Recintos culturales en Los Mochis cierran operaciones ante la falta de recursos
El CIE, el Museo Trapiche y el Teatro Ingenio apagan sus luces; letreros de clausura, cartulinas de protesta y pasillos vacíos marcan el inicio de una pausa indefinida mientras el Ayuntamiento busca un rescate
LOS MOCHIS._ Lo que hasta hace unas semanas representaba el corazón del arte, la educación y la convivencia familiar en la ciudad, hoy es un escenario dominado por el silencio.
Tras vencerse el plazo operativo anunciado por la Impulsora de la Cultura y las Artes IAP (IMCA IAP) debido a recortes presupuestales, el Centro de Innovación y Educación, el Museo Interactivo Trapiche y el Teatro Ingenio han bajado el telón de forma indefinida.
El dinamismo que durante años caracterizó a estos tres bastiones culturales de Ahome se ha esfumado.
Hoy comparten un mismo panorama de puertas cerradas, a la espera de que las autoridades municipales logren concretar una alternativa viable que impida su desaparición total de la vida pública.
Ubicado en pleno Centro, el CIE exhibe quizá el contraste más dramático. Sus pasillos y salones, que a diario recibía a decenas de estudiantes, talleres académicos, convenciones de negocios y recepciones sociales, hoy lucen completamente desiertos.
La constante afluencia de jóvenes y empresarios ha sido reemplazada por instalaciones en penumbra que aguardan una definición legal y financiera.
A unas cuadras de distancia, el Museo Interactivo Trapiche muestra sus pesadas rejas metálicas hasta el suelo. En el acceso principal cuelga un aviso el cual dice: “Cerrado hasta nuevo aviso”.
Atrás quedaron las visitas guiadas de escuelas, las familias recorriendo sus salas de ciencia y el intenso flujo vehicular que daba vida comercial a esa zona.
Hoy, los alrededores del complejo interactivo permanecen sin la actividad cotidiana que solía inyectar a la ciudad.
También el panorama en el Teatro Ingenio es de nostalgia y reclamo, ya que esté imponente recinto, que albergó conciertos, festivales y obras teatrales, recibe a los pocos transeúntes con el mismo letrero de suspensión de actividades.
En sus puertas de cristal aún resisten las pancartas y mensajes colocados por artistas locales y ciudadanos durante las recientes manifestaciones, quienes en un intento desesperado alzaron la voz para frenar la clausura.
Además del silencio, el abandono comienza a cobrar factura pues algunas áreas del inmueble ya lucen cubiertas con tablones de madera y en ciertos puntos exteriores es evidente la acumulación de basura por la falta de mantenimiento rutinario.
Por ahora, la vida cultural que se vivía en estos recintos de Los Mochis se encuentra en pausa.
El destino de estos tres espacios queda en manos de las negociaciones que mantiene el Municipio de Ahome, cuya administración analiza a las vías legales y económicas para devolverle a la ciudadanía dichos recintos emblemáticos.