Crueldad

Editorial
27 enero 2026

La aparición de un cuerpo ayer en una concurrida avenida de Culiacán con horribles signos de violencia y tortura, al estar mutilado y desollado, nos grita que esta guerra que padecemos no está ni cerca de llegar a su fin.

La crueldad extrema de este hecho nos hace revivir las cifras que el año pasado dio a conocer la organización Causa en Común en su informe periódico titulado “Galería del horror: Atrocidades y eventos de alto impacto”, que desde 2020 publica por trimestre o por semestre.

El último publicado fue el que abarca enero-junio de 2025, en el cual Sinaloa aparece como la entidad con el mayor número de atrocidades registradas y publicadas por medios de comunicación con 374 hechos en ese semestre, con un total de 428 víctimas.

Masacre (asesinato de tres o más personas); fosa clandestina (cuerpos o restos humanos enterrados o semienterrados); mutilación, descuartizamiento y destrucción de cadáveres (desmembramiento o disolución); calcinamiento (uso del fuego sobre el cuerpo, para producir quemaduras de diversos grados o carbonización); asesinato con tortura (en el cual se inflige intencionadamente a una persona dolor y sufrimiento extremo); asesinato de niños y adolescentes (personas menores de 18 años); asesinato de funcionarios y actores relevantes en materia de seguridad; desplazamiento forzado...

Son algunas de las categorías registradas en el informe, y desgraciadamente en Sinaloa las vemos como algo cercano, común, casi normal.

Y ayer, desgraciadamente, un solo hecho vino a echarnos en cara esa realidad.