Compromiso

Editorial
14 mayo 2026

La representación en espacios públicos demanda de un compromiso no sólo con los partidos que postulan, ni con quienes están al frente de una administración, sino con la ciudadanía que vota.

Los espacios como los cabildos y los congresos, deben ser lugares donde se expresan las voces de la ciudadanía que no pueden estar presentes en esos lugares y debe plantearse no sólo lo que el representante cree que ocurre, sino lo que la población está demandando para mejorar sus condiciones de vida y la de sus comunidades.

Ha habido en el Congreso alguna voz que dice hablar a nombre de otros sobre la seguridad que se tiene en una comunidad, cuando ésta sigue sumida en hechos de violencia.

O en Cabildo, que cuando la población ha sido sometida a una crisis del agua por un eterno mal manejo de los recursos de la operación, regidores actúan como si una semana sin suministro fuera un asunto menor y deciden no expresar lo que la comunidad está padeciendo sólo porque no estaba en la orden del día.

Esos dos casos son unos de tantos que se registran en los espacios de representación pública, donde los abanderados creen conocer la realidad de la condiciones en que viven sus comunidades y terminan por distorsionar las necesidades que tiene la población.

Ante ello, resurge el debate de quiénes son los que deben estar representando a la comunidad y qué compromisos son los que deben obtener para que realmente cumplan con su papel de representantes.

Porque es verdad que la Constitución y las leyes garantizan que cualquier persona con sus derechos vigentes está en posibilidades de aspirar a ocupar un cargo de elección popular, y luchar por ello. Pero en la práctica, no existe aún la manera de demandar que los compromisos asumidos, principalmente el de la representación, sean cumplidos cuando ejercen sus funciones y es ahí cuando la ciudadanía sale perdiendo.

Y la consecuencia es que hoy haya representantes populares que en su momento tuvieron el respaldo de la gente y con sus decisiones, acciones y expresiones, han terminado dándole la espalda.