Ocultan cuerpos en casas y crean un cruel obstáculo para las madres buscadoras en Tijuana

Animal Político
19 octubre 2026

Angelica Ramirez, integrante del colectivo Una Nación Buscándote, alerta que los grupos delictivos han modificado las formas de ocultar cuerpos desde hace aproximadamente 2 años, utilizando viviendas como posibles fosas clandestinas y que la Fiscalía representa un obstáculo cuando les llega un indicio, pues no tramita la orden de cateo

TIJUANA.- Desde aproximadamente dos años, los colectivos de búsqueda de personas desaparecidas enfrentan mayores obstáculos para localizar restos humanos. Las células delictivas han cambiado sus estrategias para ocultar cuerpos y dificultar su localización en Baja California, señaló. No por ello dejarán de buscar, continuarán en su labor humanitaria.

‘’Así como nosotras, las madres buscadoras vamos evolucionando, nos vamos preparando para hacer las búsquedas, también las personas que están dentro de estos crímenes organizados (...) se están preparando para no poderlos localizar’’, mencionó Angelica Ramirez, integrante del colectivo Una Nación Buscándote.

Ramírez explicó que anteriormente encontraban cuerpos en cerros, arroyos y basureros, pero, aseguró que ahora han identificado una modalidad distinta: el uso de viviendas en Baja California, como posibles fosas clandestinas.

“Antes los encontrábamos en el cerro, los encontrábamos en el arroyo, en el basurero, pero ahora no. Ahora los están enterrando en las casas”.


Fiscalía: no ayuda, es una traba

La activista señaló que según su experiencia, quienes ocultan los cuerpos también colocan materiales encima para dificultar su detección durante las búsquedas.

“Les ponen piedras, les ponen animales arriba, les ponen cal, muchas cosas para que nosotros no podamos detectar los cuerpos debajo de la tierra”, relató. Afirmó que estos cambios obligan a los colectivos a adaptar sus métodos de localización.

Otro de los obstáculos que enfrentan es el ingreso a inmuebles donde existen indicios de posibles entierros clandestinos, debido a las dificultades para obtener órdenes de cateo. “

La Fiscalía es una traba”, sostuvo Ramírez, al señalar que en ocasiones les solicitan información adicional, testimonios o datos sobre quién proporcionó el aviso antes de autorizar el acceso a una propiedad.

‘’Nos piden que el anónimo, que venga y que nos declare, y que nos diga que ahí fue, que se metió (un cuerpo)”, explicó. Esto contraviene a la denuncia anónima, además de que a decir de las buscadoras, pone en peligro a las personas que les confían la información.

De acuerdo con la buscadora, estos requisitos complican el avance de las investigaciones, pues cuando las familias reciben información sobre posibles sitios donde podrían encontrarse sus seres queridos, y la respuesta de la Fiscalía es uno de los tantos obstáculos que les imponen.


Convierten viviendas en “cementerios”

Ramírez también señaló que algunas familias son desplazadas de sus viviendas y que estos inmuebles pueden ser utilizados para ocultar cuerpos.

“Sacan a las familias, las corren, las desplazan de su casa para empezar a usarlas como fosas clandestinas las casas”, afirmó.

La integrante del colectivo sostuvo que, pese a las dificultades, las buscadoras continúan con las labores de localización y buscan dar un trato digno a las personas cuando sus restos son encontrados, a pesar del poco apoyo que les brindan las autoridades ante estos casos.