Trump pone en duda el T-MEC mientras México y Canadá insisten en su renovación

Carlos Álvarez
18 junio 2026

Marcelo Ebrard, Secretario de Economía, destacó los avances en las conversaciones que se han tenido con Estados Unidos

El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró el 17 de junio en París que preferiría que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá expirara, aunque dejó abierta la posibilidad de firmarlo, en momentos en que la revisión del acuerdo comercial avanza en su segunda ronda de negociaciones.

“Prefiero que expire”, declaró Trump a periodistas en el aeropuerto de la capital francesa, al concluir la cumbre del Grupo de los Siete (G7).

Añadió que “como país estaríamos mejor si no hubiera un acuerdo”, aunque reconoció que podría firmarlo.

Atribuyó su impulso original al T-MEC al hecho de que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte -al que calificó como “el peor acuerdo comercial jamás hecho”- no incluía una cláusula de salida.

“Ellos esperaban que yo no estuviera aquí”, dijo Trump en referencia a México y Canadá, que confiaban en que el político republicano no estaría en la Casa Blanca al momento de la revisión del pacto.

Pese a esas declaraciones, Marcelo Ebrard, Secretario de Economía, aseguró que el proceso de revisión del T-MEC continúa su curso.

Al concluir la segunda ronda de conversaciones en Washington, destacó que existen distintas alternativas para el futuro del acuerdo: una extensión automática por 16 años o la continuidad del tratado mediante revisiones periódicas durante una década. “Si la decisión política fuera que no se prolongue o no siga vigente el tratado, ya lo sabríamos, ya nos lo habrían comunicado, ya no estaríamos en conversaciones”, sostuvo Ebrard.

Detalló que durante los encuentros se abordaron reglas de origen, seguridad económica, agricultura e industria automotriz, entre otros temas.

Señaló que las negociaciones no son sencillas, pero subrayó que México ha presentado sus posiciones “basadas en una lógica de cooperación”.

Ebrard precisó que el 1 de julio se celebrará una reunión virtual con representantes de los tres países para definir la ruta del acuerdo, y que el 20 de julio tendrá lugar en la Ciudad de México la siguiente ronda, en la que las delegaciones comenzarán a discutir textos específicos y contenidos más detallados.

La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó el 15 de junio que, de ser necesario, buscaría una llamada con Trump para abordar el proceso de revisión.

“El objetivo para nosotros es que se sostenga el tratado, que creemos que en eso no va a haber problema”, señaló durante su conferencia mañanera.

Precisó que los esfuerzos mexicanos se concentran en reducir los aranceles derivados de la Sección 232 —que afectan al acero, el aluminio y los vehículos— en el marco de un entorno más proteccionista impuesto por el Gobierno de Estados Unidos.

José Medina Mora, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, restó peso a las declaraciones de Trump y las enmarcó en el clima político previo a las elecciones intermedias estadounidenses de noviembre.

“Hay que recordar los tiempos políticos”, dijo Medina Mora, quien precisó que si no se logra un acuerdo de renovación por 16 años, el T-MEC continuaría vigente durante 10 años con revisiones anuales.

“Para nosotros en el sector empresarial lo importante es que el tratado sigue”, afirmó.

Destacó que, pese a la incertidumbre generada, México se encuentra en una posición privilegiada para atraer inversión extranjera, al ser el principal socio comercial de Estados Unidos -por encima de China, Taiwán y Canadá- y el mercado número uno para 24 sectores económicos estadounidenses, además de ser el principal o segundo socio para 26 estados de la Unión Americana.

Medina Mora, junto con directivos del Consejo Nacional Agropecuario, se trasladó a Washington para participar en la segunda ronda de revisión.

El T-MEC, que entró en vigor en julio de 2020, contempla en su cláusula de vigencia una revisión conjunta a los seis años para determinar si los tres países desean extenderlo por un nuevo periodo de 16 años; de no alcanzarse ese acuerdo, el tratado se mantiene activo por una década con revisiones anuales hasta su eventual expiración.