Partido PAZ: el regreso del PES, con líder moral en Morena y agenda provida
Detrás del registro del Partido PAZ reaparecen los fundadores del Partido Encuentro Social. Con Hugo Eric Flores, actual Diputado de Morena, como su principal referente, la organización buscará llevar a la política liderazgos vinculados a sectores religiosos y mantendrá iniciativas ‘a favor de la vida y la familia’
“Aquí estamos porque nunca nos fuimos”, dijo Hugo Eric Flores este lunes, luego de rendir protesta como representante suplente del Partido PAZ ante el Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE).
La frase buscó reivindicar a una organización que perdió dos veces el registro, pero también resumió la esencia del nuevo partido: detrás del nombre y la paloma morada permanecen dirigentes, las alianzas y las banderas que durante más de dos décadas acompañaron al Partido Encuentro Social (PES).
En el papel, el Partido PAZ nació el pasado 1 de julio. En la realidad, llega a las boletas con más de 20 años de historia, dos registros nacionales perdidos, los mismos dirigentes que levantaron y sepultaron al antiguo PES, y un líder moral que hoy ocupa una Diputación dentro de Morena.
El INE formalizó el inicio de actividades de PAZ después de aprobar el registro solicitado por Construyendo Sociedades de Paz, A.C. La organización asegura que busca superar la división entre izquierda y derecha, incluso presenta su color morado como una mezcla del rojo y el azul.
Su Declaración de Principios dice colocarse más allá de la “derecha religiosa y moralina”, pero también del “secularismo abyecto de la izquierda”, aunque sus documentos y las declaraciones de sus fundadores muestran que sus posiciones más desarrolladas siguen concentradas en la vida, la familia y los valores vinculados con la fe.
Armando González Escoto, representante legal de PAZ y fundador de sus dos versiones anteriores, confirma esa identidad en entrevista con Animal Político.
El partido reconoce que el aborto es un derecho vigente donde ya fue aprobado, pero continuará impulsando iniciativas provida, considera “original” a la familia formada por padre, madre e hijos y, aunque rechaza ser una organización religiosa, busca incorporar a personas surgidas de congregaciones.
La vida y la familia “original”
La defensa de la vida y la familia no aparece como un asunto secundario. Su lema lo presenta como “El Partido de la Familia, la Solidaridad, la Vida, la Paz y la Reconciliación”, mientras sus estatutos establecen que la institución familiar deberá ocupar un lugar central en la actividad política y social de sus integrantes y candidaturas.
Los mismos documentos crean un Movimiento Nacional por la Vida y la Familia, encargado de diseñar una estrategia, organizar actividades y relacionarse con organizaciones civiles que compartan estos principios.
González Escoto admite que el aborto es un derecho vigente en las entidades donde ya fue reconocido y asegura que, mientras forme parte de la legislación, debe respetarse.
“Es un derecho. Si la sociedad lo está respaldando, pues no nos queda más que respetarlo”, afirma.
Ese reconocimiento no significa que PAZ renuncie a buscar modificaciones desde los congresos. Al preguntarle si sus legisladores presentarían propuestas para revertir o limitar ese derecho, González Escoto confirma que mantendrán la línea de las organizaciones anteriores.
“Nosotros siempre hemos presentado iniciativas a favor de la vida y la familia. Las que hemos respaldado como diputados federales o locales siempre han sido en ese sentido, entonces las vamos a seguir motivando”, responde.
La postura intenta sostener dos ideas al mismo tiempo: respetar los derechos que actualmente reconoce la ley y conservar la posibilidad de modificarlos mediante una agenda provida.
Aunque González Escoto presenta el aborto como una decisión individual, reitera que el partido seguirá promoviendo los principios que considera “naturales”.
La misma tensión aparece al hablar de las familias diversas. Reconoce la existencia de hogares encabezados por madres solteras, personas divorciadas, abuelos y otras formas de convivencia, aunque establece que el modelo privilegiado por PAZ es el de “la familia tradicional, pues así se forma, padre, madre e hijos”, señala, antes de afirmar que el partido apoyará y defenderá “el núcleo familiar, el original”.
González Escoto sostiene que PAZ no es homofóbico, que respetará las decisiones personales y cumplirá con las candidaturas destinadas a grupos históricamente discriminados.
Al mismo tiempo, considera que la unión entre un hombre y una mujer es “lo natural” y adelanta que esa convicción también será defendida políticamente. “Yo fui formado en eso y es lo que yo defiendo”, dice.
Una puerta abierta desde las congregaciones
Los estatutos de PAZ reconocen el Estado laico y la separación entre el poder público y las iglesias. González Escoto también asegura que los ministros de culto activos no podrán ocupar dirigencias o candidaturas y que el partido nunca pedirá el voto dentro de un templo.
Esa distancia formal no impide que la organización observe dentro de las comunidades religiosas un espacio para encontrar liderazgos sociales, militantes y posibles representantes. “Habemos muchas personas de fe que asistimos a algunas congregaciones, pero de ninguna manera es un partido religioso”, sostiene González Escoto.
El representante explica que dentro de las iglesias existen personas que atienden a enfermos, ayudan a familias con problemas de adicciones y realizan trabajo comunitario, perfiles que PAZ quiere incorporar como ciudadanos y no como autoridades religiosas.
“Sabemos que en la Iglesia hay muchos liderazgos importantes que hacen una función social y esos son los que convocamos a que se sumen a este esfuerzo ciudadano”, afirma.
La frontera que plantea PAZ consiste en impedir la intervención formal de las iglesias, mientras abre la puerta a quienes se congregan en ellas y comparten su trabajo social, sus principios y sus valores. González Escoto asegura que ser ministro activo será un impedimento, pero no explica qué filtros internos utilizarán para comprobar que sus operadores, dirigentes y candidatos no desempeñen funciones religiosas.
La tercera vida del PES
La historia de PAZ comenzó mucho antes de su registro. González Escoto reconoce que forma parte del grupo que construyó al Partido Encuentro Social y después al Partido Encuentro Solidario.
“Yo soy de los fundadores desde las dos versiones anteriores”, afirma, mientras presenta al nuevo partido como la continuación de una organización con más de dos décadas de trabajo político y comunitario.
El primer Partido Encuentro Social obtuvo su registro nacional en 2014 y sobrevivió a su debut electoral un año después, cuando alcanzó 3.49 por ciento de la votación válida, apenas por encima del mínimo requerido.
En 2018 se alió con Morena y el Partido del Trabajo para impulsar la candidatura presidencial de Andrés Manuel López Obrador, la coalición ganó la Presidencia y permitió al PES obtener espacios legislativos y de Gobierno, pero los votos marcados específicamente para el partido no alcanzaron el 3 por ciento y perdió el registro nacional.
González Escoto atribuye parte de aquel fracaso a la decisión de pedir a los simpatizantes que votaran por los tres integrantes de la coalición, una estrategia que ayudó al triunfo presidencial, pero terminó por diluir la identidad del PES frente a Morena.
“Hemos visto que perdemos identidad, porque nos ven como satélites de las fuerzas mayoritarias”, reconoce.
El grupo regresó como Partido Encuentro Solidario y volvió a perder el registro después de las elecciones de 2021, al no obtener por lo menos el 3 por ciento de la votación válida.
González Escoto y Hugo Eric Flores sostienen que tenían votos suficientes y que no se computaron todas las casillas que debían revisarse, pero la declaratoria oficial del INE confirmó que no alcanzaron el porcentaje exigido.
Flores repitió ese reclamo este lunes ante el Consejo General del INE. Aseguró que dos centésimas separaron al antiguo PES del registro y que debían haberse computado 30 mil casillas, pero solo se revisaron 20 mil.
“Hoy que muchas personas dicen que estamos recuperando nuestro registro, lo cierto es que nunca lo perdimos”, sostuvo, antes de rematar que “aquí estamos porque nunca nos fuimos”.
La tercera oportunidad llegó mediante Construyendo Sociedades de Paz, A.C. El proceso no estuvo exento de irregularidades, el INE impuso a la organización sanciones por 421 mil 626 pesos debido a problemas detectados en sus informes de ingresos y gastos, además acreditó el ofrecimiento y entrega de dádivas durante una asamblea realizada en Tlaquepaque, Jalisco. Las conductas fueron sancionadas, pero no impidieron que obtuviera el registro nacional.
Un líder moral dentro de Morena
PAZ reconoce a Hugo Eric Flores como su líder moral, aunque el legislador todavía pertenece al grupo parlamentario de Morena. “Hugo Eric sigue siendo líder moral de nosotros, no lo podemos negar”, afirma González Escoto.
Flores niega que exista doble militancia porque llegó a San Lázaro como candidato externo, pero adelantó que en los próximos días deberá definir su futuro político. “No estamos dobleteando nada”, declaró al periódico Reforma, mientras reconoció que la bancada de Morena ha servido como tribuna para mantener vigentes los principios de su organización.
En el Congreso Nacional de PAZ, previsto para el 1 de agosto, el partido elegirá a sus nuevas dirigencias y definirá el futuro de sus legisladores, mientras que en 2027 deberá competir sin coaliciones.
La relación deja a PAZ en una posición difícil de encasillar, niega ser un satélite del oficialismo, pero reconoce que su principal referente continúa en Morena y que esa alianza le permitió conservar presencia política después de perder el registro.
“Si hay necesidad de acordar, y no nada más con Morena sino con todos los grupos políticos, lo vamos a hacer por el bien de este país”, señala González Escoto.