Sheinbaum advierte crisis humanitaria por aranceles de EU a petróleo enviado a Cuba

Carlos Álvarez
30 enero 2026

El Gobierno de México busca con Estados Unidos una definición de los alcances de la medida adoptada por Donald Trump

La Presidenta de México Claudia Sheinbaum Pardo advirtió que la eventual aplicación de aranceles por parte de Estados Unidos a los países que suministran petróleo a Cuba podría desencadenar una crisis humanitaria en la isla.

Ante ello, anunció que el Gobierno de México recurrirá a las vías diplomáticas para conocer el alcance de la medida y defender los principios de soberanía y libre autodeterminación de los pueblos.

Durante su conferencia de prensa realizada en Baja California, leyó una declaratoria del Gobierno de México respecto al decreto firmado el 29 de enero por el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mediante el cual el Gobierno estadounidense amenazó con imponer nuevos aranceles a los países que suministran crudo a Cuba.

En ese contexto, Sheinbaum Pardo señaló que la aplicación de esos gravámenes, dirigida a naciones que venden o envían petróleo a la isla, amenazaba con agravar las condiciones de vida de la población cubana.

En el mensaje oficial, la Presidenta de la República afirmó que “la aplicación de aranceles a países que suministran petróleo a Cuba podría desencadenar una crisis humanitaria de gran alcance, afectando directamente hospitales, alimentación y otros servicios básicos del pueblo cubano”.

Al exponer la posición del Gobierno federal, subrayó que esa situación debía evitarse mediante el respeto al derecho internacional y el diálogo entre las partes involucradas.

Como parte de la respuesta institucional, informó que instruyó al Secretario de Relaciones Exteriores para que estableciera comunicación inmediata con el Departamento de Estado de Estados Unidos, con el objetivo de conocer con precisión el alcance del decreto publicado el 29 de enero y transmitir la preocupación de México respecto a la posibilidad de que se genere una crisis humanitaria en la isla.

En su conferencia, Sheinbaum Pardo agregó que el Gobierno de México utilizaría las vías diplomáticas necesarias para atender la amenaza de aranceles y que se buscarían distintas alternativas para apoyar de manera humanitaria al pueblo cubano, sin detallar qué mecanismos concretos se valorarían.

En la declaratoria, sostuvo que “México reafirma de manera inequívoca el principio de soberanía y la libre autodeterminación de los pueblos, pilar fundamental de nuestra política exterior y del derecho internacional”.

Además, puntualizó que México buscará distintas alternativas, evidentemente en la defensa también de México, para ayudar de manera humanitaria al pueblo cubano que atraviesa un momento difícil, en línea con lo que ha sido históricamente la tradición de solidaridad y respeto internacional.

De esa forma, el Gobierno federal vinculó su postura frente a la amenaza de aranceles con los principios tradicionales de la política exterior mexicana y con la continuidad de la cooperación con Cuba.

En paralelo a la posición expresada, se reportó que México se convirtió en el principal proveedor de crudo para Cuba después del ataque militar estadounidense a Venezuela y del bloqueo marítimo de buques petroleros venezolanos por parte de Estados Unidos.

En ese contexto, la advertencia de Washington sobre la imposición de aranceles a los países que suministran petróleo a la isla generó nuevas tensiones en la relación bilateral entre Ciudad de México y Washington, debido a que los envíos mexicanos de petróleo a Cuba se colocaron en el centro de la medida impulsada por Trump.

Aunque en su mensaje Sheinbaum Pardo no detalló los instrumentos específicos que se utilizarían para enfrentar la amenaza de aranceles, enfatizó que la posición del Gobierno de México se sustentaría en el respeto al derecho internacional, la defensa de la soberanía de los países, la vía diplomática y la búsqueda de soluciones que evitaran una crisis humanitaria derivada de la eventual interrupción o encarecimiento del suministro de petróleo hacia Cuba.

Con esa postura, la administración federal dejó abierta la posibilidad de nuevas gestiones políticas y diplomáticas en los días posteriores, tanto con el Gobierno de Estados Unidos como con las autoridades cubanas, para definir los alcances de la medida anunciada por Trump y las respuestas de México en los ámbitos bilateral y regional.