrió sólo en México, y que fue debido a la pandemia de Covid-19.
“La prueba PISA tiene muchas críticas en el terreno educativo porque es una prueba única para evaluar la educación en cualquier país del mundo y no toma en cuenta las características de cada país, no toma en cuenta la cultura. De por sí es una prueba cuestionable”, expresó la Mandataria.