Riesgo sísmico en Topolobampo, otro de los reclamos contra planta de amoniaco

Animal Político
12 julio 2026

La planta de amoniaco de Gas y Petroquímica de Occidente en Topolobampo, Ahome, se encuentra en una zona sísmica activa. En 35 años se han registrado mil 405 sismos. La Manifestación de Impacto Ambiental de la empresa ignoró este factor. El colectivo ¡Aquí No! advierte riesgo alto para las comunidades con el proyecto

Por Verónica Santamaría


La empresa Gas y Petroquímica de Occidente, filial de la compañía alemana Proman, omitió el riesgo que implicaría la operación de una planta de amoniaco dentro de una zona sísmica activa, como es el municipio de Ahome, Sinaloa, y las posibles afectaciones para las comunidades adyacentes.

La compañía solo mencionó en su Manifestación de Impacto Ambiental un análisis para “eventos meteorológicos” sin presentar detalles al respecto.

En el capítulo II de la MIA de la Planta de Amoniaco de 2200 TMPD en Topolobampo, comunidad que forma parte de Ahome, se refiere un análisis y evaluación de riesgos en el desarrollo del proyecto donde se identifican una serie de peligros potenciales entre los que destacan fugas en la tubería de gas natural.

Otras amenazas son la fuga de amoniaco en el sistema de venteo, del tanque de almacenamiento, en las garzas o grúas hidráulicas y en las tuberías del proceso; así como fallas en el almacén de sustancias químicas peligrosas.

Sin embargo, respecto a siniestros provocados por eventos meteorológicos o sismos, la empresa no menciona cuáles serían los riesgos específicos asociados a estos fenómenos. Solo dedica un apartado a un análisis por eventos naturales en el que señala que “sismos, huracanes e inundaciones, han sido considerados tanto en el diseño para la construcción y operación de la planta”, sin dar mayor información.

“¿Dónde tiembla en Sinaloa? Como si las preocupaciones y temores con esta planta de exterminio fueran pocos, se agrega un riesgo más que no quieren ver y que se minimiza, nos encontramos en una zona de alta actividad sísmica” alertó el colectivo ¡Aquí No! en una publicación que señala la planta de fertilizantes de GPO se construye en esos límites.

“Exigimos estudios serios y se priorice la seguridad y la vida... La naturaleza no avisa, por esto y más #Aquí NO”, escribió el colectivo en Facebook.

En la Manifestación de Impacto Ambiental, la empresa indica que la dirección de la planta es en la carretera Mochis-Topolobampo Km 19.5, parcelas 128, 130, 197,198, 200, C, E y B, específicamente, detrás de la Terminal de Almacenamiento y Despacho Topolobampo de Petróleos Mexicanos.

La inversión inicial para la planta de fertilizantes nitrogenados fue de, aproximadamente, mil millones de dólares que, según el tipo de cambio del día 27 de noviembre de 2013 —fecha en que se planteó el proyecto— y representó un total de 13 mil 095 millones de pesos.


Ahome, el municipio donde la tierra cimbra

Ahome es uno de los 20 municipios de Sinaloa y el lugar donde se localiza Topolobampo y la Bahía de Ohuira. Además, es un territorio donde los movimientos telúricos son comunes, según la clasificación por peligro sísmico del Manual de Obras Civiles de la Comisión Federal de Electricidad que lo cataloga como un lugar de riesgo alto.

Según el documento, México está delimitado por cuatro zonas sísmicas: A, B, C y D, cuyo peligro es de menor a mayor, acorde a la sismicidad propia de cada región. Esa información se utilizó en el informe Identificación de peligro sísmico a nivel municipal que permita contar con información básica para el desarrollo posterior de atlas municipales en todo el país, publicado por el Centro Nacional de Prevención de Desastres y la Coordinación Nacional de Protección Civil de 2020, que indica cuáles son los estados y municipalidades que están dentro de una zona sísmica activa.

Además, indica que esa regionalización sísmica fija los requisitos mínimos que deben seguir los proyectistas, diseñadores y constructores en las edificaciones y otras obras civiles, para que resulten suficientemente seguras ante los efectos producidos por un sismo.

En el contexto sinaloense el municipio de Ahome se localiza entre las delimitaciones B, de sismicidad baja, y C, de sismicidad alta, es decir que comúnmente hay actividad sísmica. Topolobampo y la Bahía de Ohuira se encuentran en esta última región.

Incluso, un comunicado de la Universidad Autónoma de Sinaloa destaca que la parte norte del estado “es una zona de sismicidad recurrente” donde la actividad sísmica “ha sido objeto de estudio desde el año 2004 a la fecha”.

El artículo fue publicado el 24 de agosto de 2021 tras los movimientos telúricos que se registraron en esa fecha en una zona cercana a la ciudad de Los Mochis y El Fuerte. La universidad indicó que este fenómeno se debe a que “las placas tectónicas de Norteamérica y del Pacífico rozan continuamente”.

La universidad recomendó que para quienes viven cerca de la costa es recomendable “reforzar sus viviendas lo mejor que se pueda, puesto que son la primera barrera de percepción en caso de suceder un evento sísmico mayor”.


En 35 años Sinaloa ha registrado 1,405 sismos

En el catálogo de sismos del Servicio Sismológico Nacional de la Universidad Nacional Autónoma de México se tiene el registro de un total de mil 405 sismos en Sinaloa desde el 14 de noviembre de 1991 hasta el 15 de junio de 2026, con magnitudes que van de los 5.6 a 3.5 grados en la escala de Richter. De ese total, 454 movimientos telúricos se originaron en Ahome, Sinaloa.

En ese contexto, el colectivo ¡Aquí No! advierte que construir una planta de amoniaco en una zona sísmica activa “representa un riesgo real y alto” para la comunidad de Topolobampo, el ambiente y las futuras generaciones.

El colectivo destaca que un sismo de gran magnitud dañaría la infraestructura de la planta provocando fugas o explosiones y existe un potencial de desastre industrial porque el amoniaco es una sustancia tóxica y una fuga, durante un sismo, podría resultar un siniestro catastrófico.

En ambos casos se pone en riesgo la vida humana para Topolobampo y sus alrededores que podrían verse gravemente afectados y con ello, un impacto ambiental irreversible ya que un accidente podría contaminar el mar, el aire y el suelo.


Sheinbaum defiende la planta de amoniaco

En la conferencia matutina del 30 de junio, la Presidenta Claudia Sheinbaum defendió los avances en el desarrollo de la planta de GPO, al 95 % y “solo le falta el 5 % para terminarse”, dijo.

La mandataria señaló que durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador se hizo un estudio de impacto ambiental “muy elaborado (...) entonces empezó la construcción de la planta”.

Sheinbaum justificó el estudio de impacto ambiental por contener medidas de mitigación que promete mejorar una parte del estero que está en Topolobampo y reconoció que el país importa gran parte del fertilizante que se utiliza. Pero con la planta “queremos que haya soberanía alimentaria, y eso significa también la producción de fertilizantes en México”, subrayó.

El Estudio de Riesgo Ambiental de la Planta de Amoniaco de 2200 TMPD en Topolobampo describe tres zonas de protección en torno a las instalaciones de la fábrica, según los radios potenciales de afectación que ocasione un incidente, uno de ellos es el Amoniaducto, que en un siniestro afectaría a Topolobampo.

Se trata de una estructura de 3 mil metros de longitud en paralelo al camino al muelle y abarca un área aproximada de 1.99 hectáreas. El trazo sigue la misma ruta de los ductos de Pemex que van del puerto a sus instalaciones.

Debido a las condiciones de presión y diámetro de esa tubería, el área de afectación por amoniaco anhidro, es decir, amoniaco puro en estado líquido, se sitúa a 297.79 metros.

Por ejemplo, en un caso hipotético de ruptura parcial en la estructura de la pared del ducto de transporte de 18 pulgadas de diámetro por el golpe de una pala mecánica se liberará producto por un orificio de 3.6 pulgadas de diámetro durante un tiempo promedio de 20 minutos que, según el Estudio de Riesgo Ambiental, su impacto en un caso “catastrófico” abarca el área de las instalaciones de Pemex y la Comisión Federal de Electricidad. Para el caso del amortiguamiento abarcan el área de las instalaciones paraestatales mencionadas y el extremo norte de Topolobampo.

En un segundo ejemplo, se observa en un área de alto riesgo para el caso del amoniaducto se sitúa a 758.65 metros tras la ruptura parcial en la estructura de la pared de un ducto de transporte de 18 pulgadas de diámetro por el impacto de un vehículo liberándose producto por un orificio de 9 pulgadas de diámetro durante un tiempo promedio de 10 minutos el área de afectación abarcaría los predios de Topolobampo, el Ejido Rosendo Castro, las instalaciones de Pemex, CFE y el API.

Pese a los riesgos que aparecen señalados en el estudio de riesgo ambiental, Sheinbaum subrayó, ante las manifestaciones que acontecen en Sinaloa, que esta planta ya lleva muchos años en construcción.

“Hubo una consulta pública que se ganó, y se hizo un estudio muy profundo de impacto ambiental. Y sí hay plantas de amoniaco en muchísimos países del mundo; si no, ¿dónde se produciría el fertilizante?”, cuestionó.


11 relatores especiales de la ONU advierten daños de GPO

La Organización de las Naciones Unidas publicó en noviembre de 2025 seis cartas de once relatores especiales, que alertaban sobre los impactos negativos en términos de derechos humanos, derivados de la construcción y operación de la planta de amoniaco en Ahome.

Los enviados especiales de Naciones Unidas escribieron a los gobiernos de Alemania y México, a las empresas Proman y Gas y Petroquímica de Occidente y al banco alemán IPEX de KFW para señalar que las actividades de la planta afectarían a los pueblos indígenas, a las comunidades pesqueras, las infancias y todas las personas que habitan en la zona.

“En particular su derecho a un ambiente limpio, saludable y sostenible; su derecho a la salud, su derecho al desarrollo y a mantener formas de vida y prácticas culturales específicas relacionadas con la naturaleza y la tierra”, se lee en las cartas.

La exigencia del colectivo ¡Aquí No!, las comunidades Mayo-Yoreme y pescadores es la cancelación de la planta de amoniaco de Gas y Petroquímica de Occidente por los riesgos que representa para la salud, la seguridad y el equilibrio ecológico de la Bahía de Ohuira.