Oceana llama a frenar la pérdida de humedales

Noroeste/Redacción
30 enero 2024

La organización ambiental advierte que México ha perdido 62.1 por ciento de estos ecosistemas

MÉXICO._ En el marco del Día Mundial de los Humedales, que se conmemora el 2 de febrero, la organización Oceana pide frenar la pérdida de estos ecosistemas que son clave para enfrentar la crisis climática que, entre otros impactos, intensifica los desastres naturales que suelen afectar a los más pobres.

De acuerdo con el Programa de Naciones unidas para el Medio Ambiente PNUMA, se han perdido más del 35 por ciento de los humedales del mundo entre 1970 y 2015 y en México esa tasa se eleva hasta 62.1 por ciento según la Evaluación cuantitativa de la pérdida de humedales en México.

Oceana explicó que los humedales abarcan lagos, ríos, acuíferos subterráneos, pantanos, marismas, turberas, manglares, entre otros ecosistemas que tienen como característica común la abundancia de agua y zonas de alta producción biológica que, en conjunto con la cobertura vegetal hacen de estos sitios grandes almacenes de bióxido de carbono, uno de los principales gases de efecto invernadero que causa el calentamiento global.

Miguel Rivas, director de Santuarios Marinos de Oceana en México, señaló que “a pesar de su importancia, las estimaciones señalan que los humedales se pierden hasta tres veces más rápido que los bosques en el planeta”.

Entre los impactos de la pérdida de humedales destacan las afectaciones a las rutas migratorias de aves que usan estos ecosistemas para descansar y alimentarse, así como una mayor vulnerabilidad ante el impacto de tormentas y huracanes.

En México existen 144 sitios RAMSAR por su importancia internacional y aunque muchos de ellos están protegidos, no se ha logrado detener su degradación.

Las principales causas del deterioro de estos ecosistemas, señaló Oceana, son el cambio de uso de suelo, el turismo descontrolado, el crecimiento urbano desregulado y la falta de cumplimiento de las leyes vigentes.

Oceana hizo un llamado a las autoridades locales, regionales y nacionales para desarrollar esquemas y programas que permitan incrementar la inspección y vigilancia en estas zonas y asignar los recursos correspondientes para asegurar su protección.