UNAM aplicará un nuevo examen de admisión a licenciatura tras fraude con IA
Tras los resultados inusuales en la aplicación del examen en línea, ahora se hará de manera presencial
El Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, Leonardo Lomelí Vanegas, anunció este 31 de julio que la institución aplicará nuevamente el examen de admisión a nivel licenciatura para el ciclo escolar 2026-2027, luego de que detectaran irregularidades masivas en la primera prueba realizada completamente en línea.
La decisión se dio a conocer en una conferencia de prensa transmitida desde las 10:00 horas, en la que también se informó que se adoptarán medidas judiciales.
La determinación se sustentó en la recomendación de la Comisión Técnica para la Revisión del Proceso de Ingreso a la Licenciatura, cuyo presidente, Eduardo Bárzana García, planteó cuatro puntos ante los medios de comunicación.
El primero consistió en verificar los resultados obtenidos mediante la realización de un examen de control.
El segundo estableció convocar a las personas que ya habían recibido un aviso de selección en la convocatoria 2026 mediante el examen original, así como a quienes obtuvieron en dicha prueba un número de aciertos igual o superior al menor número de aciertos que permitió el ingreso entre 2021 y 2026, al mismo programa, plantel y modalidad.
Con ese criterio, la UNAM ofrecerá la oportunidad de participar en el examen de control tanto a quienes ya recibieron un primer aviso de selección como a quienes, pese a alcanzar los puntajes referidos, pudieron haber quedado fuera como consecuencia de las irregularidades detectadas.
El tercer punto determinó que el examen de control se aplicará de manera presencial, bajo el formato más conveniente para procesarlo con rapidez, con versiones diferentes suficientes para el número de turnos y aspirantes, con el propósito de reducir la afectación al calendario escolar.
Al examen de ingreso, aplicado entre el 23 de mayo y el 10 de junio de 2026, se presentaron 158 mil 413 aspirantes.
Los resultados, publicados el 17 de julio, otorgaron un lugar por la vía del concurso a 21 mil 962 jóvenes, es decir, 14 por ciento del total, que se sumaban a los aproximadamente 28 mil que ingresan por Pase Reglamentado.
Los puntajes de corte registraron incrementos atípicos en carreras de alta demanda: en Medicina escalaron de 117 a 120 aciertos y en Ciencias de la Comunicación pasaron de 98 a 109.
Bárzana García confirmó que aspirantes incurrieron en conductas irregulares durante la aplicación de la prueba.
La UNAM anuló alrededor de 3 mil exámenes por conductas contrarias a la convocatoria y presentó una denuncia penal para investigar posibles conductas delictivas.
Como medida precautoria, la institución suspendió de manera indefinida las inscripciones y la entrega de documentos, trámites que originalmente estaban programados del 3 al 7 de agosto de 2026, con inicio de clases para el 10 de agosto.
Lomelí Vanegas instaló la Comisión Técnica el 27 de julio de 2026, integrada por 15 especialistas en evaluación educativa, matemáticas, estadística, ciencias, tecnología, inteligencia artificial, derecho y educación superior, más un secretario técnico, Joaquín Narro Lobo, director general de Orientación y Atención Educativa de la UNAM.
Al entregarles el informe elaborado por las áreas responsables del proceso, el Rector les otorgó facultades para solicitar información adicional a cualquier instancia universitaria y convocar a los funcionarios involucrados.
“Esto no sólo afecta a la Universidad, afecta al conjunto de la sociedad. No podemos normalizar este tipo de situaciones”, expresó Lomelí Vanegas durante la instalación del órgano, donde afirmó que todas las opciones permanecían sobre la mesa y que las investigaciones para el deslinde de responsabilidades continuarían “hasta sus últimas consecuencias”.
La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se pronunció respecto al caso en sus conferencias de prensa del 28 y 29 de julio.
Atribuyó las anomalías a fallas en los mecanismos de vigilancia.
“Aplicaron un examen donde a lo mejor no pusieron, de acuerdo con el uso hoy de la tecnología y de la Inteligencia Artificial, pues los controles suficientes para que no se pudiera hacer alguna trampa”.
Añadió que no consideraba que hubiera existido mala intención, sino un control deficiente durante la aplicación de la prueba.
Sheinbaum Pardo señaló que la Fiscalía General de la República podría respaldar las indagatorias, con pleno respeto a la autonomía universitaria, siempre que la institución presente una denuncia.
“Si ellos consideran que hay un fraude mayor y que incluso es un caso penal, ahí están las instituciones para que lo lleven. Lo importante hoy es darle la certidumbre a los jóvenes que aplicaron o que hicieron el examen para entrar a la UNAM”, declaró, quien urgió a la máxima casa de estudios a resolver el asunto con celeridad.
Entre las líneas de investigación planteadas por la mandataria figuró determinar si Territorium Life, empresa encargada de la plataforma tecnológica con la que se aplicó el examen, tuvo alguna participación en las irregularidades, o si aspirantes recurrieron de forma individual a herramientas de inteligencia artificial.
La compañía solicitó formalmente una audiencia ante la Comisión Técnica para presentar evidencia técnica, académica y operativa, y argumentó que la repetición de reactivos puede representar un riesgo aun cuando la plataforma funcione correctamente.
El 27 de julio, aspirantes seleccionados y padres de familia se manifestaron en la Torre de Rectoría de la UNAM para exigir que se respetara el proceso de admisión y se reanudara el trámite de inscripción.
Los inconformes entregaron un pliego petitorio en el que pidieron que la universidad investigara a quienes hicieron trampa sin perjudicar a quienes obtuvieron su lugar de forma honesta.
Cerca de 22 mil jóvenes permanecían en la incertidumbre por la suspensión de las inscripciones.
El Colegio de Directoras y Directores de Facultades y Escuelas de la UNAM respaldó la conformación de la Comisión Técnica.
En un comunicado, el grupo directivo sostuvo que la Universidad debe colocarse del lado de quienes se prepararon para acceder a la educación superior y que corresponde a la institución esclarecer los hechos y fortalecer la confianza de la sociedad en los procesos universitarios.