Cubrir lo destacado, sin dejar lo básico: el clima como cobertura elemental

Noroeste
28 junio 2026

En el Sinaloa actual, donde el contexto noticioso es tan intenso y bullicioso, es fácil perder la brújula y dejar fuera lo elemental: esos temas básicos de comunidad que nos atañen a todos por igual, que están en todos lados y que impactan directamente nuestro día a día.

Uno de esos ejes indispensables es, sin duda, la meteorología y todo lo que desprende. Podría parecer una cobertura menor, pero el clima es un tema imperecedero que en nuestra región cobra una fuerza vital entre mayo y noviembre.

Durante esta mitad del año, el panorama sinaloense se divide en dos grandes factores: el calor y las lluvias. Al abordar el clima desglosamos estos dos fenómenos en subtemas que van desde la prevención diaria hasta la economía del estado.

En cuanto al calor, por ejemplo, su cobertura no se limita al termómetro; implica alertas preventivas, pronósticos, historias humanas y el registro de sus consecuencias en la salud y la productividad.

El apartado de las lluvias se ramifica en el monitoreo de tormentas, la previsión de huracanes, las afectaciones urbanas y, de manera crucial, la sequía. La ausencia de agua es un tema obligado de seguimiento, dado que nuestro motor agrícola es especialmente sensible a estas variaciones.

De hecho, la relación entre el clima y la agricultura es un puente natural en nuestra agenda, al igual que los fenómenos marinos: las mareas, las marejadas y la erosión de las playas pertenecen a este mismo ecosistema informativo.

El reciente socavón que provocó el derrumbe en el malecón de Mazatlán es el ejemplo perfecto de cómo la naturaleza moldea nuestra infraestructura.

Esta semana que pasó, por ejemplo, vivimos el miércoles el día más caluroso del año y así lo publicamos, también dimos realce a una noticia que consistió en la visita de la coordinadora de Protección Civil nacional a Culiacán para instalar lo que se llama el Puesto de Mando a nivel estatal en preparación para la temporada de lluvias y ciclones tropicales.

La temporada de huracanes, de hecho, ya inició desde mayo y aunque en estas semanas no se han presentado fenómenos y prácticamente no ha habido lluvias en la región, desde ya empezaremos a estar a la expectativa de esta temática, pues sabemos que en pocas semanas iniciará la presencia de las primeras tormentas que se podrían convertir en huracanes.

Esta temporada, aunque oficialmente es de mayo a noviembre, la experiencia nos dicta que los meses de mayor probabilidad para Sinaloa en cuanto a presencia de ciclones son agosto, septiembre y octubre, y nos alistamos para ello.

En estas semanas en específico, en cobertura de clima lo más preponderante es el calor, sobre todo porque se han presentado rachas de altas temperaturas sobre las que se debe alertar.

Hemos documentado, por ejemplo, los casos de golpe de calor que ha habido o el cierre de actividades recreativas por las altas temperaturas, como el acceso al Faro de Mazatlán que ha sido limitado por esa razón.

La vertiente más compleja de esta cobertura es, inevitablemente, el cambio climático. Es un terreno que exige el respaldo de expertos y el diálogo constante con activistas y organizaciones ambientales que vigilan el agua, el aumento del nivel del mar o la contaminación.

Sin embargo, hay que ser autocríticos: la mayoría de los medios de comunicación aún quedamos a deber en este rubro. Lo abordamos de forma recurrente, pero pocas veces con la profundidad necesaria.

En un artículo publicado hace algunos años por Conectas, Plataforma Periodística para las Américas, tras la realización del 24° Simposio Internacional de Periodismo Online, organizado por Centro Knight para el Periodismo en las Américas de la Universidad de Texas en Austin, colegas expertos ya nos alertaban de la importancia de abordar esta temática con mayor profundidad.

“Las noticias sobre el cambio climático y sus consecuencias en la deforestación, la pérdida de biodiversidad y el aumento en los niveles del mar generan preocupación y ansiedad entre los lectores. Sin embargo, los medios de comunicación no están haciendo el suficiente esfuerzo para ofrecer perspectivas positivas o, incluso, hacer periodismo de soluciones sobre estos graves problemas que aquejan a la humanidad, alertó Manuela Andreoin, reportera climática del New York Times en Brasil”, inicia el artículo titulado “La cobertura de la crisis climática necesita del periodismo de soluciones e historias personales”.

“No le dedicamos tiempo a cubrir las posibles soluciones a los problemas, porque uno debe profundizar más en los temas y eso requiere mucho esfuerzo. No se trata de reparar el problema, sino de reportar qué es lo que se está haciendo para intentar resolverlo”, precisó Andreoin durante su participación en el Simposio.

Coincidimos plenamente. Informar sobre récords de temperatura, la llegada de un huracán o los daños que el mar causa en el pavimento ya no es suficiente para dar por cubierto el cambio climático. La urgencia ambiental nos exige mayor involucramiento.

No debemos permitir que la pesada agenda de la violencia, la política o la coyuntura nos impida profundizar en las historias y soluciones que definirán el futuro de nuestra región.