TV Azteca entra en concurso mercantil tras acusaciones de fraude por parte de acreedores en NY

Carlos Álvarez
07 julio 2026

Acreedores neoyorquinos disputan en tribunales de EU y Miami un préstamo que consideran fraudulento

Una jueza federal declaró a TV Azteca en concurso mercantil, con lo que inició un periodo de un año para que la televisora alcance un acuerdo con sus acreedores o, en su defecto, sea declarada en quiebra.

Tessy del Rocío Covarrubias Torres, jueza Primera de Distrito en Materia de Concursos Mercantiles, resolvió que la empresa de Ricardo Salinas Pliego se encuentra en situación de insolvencia prevista por la ley, ante el incumplimiento generalizado de sus obligaciones de pago. La resolución, dictada el 6 de julio de 2026, responde a la solicitud que la propia televisora presentó el 10 de marzo de 2026 para iniciar un proceso de conciliación que le permita reestructurar sus deudas.

TV Azteca anexó a su petición una lista de mil 970 deudas, que suman 23 mil 345 millones de pesos, cifra 147 por ciento superior a los 9 mil 449 millones que la empresa debía al cierre de 2022. Según el informe del visitador encargado de revisar la contabilidad de la compañía, las obligaciones de pago con al menos treinta días de vencidas representan el 64.73 por ciento del total de adeudos de la comerciante, mientras que los activos disponibles para hacer frente a esas deudas equivalen apenas al 7.07 por ciento, correspondientes a 228 acreedores distintos.

Los principales acreedores son tenedores de deuda emitida en Nueva York, a quienes la empresa reconoció deber 9 mil 178 millones de pesos. Días antes de la resolución, estos acreedores habían demandado ante una Corte Federal de Nueva York que se dictara sentencia sumaria contra TV Azteca y contra varias de sus filiales, para el cobro de 633.7 millones de dólares por capital e intereses no pagados desde 2021, monto equivalente a unos 11 mil 89 millones de pesos.

Los tenedores de esa deuda sostienen que un préstamo posterior de 4 mil 90 millones de pesos que TV Azteca obtuvo de Alter Bank, una institución con sede en Santa Lucía, es fraudulento y busca desplazarlos como acreedores preferentes. Por ello, promovieron un recurso en Miami para que ejecutivos de esa entidad declaren y entreguen la documentación relacionada con su relación con la televisora. TV Azteca justificó ese financiamiento como un recurso urgente para continuar operando, luego de que tuvo que cubrir al Servicio de Administración Tributaria (SAT) créditos fiscales por 8 mil 492 millones de pesos.

En el expediente también se detalla que mil 897 millones de pesos que la televisora debía a Banco Azteca ahora están en manos de Numchi Servicios, una gestora de cartera vencida, y que la empresa mantiene en litigio tres créditos fiscales adicionales con el SAT por 89.7 millones de pesos. Las deudas con Alter Bank y Numchi estarían garantizadas con concesiones y otros activos, mientras que los bonos emitidos en Nueva York figuran como deuda común sin garantía, para la cual TV Azteca propone una quita de hasta 90 por ciento. Alrededor de 3 mil 500 millones de pesos corresponden a deudas con otras empresas del propio Salinas Pliego, que no tendrán derecho a voto en una eventual reestructura.

La jueza ordenó designar al conciliador que llevará la negociación con los acreedores y dictó el arraigo de los integrantes del Consejo de Administración de TV Azteca, medida limitada a impedir que salgan de la Ciudad de México sin dejar un apoderado que los represente. Asimismo, dispuso la suspensión del pago de adeudos previos a la sentencia —salvo los indispensables para la operación ordinaria de la empresa— y ordenó frenar durante la etapa de conciliación cualquier embargo o ejecución contra los bienes de la comerciante, protección que aplica únicamente a TV Azteca y no a otras filiales.

Entre los motivos que la televisora expuso para justificar su situación financiera se encuentra lo que calificó como una “presión fiscal inminente”, derivada de créditos determinados por el SAT por concepto de Impuesto Sobre la Renta correspondientes a los ejercicios 2009 y 2013, cuyos recargos y el riesgo de congelamiento de cuentas la llevaron a buscar financiamientos urgentes. A esto se sumó el impago de bonos emitidos en Estados Unidos en 2017, que vencieron en agosto de 2024 y cuyos tenedores, según la propia relatoría de la empresa, escalaron el conflicto a nivel político-institucional e involucraron al Gobierno mexicano en un arbitraje internacional.

La compañía también atribuyó su situación al impacto de la crisis sanitaria de 2020 y a una reducción de 36 por ciento en términos reales del gasto publicitario del Gobierno Federal entre 2019 y 2024, en un entorno en el que la economía nacional creció en promedio 0.77 por ciento anual entre 2018 y 2025, con una inflación acumulada de 38.8 por ciento.

A través de un comunicado difundido en las cuentas oficiales de Grupo Salinas, TV Azteca señaló que su entrada a concurso mercantil se da “en seguimiento a la estrategia de reorganización corporativa, operativa y financiera” de la empresa, y que el proceso permitirá “avanzar en la reorganización ordenada de los pasivos”, con el objetivo de preservar la continuidad de sus operaciones y fortalecer su posición financiera de largo plazo.

Jorge Bravo, presidente de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (AMEDI), explicó que la declaratoria constituye un reconocimiento formal de que la empresa requiere una reestructura para mantener la viabilidad del negocio, y aclaró que el concurso mercantil no equivale a una quiebra. “La declaratoria de concurso mercantil no significa que TV Azteca haya quebrado, sino que un juez ha reconocido que enfrenta una insolvencia que requiere una reestructuración ordenada bajo la protección de la Ley de Concursos Mercantiles”, señaló. Bravo añadió que el siguiente paso será una negociación entre la empresa y sus acreedores para redefinir plazos, montos y condiciones de pago, y que el episodio ocurre en un contexto de disminución generalizada de ingresos publicitarios y fragmentación de audiencias en la industria de la televisión abierta, tanto en México como en el resto del mundo.