Sedena inhabilita cinco drones del crimen en frontera Tijuana-San Diego

Carlos Álvarez
23 septiembre 2026

Las acciones forman parte de la Operación Binacional ‘Águila Alta’ llevada a cabo entre México y Estados Unidos

La Secretaría de la Defensa Nacional informó la conclusión de la Operación Binacional “Águila Alta”, desarrollada del 7 al 21 de septiembre de 2026 en la zona fronteriza de Tijuana, Baja California, y San Diego, California, con un saldo de cinco drones inhabilitados, una persona detenida y un arma de fuego asegurada.

Según un comunicado de la Sedena, la operación se llevó a cabo en el marco de los acuerdos del Grupo Bilateral de Implementación (BIG, por sus siglas en inglés) México-Estados Unidos, con el objetivo de inhibir el uso de drones de características comerciales que la delincuencia organizada emplea para el tráfico de drogas y de personas.

Los cinco drones fueron inhabilitados por el Ejército Mexicano.

Uno de ellos fue detectado primero en territorio estadounidense y posteriormente ingresó a territorio nacional, donde personal militar lo neutralizó con base en el intercambio de información con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP).

Además de los aparatos inhabilitados, las fuerzas participantes detuvieron a una persona y aseguraron un arma de fuego, así como cargadores y cartuchos.

La Sedena precisó que el detenido y los objetos asegurados quedaron a disposición de las autoridades competentes, con el fin de determinar su situación jurídica y realizar las investigaciones y diligencias periciales correspondientes.

El 22 de septiembre, el Comandante de la Segunda. Zona Militar, con sede en Tijuana, Baja California, encabezó una reunión binacional con autoridades estadounidenses para evaluar los resultados de la operación.

Según la Sedena, en ese encuentro las partes concluyeron que “Águila Alta” permitió disuadir las actividades de los grupos delincuenciales en la frontera común, así como fortalecer los protocolos de comunicación y el intercambio de información entre las autoridades participantes para actuar de manera coordinada en favor de la seguridad fronteriza.

La operación formó parte de los mecanismos de cooperación en materia de seguridad que los gobiernos de México y Estados Unidos coordinan a través del BIG, instancia creada para dar seguimiento a los compromisos bilaterales frente a la delincuencia organizada transnacional.