México suspende envío de petróleo a Cuba, en medio de presiones de Estados Unidos
La petrolera estatal retiró el envío de su calendario sin proporcionar explicación oficial, mientras que tanto Pemex como la Secretaría de Energía no respondieron de inmediato solicitudes de comentarios sobre la suspensión
Petróleos Mexicanos (Pemex) canceló el cargamento de petróleo crudo que tenía programado enviar a Cuba durante enero de 2026, según documentos consultados por Bloomberg y confirmados por múltiples fuentes, marcando un giro significativo en la política energética mexicana hacia la isla caribeña en medio de crecientes tensiones con la administración del presidente estadounidense Donald Trump.
El cargamento cancelado debía embarcarse a mediados de enero de 2026 a bordo del buque Swift Galaxy y habría llegado a Cuba antes de finalizar el mes, de acuerdo con el programa original. La petrolera estatal retiró el envío de su calendario sin proporcionar explicación oficial, mientras que tanto Pemex como la Secretaría de Energía (SENER) no respondieron de inmediato solicitudes de comentarios sobre la suspensión.
La decisión se produjo en un contexto de máxima presión política desde Washington. El 11 de enero de 2026, el presidente Trump publicó en su red social Truth Social: “¡NO HABRÁ MÁS PETRÓLEO NI DINERO PARA CUBA! ¡CERO!”, agregando que sugería “encarecidamente que lleguen a un acuerdo, ANTES DE QUE SEA DEMASIADO TARDE”. Esta amenaza se produjo una semana después de que fuerzas militares estadounidenses capturaran al presidente venezolano Nicolás Maduro en Caracas el 3 de enero de 2026, durante la operación denominada “Determinación Absoluta” o “Resolución Absoluta”.
Evaluación interna del gobierno mexicano
Tres fuentes de alto rango del gobierno mexicano, que solicitaron anonimato para discutir el tema considerado delicado, confirmaron que la política de envíos petroleros a Cuba se encuentra bajo revisión interna. La evaluación gubernamental —que no se había reportado previamente— responde al creciente temor dentro de la administración de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo de que México pueda enfrentar represalias económicas o diplomáticas por parte de Estados Unidos en un momento crítico para las relaciones bilaterales.
Las opciones que se analizan incluyen una suspensión total de los envíos, una reducción gradual del suministro o la continuación de la política actual. Según las fuentes consultadas, aún no existe una decisión definitiva sobre el rumbo a seguir. La preocupación en el gabinete federal se centra en evitar antagonizar a Washington justo cuando México participa en la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), cuyo plazo límite para renovación es el 1 de julio de 2026, y mientras busca convencer a la administración Trump de que avanza en el combate a los cárteles del narcotráfico sin necesidad de intervención militar estadounidense en territorio mexicano.
Durante una llamada telefónica la semana pasada, Trump cuestionó directamente a Sheinbaum Pardo sobre los envíos de petróleo a Cuba y sobre la presencia de miles de médicos cubanos trabajando en México, según dos de las fuentes familiarizadas con la conversación. La mandataria respondió que los envíos constituyen “ayuda humanitaria” y que el acuerdo con los médicos cubanos “cumple plenamente” con la legislación mexicana. Las fuentes señalaron que Trump no instó de manera explícita a México a detener los envíos, pero el mensaje quedó claro.
México como principal proveedor tras el colapso venezolano
México se consolidó durante 2025 como el principal proveedor de petróleo para Cuba, desplazando a Venezuela, que históricamente había sido el sostén energético de la isla desde el año 2000 mediante un acuerdo bilateral en el que Caracas enviaba crudo a cambio de servicios profesionales cubanos, principalmente médicos, maestros y personal de seguridad.
Según datos de la firma de análisis Kpler y del Financial Times, México exportó un promedio de 12 mil 284 barriles de petróleo por día a Cuba durante 2025, lo que representó aproximadamente el 44 por ciento de las importaciones totales de crudo de la isla. Esta cifra significó un aumento del 56 por ciento respecto a los envíos mexicanos de 2024. En contraste, Venezuela exportó 9 mil 528 barriles diarios en 2025, equivalentes al 34 por ciento del suministro cubano, cifra que representó una caída del 63 por ciento respecto a 2023.
Los envíos venezolanos a Cuba se detuvieron abruptamente a principios de diciembre de 2025. El último cargamento relevante fue el del buque Songa Neptune 6, que arribó el 8 de diciembre de 2025 al puerto de Matanzas con 598 mil barriles de crudo. Jorge Piñón, investigador del Instituto de Energía de la Universidad de Texas, confirmó que desde entonces “no hay ningún buque que esté saliendo de Venezuela rumbo a Cuba”.
La interrupción del suministro venezolano ocurrió tras el bloqueo estadounidense de buques petroleros en diciembre de 2025 y se consolidó después de la captura de Maduro por fuerzas militares de Estados Unidos. El mandatario venezolano fue extraído a Nueva York, donde quedó recluido en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn. El 5 de enero de 2026 se declaró “no culpable” de los cargos de narcotráfico y tráfico de armas ante un tribunal federal de Manhattan, con la siguiente audiencia programada para el 17 de marzo de 2026.