Sindicato del IMSS reconoce rechazo al alza de 2.9 por ciento y pedirá renegociar
Personal que se oponía al acuerdo de incremento salarial expusieron las deficiencias con las que han operado en las unidades médicas
El Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social reconoció que la mayoría de los trabajadores que participaron en la consulta sobre la revisión salarial de 2026 rechazó la propuesta de incremento de 2.9 por ciento, por lo que solicitará retomar la mesa de negociación con el Instituto Mexicano del Seguro Social para buscar mejores condiciones salariales.
La dirigencia no detalló cifras de la votación.
Rafael Olivos Hernández, líder del SNTSS, afirmó en un mensaje dirigido a los trabajadores que respetará el resultado de la consulta y asumirá la responsabilidad de representar la voluntad expresada por los participantes.
“Los resultados son claros. La mayoría de quienes participaron decidió no aprobar la propuesta salarial. Y, quiero decirlo con toda claridad, respetamos esa decisión”, sostuvo.
Olivos Hernández explicó que la propuesta sometida a votación fue resultado de las negociaciones previas con el IMSS y de los resolutivos aprobados por el Congreso Nacional del Sindicato, aunque la dirigencia consideró necesario consultar directamente a los empleados del sector salud para conocer su postura respecto al ofrecimiento.
Ante el rechazo, anunció que solicitará reabrir las conversaciones con el Instituto para revisar las propuestas.
Adelantó que la organización informará posteriormente a la base trabajadora sobre los avances que se alcancen en la mesa, aunque no precisó una fecha para el reinicio de las conversaciones ni detalló si existe una nueva propuesta económica.
Olivos Hernández calificó la consulta como un ejercicio democrático y transparente, y llamó a mantener la unidad dentro de la organización pese a las diferencias de opinión, al señalar que la defensa de los derechos laborales y el bienestar de las familias constituyen una causa común.
La disidencia del SNTSS se declaró victoriosa tras la jornada, realizada el 14 de octubre entre acusaciones de irregularidades.
A través de un comunicado, el movimiento indicó que, según datos de sus observadores, la mayoría de los votos emitidos optó por el “No” al aumento de 2.9 por ciento al salario tabular y 3.9 por ciento en prestaciones por concepto de renta dispuesto por la dirigencia.
“A pesar de las presiones, los intentos de imposición y las irregularidades a lo largo del proceso, la base trabajadora del IMSS se ha expresado con contundencia. Los reportes recibidos de nuestros observadores en las urnas rechazan rotundamente los acuerdos alcanzados a sus espaldas”, afirmó el movimiento disidente.
Los inconformes exigieron al Comité Ejecutivo Nacional del SNTSS instruir a la Comisión Revisora para presentarse ante las autoridades institucionales y la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, con el fin de reiniciar la renegociación del convenio salarial con un incremento no menor a 10 por ciento.
También mantuvieron la demanda de destituir a Olivos Hernández y a los integrantes del CEN, y de convocar a un Congreso Nacional Extraordinario.
Anticiparon que rechazarán cualquier simulación y que volverán a marchar dentro de 15 días.
Durante la jornada de consultas y protestas, médicos del IMSS y del IMSS-Bienestar denunciaron falta de medicamentos, instrumental quirúrgico deteriorado, sobrecarga de consultas, renuncias de especialistas y plazas sin cubrir que afectaron la atención a los derechohabientes.
Cirujanos, neurólogos y representantes sindicales advirtieron que las inconformidades no respondieron únicamente al aumento salarial pactado, sino también a las condiciones de atención.
Los testimonios describieron quirófanos con material insuficiente, consultas de especialidad limitadas a 15 minutos, estudios de resonancia magnética con esperas de hasta cuatro meses y hospitales donde las renuncias de médicos aumentaron la presión sobre el personal restante.
En el Hospital General Regional 57, ubicado en La Quebrada, Estado de México, el cirujano Mario Francisco Ramírez Ferra denunció al periódico Reforma que la falta de instrumental y las malas condiciones del equipo complicaban las intervenciones quirúrgicas.
“Soy cirujano, para realizar una cirugía falta material. No sirve, el poco material que tenemos muchas veces está en malas condiciones”, afirmó, y señaló que entre las necesidades de las unidades médicas se encontraban equipos para endoscopias, quirófanos, medicamentos, catéteres y personal.
Una neuróloga del Centro Médico Nacional Siglo XXI, quien solicitó al mismo diario mantener su identidad bajo reserva, aseguró que en su servicio se registraron cuatro renuncias recientes entre una plantilla de seis neurólogos, lo que incrementó la carga de trabajo y dificultó la atención de pacientes enviados desde otras entidades.
Explicó que el personal debía atender padecimientos neurológicos complejos en consultas de apenas 15 minutos y que en una sola jornada podían acumularse más de 20 consultas, además de la atención a pacientes hospitalizados.
La especialista también denunció irregularidades en el suministro de medicamentos, pues mientras algunas unidades disponían de tratamientos inmunológicos de hasta 60 mil pesos mensuales, podían carecer de fármacos cuyo costo era de apenas 100 pesos.
Atribuyó estas contradicciones a problemas administrativos y de vigilancia del abasto, además de las limitaciones presupuestales.