Una respuesta solidaria de nuestra comunidad

Noroeste
11 enero 2026

Un año más, a nuestros aliados les salieron alas de ángeles y coronas de Reyes Magos...

Orgullosos de haber cumplido y más orgullosos de la respuesta de nuestros lectores, suscriptores, anunciantes, clientes y aliados de la comunidad culiacanense y mazatleca.

Así es como nos sentimos luego del cierre de nuestra campaña solidaria Sé un Rey Mago, que iniciamos a principios de diciembre y que recién concluimos este 6 de enero en Mazatlán y 7 de enero en Culiacán.

Podría decirse que, por los más de 30 años de que realizamos la campaña, nada nos debería sorprender en cuanto a las resultados y a lo largo de la campaña en sí, pero cada edición nos trae sorpresas, aprendizajes y satisfacciones diferentes.

Pero el mayor aprendizaje y la mayor satisfacción es que confiamos en la respuesta de nuestra comunidad y nunca nos falla. A veces se tarda, sobre todo por la algarabia de los días de Navidad y Fin de Año, pero los últimos días previos al Día de Reyes siempre surge la solidaridad sinaloense y fluye con intensidad el arribo de juguetes y los donativos en efectivo para comprar más regalos, así como los apoyos de empresas, grupos y dependencias que nos apoyan el día de la entrega.

Sólo una acción tan noble puede llevar solidaridad y apoyo a niñas y niños que no solamente padecen la desaparición de un ser querido, sino algo de alegría a familias enteras que luchan por encontrar a su familiar y, sobre todo, por vencer el estigma que a veces se les endosa.

Lo dijo muy bien Marisela Carrizales, del colectivo Por las Voces sin Justicia, de Mazatlán, al señalar que hay familias que no festejan, adultos que no desean festejar, por el dolor de su pérdida, y regalar algo de alegría a los pequeños de esas familias es lo más importante en una fecha como esta de la celebración de los Reyes Magos, quienes precisamente, de acuerdo con la tradición religiosa, son quienes llevaron regalos al Niño Jesús cuando nació.

Ese espíritu logró contagiarse en Culiacán y en Mazatlán, donde por ejemplo una lectora, la señora Echeagaray, llegó a nuestras instalaciones porteñas ya casi en el cierre de la campaña para donar juguetes, o la familia Arias que siendo un aliado de Noroeste desde hace décadas, selló aún más esa alianza al participar en la donación y entrega de regalos en el puerto.

El Corporativo Aduanal Osorio, una vez más, se unió a nosotros, al igual que empresarios como Rafael Domínguez Kelly, que nunca nos dejan con la mano extendida.

De La Casita del Plomero recibimos dos carretillas para niños y otros juguetes, mientras que de otros donantes anónimos recibimos varias bicicletas, por lo que el número superó nuestras expectativas.

Mientras que en Culiacán se contó con el patrocinio y apoyo de empresas como Los Arcos, Fetasa, Torres Trujillo & Asociaciados, y empresarios y ciudadanos en general como Gilberto Aispuro, Federico Bazúa, Fernando Balderrama, Armando Galeano Fregoso, Jorge Quiroz Castro, Hugo Ladislao Moreno, y muchos otros que se unieron en ambas plazas incluso pidiendo el anonimato.

Durante la entrega, en los dos eventos institucionales de Culiacán y Mazatlán tuvimos roscas de Reyes para los niños y sus familias donadas por las Pastelerías Panamá, que con su tradición y renombre se unió al apoyo para los colectivos de búsqueda convocados por Noroeste.

En el puerto contamos con otros apoyos, por ejemplo de Pintacaritas Luna, que nos regaló su talento para pintar alegría en los rostros de niños y niñas que acudieron por su regalo.

Y la sorpresa de dos pequeñitos fue mayúscula cuando una patrulla de la Policía Municipal de Mazatlán arribó al evento para convivir con ellos, pues habían manifestado su deseo de convertirse en policías cuando sean grandes.

Por supuesto, para el aperitivo mazatleco, qué mejor que unas rebanadas de Rin Rin Pizza, empresa insignia del puerto, cuya sucursal de la Ley del Mar se unió a la campaña donando la merienda.

En Culiacán, la entrega de juguetes se llevó a cabo el día 7, con el colectivo Sabuesos Guerreras, en un evento que contó con la presencia de varias decenas de niños y niñas, que se reunieron en uno de los salones de Yameto Café, dentro de las mismas instalaciones de Noroeste.

Los pequeños eran no sólo de Culiacán, sino también algunos de Navolato, donde también las desapariciones laceran a la sociedad.

Así concluimos una campaña más de Sé un Rey Mago, que inició en Culiacán en 1990 como Se busca un Santa Clos y pocos años después en Mazatlán como Se Busca un Rey Mago, y desde hace años fusionadas en fechas y mecánica.

Esta campaña solidaria, que el año pasado también realizamos con los colectivos de búsqueda de personas desaparecidas, para entregar regalos a los menores de dichas familias, se ha convertido en el estandarte de nuestra relación con la comunidad sinaloense, y refrendarla cada Día de Reyes es siempre de lo más satisfactorio y reconfortante dentro de nuestra labor periodística en conexión con la sociedad.

Gracias a todos ustedes, queridos lectores, porque la hacen posible.

Un año más, a nuestros aliados les salieron alas de ángeles y coronas de Reyes Magos...

Orgullosos de haber cumplido y más orgullosos de la respuesta de nuestros lectores, suscriptores, anunciantes, clientes y aliados de la comunidad culiacanense y mazatleca.

Así es como nos sentimos luego del cierre de nuestra campaña solidaria Sé un Rey Mago, que iniciamos a principios de diciembre y que recién concluimos este 6 de enero en Mazatlán y 7 de enero en Culiacán.

Podría decirse que, por los más de 30 años de que realizamos la campaña, nada nos debería sorprender en cuanto a las resultados y a lo largo de la campaña en sí, pero cada edición nos trae sorpresas, aprendizajes y satisfacciones diferentes.

Pero el mayor aprendizaje y la mayor satisfacción es que confiamos en la respuesta de nuestra comunidad y nunca nos falla. A veces se tarda, sobre todo por la algarabia de los días de Navidad y Fin de Año, pero los últimos días previos al Día de Reyes siempre surge la solidaridad sinaloense y fluye con intensidad el arribo de juguetes y los donativos en efectivo para comprar más regalos, así como los apoyos de empresas, grupos y dependencias que nos apoyan el día de la entrega.

Sólo una acción tan noble puede llevar solidaridad y apoyo a niñas y niños que no solamente padecen la desaparición de un ser querido, sino algo de alegría a familias enteras que luchan por encontrar a su familiar y, sobre todo, por vencer el estigma que a veces se les endosa.

Lo dijo muy bien Marisela Carrizales, del colectivo Por las Voces sin Justicia, de Mazatlán, al señalar que hay familias que no festejan, adultos que no desean festejar, por el dolor de su pérdida, y regalar algo de alegría a los pequeños de esas familias es lo más importante en una fecha como esta de la celebración de los Reyes Magos, quienes precisamente, de acuerdo con la tradición religiosa, son quienes llevaron regalos al Niño Jesús cuando nació.

Ese espíritu logró contagiarse en Culiacán y en Mazatlán, donde por ejemplo una lectora, la señora Echeagaray, llegó a nuestras instalaciones porteñas ya casi en el cierre de la campaña para donar juguetes, o la familia Arias que siendo un aliado de Noroeste desde hace décadas, selló aún más esa alianza al participar en la donación y entrega de regalos en el puerto.

El Corporativo Aduanal Osorio, una vez más, se unió a nosotros, al igual que empresarios como Rafael Domínguez Kelly, que nunca nos dejan con la mano extendida.

De La Casita del Plomero recibimos dos carretillas para niños y otros juguetes, mientras que de otros donantes anónimos recibimos varias bicicletas, por lo que el número superó nuestras expectativas.

Mientras que en Culiacán se contó con el patrocinio y apoyo de empresas como Los Arcos, Fetasa, Torres Trujillo & Asociaciados, y empresarios y ciudadanos en general como Gilberto Aispuro, Federico Bazúa, Fernando Balderrama, Armando Galeano Fregoso, Jorge Quiroz Castro, Hugo Ladislao Moreno, y muchos otros que se unieron en ambas plazas incluso pidiendo el anonimato.

Durante la entrega, en los dos eventos institucionales de Culiacán y Mazatlán tuvimos roscas de Reyes para los niños y sus familias donadas por las Pastelerías Panamá, que con su tradición y renombre se unió al apoyo para los colectivos de búsqueda convocados por Noroeste.

En el puerto contamos con otros apoyos, por ejemplo de Pintacaritas Luna, que nos regaló su talento para pintar alegría en los rostros de niños y niñas que acudieron por su regalo.

Y la sorpresa de dos pequeñitos fue mayúscula cuando una patrulla de la Policía Municipal de Mazatlán arribó al evento para convivir con ellos, pues habían manifestado su deseo de convertirse en policías cuando sean grandes.

Por supuesto, para el aperitivo mazatleco, qué mejor que unas rebanadas de Rin Rin Pizza, empresa insignia del puerto, cuya sucursal de la Ley del Mar se unió a la campaña donando la merienda.

En Culiacán, la entrega de juguetes se llevó a cabo el día 7, con el colectivo Sabuesos Guerreras, en un evento que contó con la presencia de varias decenas de niños y niñas, que se reunieron en uno de los salones de Yameto Café, dentro de las mismas instalaciones de Noroeste.

Los pequeños eran no sólo de Culiacán, sino también algunos de Navolato, donde también las desapariciones laceran a la sociedad.

Así concluimos una campaña más de Sé un Rey Mago, que inició en Culiacán en 1990 como Se busca un Santa Clos y pocos años después en Mazatlán como Se Busca un Rey Mago, y desde hace años fusionadas en fechas y mecánica.

Esta campaña solidaria, que el año pasado también realizamos con los colectivos de búsqueda de personas desaparecidas, para entregar regalos a los menores de dichas familias, se ha convertido en el estandarte de nuestra relación con la comunidad sinaloense, y refrendarla cada Día de Reyes es siempre de lo más satisfactorio y reconfortante dentro de nuestra labor periodística en conexión con la sociedad.

Gracias a todos ustedes, queridos lectores, porque la hacen posible.