‘Un deterioro de la conversación pública’: periodistas condenan amenaza contra Enrique Acevedo
Acevedo dio a conocer que fue amenazado tras publicar un reportaje sobre la Senadora con licencia Julieta Ramírez. El amago llegó bajo la frase: ‘vamos tras de ti’
El periodista Enrique Acevedo denunció públicamente haber recibido amagos por parte del Senador Luis Fernando Salazar.
La intimidación ocurrió tras la publicación de un reportaje sobre la Senadora con licencia Julieta Ramírez, cuando el Legislador se dirigió hacia el comunicador con la frase “vamos tras de ti”.
Durante una emisión de la mesa de análisis de Tercer Grado, especialistas y comunicadores condenaron el amago y alertaron sobre los riesgos de normalizar este tipo de discursos desde las instituciones del Estado.
Para los analistas, responder a las investigaciones de los medios con descalificaciones de tinte intimidatorio no solo agrede a los periodistas, sino que degrada profundamente los límites de la conversación pública y debilita el ejercicio democrático en el País.
‘Un deterioro de la conversación pública’
El uso de frases intimidatorias contra la prensa refleja una degradación constante de los límites del debate en México.
Para Denise Maerker, el amago lanzado contra Acevedo muestra cómo el lenguaje hostil de las redes sociales se ha trasladado a la política formal.
“El que se hayan atrevido a hacer un comentario como ‘vamos a ir por ti’ implica también un deterioro de los límites del debate y de la conversación pública” , advirtió la periodista durante la mesa de análisis.
Maerker señaló que existe una preocupante normalización de estas conductas entre los actores políticos. A su juicio, las figuras públicas actúan bajo la certidumbre de que amedrentar a los comunicadores no genera consecuencias.
“Nos dice que sentimos que se puede hacer, que es posible hacerlo y salir sin problema (...) Esto va más allá de un señalamiento a un periodista por un reportaje; es una actitud respecto al tipo de conversación que estamos dispuestos a tener”, enfatizó.
La analista subrayó que este caso no debe minimizarse como un simple exceso verbal. Ante este escenario, hizo un llamado a mantener la atención sobre el tono del discurso oficial para evitar que la violencia verbal se consolide como la norma en el País.
Ataques desde el poder y responsabilidad democrática
El debate comenzó cuando René Delgado expuso la gravedad de la expresión “vamos tras de ti”, emitida por el senador Luis Fernando Salazar. Delgado calificó la declaración como un amago directo y una amenaza ejecutada desde la posición del Poder Legislativo.
Por su parte, Leo Zuckermann tildó de “banal” la postura de los representantes políticos frente al reportaje periodístico. Asimismo, sostuvo que lanzar advertencias de ese nivel contra un periodista equivale a utilizar un lenguaje de tipo mafioso e intimidatorio.
“Eso ya es como de mafia. Es una amenaza que, obviamente, todos los colegas que estamos aquí nos tenemos que solidarizar con Enrique”, sostuvo Zuckermann durante la transmisión.
Viridiana Ríos coincidió en el carácter desafortunado de los señalamientos hechos por el legislador. Subrayó además que la libertad de expresión y de prensa son pilares indispensables para el sostén de la democracia mexicana.
“Quienes ostentan el poder en este País no solamente no deben amenazar al periodismo, sino que deben cuidar el ejercicio periodístico como parte de su labor”, afirmó Ríos.
Violencia contra la prensa e intimidación institucional
En su turno, Raymundo Riva Palacio inscribió las agresiones dentro de un clima generalizado de polarización en México. Explicó que los ataques verbales provienen de posturas extremistas que buscan golpear de forma mecánica y sistemática a cualquier voz crítica o independiente.
“Es una irresponsabilidad de un ‘quedabien’, pero que parte de esta fábrica de odio que una ala radical extremista de la 4T tiene no solo contra los críticos, sino contra otros periodistas”, aseveró Riva Palacio.
Por su parte, Enrique Acevedo recordó el contexto de alto riesgo en el que laboran los comunicadores en el País. Enfatizó que México registra un historial grave de agresiones, seguimiento e incluso asesinatos en contra de periodistas.
Acevedo resaltó que la intimidación resulta aún más alarmante cuando se origina desde las propias instituciones del Estado. Señaló que no se puede tolerar que representantes con influencia oficial intenten silenciar el trabajo informativo.
“Ocurre desde el corazón de la democracia mexicana, que es el Congreso. No debemos normalizar expresiones así de parte de un representante de una institución que cuenta con recursos, influencia y poder con la que cuenta el senador”, concluyó Acevedo.