La fallida estrategia de Calderón

10 noviembre 2015

"La violencia mantiene sus elevados niveles seis años después de que se iniciara la cruzada contra el crimen, al mismo tiempo que se reaviva la polémica sobre la legalización del consumo de la mariguana"

Manlio Tirado

Han pasado sei s años desde que se iniciara la cruzada cont r a l a violencia y ésta mantiene sus elevados niveles, de tal modo que la seguridad pública no se ha fortalecido y por lo tanto sigue minando la calidad de vida de los
mexicanos.
Durante este año, la estrategia anticrimen de ex Presidente Felipe Calderón fue objeto de críticas severas.
Le reprochan los más de 60 mil muertos generados por la violencia entre los propios hampones y por la guerra contra éstos.
En los últ imos cuatro meses de su mandato, Calderón defendió su estrategia de seguridad. El 2 de agosto, por ejemplo, destacó que la incidencia de homicidios dolosos ha mostrado un decremento, tan sólo en el primer semestre de 2012 ha caído 7 por ciento respecto al mismo periodo de 2011.
Alejandro Hope, especialista en el tema, coincide con Calderón, pero matiza: "la mejoría es tenue y aún no alcanza buena parte del territorio". En un ensayo publicado en la revista Nexos(junio de 2012), Hope dice que la escalada
de la violencia se inicia con fuerza en los pimeros meses de 2008 y su crecimiento fue continuo durante un periodo de 30 meses.El ascenso no se limitó al homicidio, se triplicaron los secuestros y se duplicaron las extorsiones.
Pero en el primer semestre de 2012 se registró una disminución en el promedio diario de homicidios vinculados a la delincuencia organizada: fue de 40 contra 51 en 2011, según el conteo de Walter McKay, consultor canadiense en materia de seguridad.
Pero, puntualiza Hope, los niveles de violencia siguen siendo extraordinariamente elevados y en varios estados siguen en fase expansiva, como Nuevo León, que creció 44 por ciento, Veracruz 32 por ciento, Tamaulipas 26 por ciento, y Coahuila 25 por ciento.
Estrategia fallida En realidad, la mayoría de los analistas consideran fallida la estrategia de seguridad de Calderón.
Para examinar esa estrategia y proponer alternativas el propio Calderón convocó a los diálogos por la seguridad, que iniciaron el 2 de agosto de 2010 y continuaron hasta 2012, en el que participaron organizaciones civiles, empresarios, periodistas, académicos, expertos en seguridad, asociaciones religiosas, partidos políticos, representantes del Poder Judicial y goberguerranadores.
No se acordó un programa común, pero hubo sectores que propusieron la legalización de las drogas. 
Calderón dijo que él no estaba de acuerdo con esa opción pero no se opone a que se discuta. Incluso en la Asamblea General de la ONU planteó que este organismo formara una comisión para evaluar los resultados de la política prohibicionista de las drogas.
En este ámbito, Kofi Annan, ex Secretario General de las Naciones Unidas, opinó: "Cuando uno mira los resultados de Calderón, la mayoría de la gente le dirá que no ha funcionado. Ha muerto mucha gente(...) Existe la necesidad de un cambio de política, pero tiene que empezar con un debate".
El periodista inglés Ioan Grillo, en su libro El Narco refiere que hay un creciente movimiento reformista en favor de la legalización de la droga en todo el mundo. Los integrantes de esta corriente coinciden en que la política actual antinarcóticos no funciona. "Discuten si las drogas legalizadas deberían estar controladas por el Estado, por empresas, por pequeños comerciantes o por agricultores independientes", escribe Grillo.
También señala que hay grupos poderosos que han cerrado filas contra esta reforma. 
Dentro de Estados Unidos impugnan la legalización varias organizaciones religiosas, casi todos los políticos, amplios sectores de la clase media y la DEA, la agencia antidrogas de Washington.
También se suma la ONU, cuyos tratados exigen a los miembros de la organización mundial que mantengan políticas prohibicionistas.
"Apoyan esta postura conservadora representantes de países como Italia, Rusia, Irán, Nigeria y China: todos están convencidos de que la política de prohibición no debe modificarse", dice Grillo.
En México el movimiento para acabar con la prohibición es débil, porque los gobiernos de todos los niveles y los partidos políticos no lo respaldan. La polémica se ha reavivado en América Latina después de que los estados
de Washington y Colorado en Estados Unidos aprobaron la legalización del uso de la mariguana y de que el Congreso de Uruguay está por discutir una inciativa similar.
Además, la Asamblea General de la ONU, a propuesta de México, acordó revisar en 2016 el enfoque mundial para combatir el consumo y tráfico de drogas. En el organismo mundial ya han comenzado las sesiones para abordar el tema.