Restauranteros de Los Mochis analizan subir los precios ante caída del 20% en ventas

Noé Ruiz
20 enero 2026

El sector restaurantero enfrenta la cuesta de enero con el desplome en el consumo que suma un incremento del 13 por ciento en costos operativos por nuevas cargas laborales

LOS MOCHIS._ La industria gastronómica de Los Mochis ha encendido las alarmas ante un inicio de año más crítico de lo esperado. El Consejo Empresarial Restaurantero (CER) reportó una contracción del 20 por ciento en las ventas durante las primeras semanas de enero, una cifra que, sumada a las nuevas obligaciones fiscales y laborales de 2026, obligaría a un ajuste en los precios de los menús.

Enrique González Lugo, presidente del organismo, señaló que el sector atraviesa por días que calificó como “pésimos”, ante un mercado local con escaso circulante y una clientela que parece haber priorizado el ahorro tras el gasto decembrino.

A diferencia de otros años, la preocupación de los empresarios no solo radica en la falta de comensales, sino en el encarecimiento de la operatividad. González Lugo detalló que entre el aumento a los salarios mínimos, las cuotas del IMSS, Infonavit y el Impuesto Sobre Nómina, los costos fijos de un restaurante establecido se elevaron un 13 por ciento en este arranque de año.

“Este año ha sido diferente... hay muchos compromisos para este año: los incrementos de sueldos, las prestaciones. Tenemos un 13 por ciento de incremento del costo fijo y eso nos pone en alerta”, precisó el líder del CER.

El dirigente empresarial adelantó que los restauranteros se verán forzados a revisar sus cartas. Aunque no hay un porcentaje generalizado pues cada negocio evaluará su capacidad de resistencia, se prevé que la mayoría de los establecimientos apliquen un aumento en sus platillos antes del periodo vacacional de Semana Santa.

González Lugo aclaró que los empresarios han intentado postergar esta decisión para no ahuyentar a la clientela, pero la presión financiera actual vuelve insostenible mantener los precios.

Por otro lado, un factor más que agrava la crisis de los restauranteros formales es el crecimiento desmedido del comercio informal de alimentos. El CER denunció que en los últimos dos años los puestos en banquetas han proliferado, representando una competencia desleal.

Mientras que un restaurante formal debe cumplir con una robusta carga tributaria y prestaciones de ley para sus empleados, los negocios de calle solo cubren un permiso de piso, lo que les permite operar con márgenes que los negocios establecidos no pueden alcanzar ante el nuevo escenario económico de 2026.