SEP publica restricción celulares en escuelas; permitirá uso pedagógico

Carlos Álvarez
22 septiembre 2026

La medida entrará en vigor a partir del 3 de noviembre en planteles de educación básica

La Secretaría de Educación Pública publicó en el Diario Oficial de la Federación el acuerdo que limitará el uso de teléfonos celulares, dispositivos inteligentes y aparatos electrónicos personales en las escuelas del País.

La medida permitirá su empleo con fines educativos y en casos de excepción. Entrará en vigor el 3 de noviembre de 2026.

En educación básica, los alumnos podrán usar los dispositivos únicamente en actividades educativas programadas con anticipación, con intención pedagógica y bajo la orientación de los docentes.

También podrán hacerlo ante emergencias personales, por motivos de discapacidad, accesibilidad, inclusión o salud, o para atender necesidades particulares y extraordinarias.

El acuerdo consta de siete artículos y tres decálogos de carácter orientador, uno para cada nivel: básica, media superior y superior.

El decálogo de educación básica propone a los estudiantes dejar el celular en casa o mantenerlo guardado durante toda la jornada, incluido el recreo, que deberá dedicarse al juego, el deporte y la convivencia sin pantallas.

Además, les pide evitar redes sociales y juegos digitales dentro del plantel, así como no tomar ni difundir imágenes de compañeros o maestros sin su consentimiento.

Ante una emergencia, los alumnos deberán acudir a sus maestros para comunicarse con sus familias.

El texto señala que el decálogo podrá cumplirse “sin regaños ni castigos”.

En cuanto a los docentes, la SEP estableció que deberán ser ejemplo de un uso seguro y responsable de los dispositivos en los espacios educativos.

En educación media superior se limitará el uso no pedagógico de los aparatos durante la jornada, y cada plantel definirá la forma de hacerlo mediante consultas y acuerdos con su comunidad escolar.

Entre las opciones previstas figuran mantener los equipos guardados, depositarlos bajo custodia de las autoridades del plantel, permitir su uso solo en horarios y espacios determinados, prohibirlos durante toda la jornada o fijar días específicos para utilizarlos como herramientas de aprendizaje.

En educación superior, la SEP fomentará el uso responsable y seguro de los dispositivos durante toda la jornada, conforme a los acuerdos de cada comunidad y a las disposiciones de las instituciones correspondientes.

Las autoridades educativas estatales podrán adaptar las medidas a las condiciones de cada entidad.

En educación especial y en otros servicios o modalidades que lo requieran podrán adoptarse medidas diferenciadas.

Cada seis meses, las autoridades deberán abrir espacios para revisar los avances y, en su caso, definir ajustes o acciones adicionales.

A partir del día siguiente a la publicación del acuerdo iniciará un proceso de asambleas con padres de familia, tutores e integrantes de las comunidades educativas para informar las disposiciones y construir acuerdos para aplicarlas.

Las entidades federativas contarán con 180 días naturales, contados desde la entrada en vigor, para emitir o armonizar sus normas.

La SEP incorporó al acuerdo los resultados de la Consulta Nacional en Educación Básica sobre el uso y regulación de dispositivos digitales, aplicada los días 24 y 28 de agosto de 2026 a 565 mil 396 figuras educativas.

El 56.3 por ciento de los participantes se pronunció por “cero acceso” a los dispositivos durante la jornada escolar y el 88.8 por ciento respaldó limitar su uso.

Según la consulta, el 79.7 por ciento de los participantes identificó en los alumnos dificultades para mantener la atención, el 78.7 por ciento para recordar información y el 74.8 por ciento para resolver problemas.

El 73.3 por ciento observó dificultades para regular emociones o afrontar la frustración, el 70.8 por ciento reportó cansancio o somnolencia, el 66.9 por ciento detectó problemas de lenguaje o comunicación y el 53.3 por ciento notó una menor interacción presencial.

Al vincular esas afectaciones con los dispositivos digitales, el 78.1 por ciento relacionó el uso de pantallas con la falta de atención, el 75.4 por ciento con los problemas de memoria, el 67.4 por ciento con la menor interacción presencial y el 65.8 por ciento con una menor disposición a la actividad física.

En el ámbito de la convivencia, el 38.7 por ciento identificó conflictos originados en redes sociales que se trasladaron a la escuela y el 33.2 por ciento detectó la toma o difusión de fotografías, audios o videos sin consentimiento.

El 31.5 por ciento supo de retos virales, el 29 por ciento identificó casos de ciberacoso o agresiones digitales, el 27.1 por ciento detectó exposición a contenidos violentos, sexuales o inadecuados para la edad y el 24.2 por ciento a contenidos con expectativas poco realistas.

El 38.2 por ciento de los consultados observó que los estudiantes llevaban celular a la escuela y el 24.7 por ciento, reloj inteligente.

Además, el 81.2 por ciento respaldó la adopción de medidas nacionales, el 95.7 por ciento apoyó fijar una edad mínima para acceder a redes sociales y el 94.7 por ciento se pronunció por reglas diferenciadas según la edad de los alumnos.