Fiscalía de Morelos busca al presunto responsable del asesinato de estudiante española
Según reportes, el presunto culpable es identificado como Francisco Javier, ‘El Trompas’
La Fiscalía General de Morelos busca a Francisco Javier “N”, “El Trompas”, principal sospechoso del feminicidio de Claudia Tacoronte Aguilera, estudiante española de 21 años que murió apuñalada la noche del 12 de septiembre en las inmediaciones de la Casa de la Cultura de Cuautla, Morelos, mientras realizaba un intercambio académico en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos.
La FGE abrió la carpeta de investigación bajo el protocolo de feminicidio y mantuvo abiertas otras líneas, aunque la principal hipótesis respecto al móvil fue un intento de robo.
La Fiscalía confirmó al diario El Español que el hombre captado por cámaras de seguridad mientras huía del lugar del ataque era el principal sospechoso, y una fuente vinculada a las pesquisas lo identificó como “El Trompas”, según lo revelado por ese medio.
Habitantes de Cuautla identificaron de manera extraoficial al sospechoso, a quien también llaman Paco, después de la difusión de los videos del ataque.
Los vecinos lo describieron como un asaltante habitual de la zona, responsable de robos contra transeúntes, y lo vincularon con el robo previo de una motocicleta y de un par de tenis en dos comercios del municipio.
La vestimenta del sospechoso se convirtió en una pieza central de la investigación.
A las 13:10 horas del 12 de septiembre de 2026, una cámara de un negocio de Cuautla lo grabó durante un intento de robo, del que huyó al notar la presencia de una patrulla.
Ese día vestía camiseta blanca, bermuda clara y mochila negra, el mismo atuendo que describieron los vecinos que auxiliaron a la joven y que aparece en las grabaciones posteriores al ataque.
Las autoridades también analizaron si participó en el robo de una bicicleta en Casasano, otra zona del municipio, donde una cámara registró a un hombre con ropa similar.
Tacoronte Aguilera, originaria de Gran Canaria y alumna de cuarto curso de Educación Infantil en la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Granada, llegó a México a mediados de agosto de 2026.
La noche del ataque asistió a la XLII Fiesta Nacional de la Planta Medicinal en Cuautla y, poco antes de las 20:50 horas, cuando se dirigía al lugar donde pernoctaría, un hombre la abordó y la apuñaló varias veces en el abdomen, según el relato de su hermana.
La estudiante corrió, pidió auxilio y se refugió en la Casa de la Cultura, en la colonia Emiliano Zapata.
Algunos vecinos persiguieron al agresor sin alcanzarlo; las cámaras registraron su huida por la calle de Los Pinos hasta perderse en unos sembradíos. Los servicios médicos no lograron salvarle la vida.
Un video de las cámaras del inmueble, obtenido en exclusiva por el diario El País, mostró a un hombre con camiseta blanca y mochila negra que caminó, se detuvo, desapareció de la grabación durante un minuto y regresó corriendo a las 20:50 horas.
La hermana de la víctima denunció que ni ella ni sus padres recibieron contacto directo de las autoridades mexicanas para conocer las circunstancias del crimen.
“A mis padres no les ha llamado absolutamente nadie. Y a mí tampoco”, afirmó, y cuestionó que nadie advirtiera sobre las condiciones de seguridad en la zona antes del viaje.
El Gobierno de México informó que las autoridades federales colaboraban con las estatales en la investigación.
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, con apoyo del Centro Nacional de Inteligencia, realizó labores de campo y gabinete para identificar, ubicar y aprehender al responsable, en coordinación con la FGE, el Gabinete de Seguridad y la Secretaría de Relaciones Exteriores.
Los vecinos señalaron que la policía tardó en llegar al lugar del ataque, pese a la vigencia del operativo Plan Cuautla, coordinado por el subsecretario de Seguridad Pública Federal, José Luis Rodríguez Díaz de León.
El ataque ocurrió en un municipio de 183 mil habitantes cuyo Alcalde, Tesorero, Oficial Mayor y Secretario Municipal fueron detenidos en meses recientes, acusados de colaborar con un grupo delictivo local vinculado al Cártel de Sinaloa.
Cuautla figura entre los ocho municipios de Morelos con Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres.
Según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Morelos registró 69 muertes violentas de mujeres entre enero y julio de 2026.
El caso de Tacoronte Aguilera fue el cuarto asesinato de estudiantes de la UAEM en 2026, después de los de Kimberly Ramos y Karol Toledo, localizadas sin vida tras desaparecer a inicios de año, y el de Michelle Itzayana Fuentes Calderón, de 15 años e hija de una profesora de la universidad, quien desapareció el 24 de mayo de 2026 en Yautepec y cuyo cuerpo se encontró 10 días después en Tepoztlán.
El 15 de septiembre, cerca de mil estudiantes de la UAEM marcharon desde el campus Chamilpa hasta la Plaza de Armas de Cuernavaca, a quienes se sumaron alumnos del Instituto Nacional de Salud Pública.
Los manifestantes corearon consignas como “No estamos todas, nos falta Claudia”, derribaron vallas, causaron destrozos en el Palacio de Gobierno estatal y colocaron un altar con flores, veladoras y el rostro de la estudiante.
La organización de madres y padres de la UAEM envió una carta a la Gobernadora Margarita González Saravia Calderón y al Fiscal estatal para exigir justicia “para la familia de Claudia y para todos los casos que aún permanecen impunes”.
La Mandataria estatal prometió “dar con el responsable”.
En el plano diplomático, el Canciller Roberto Velasco Álvarez garantizó al titular del Ministerio de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares Bueno, “la máxima implicación de México” para esclarecer el caso.
El ministerio español incluyó a Morelos en su lista de destinos no recomendados para viajar, al advertir “un incremento de la violencia ligada al narcotráfico así como de secuestros”.
Ángel Víctor Torres Pérez, titular del Ministerio de Política Territorial de España, lamentó el crimen.
En Granada, estudiantes y autoridades guardaron un minuto de silencio el 14 de septiembre de 2026.
El rector de la UGR, Pedro Mercado Pacheco, calificó el crimen como un “acto brutal”. La decana de la Facultad de Ciencias de la Educación, Katia Caballero, declaró que la institución necesitaría “conocer en detalle qué ha ocurrido y si existe riesgo de que vuelva a suceder, para actuar en consecuencia”, y reconoció que el crimen dejó “rota” a la comunidad universitaria.
La UGR canceló el intercambio a Morelos de otros tres estudiantes previsto para el próximo semestre.
La Secretaría de Educación Pública condenó el asesinato y anunció que dará seguimiento al caso en coordinación con la SRE para apoyar a la familia, a la UAEM y a la UGR.
La Conferencia de Rectores y Rectoras de las Universidades Españolas y las universidades públicas de Andalucía condenaron el feminicidio y pidieron una investigación “transparente y ágil”.